Bienvenid@s

Con Agrado queriamos invitarl@s a que lean nuestras pequeñas historias dedicadas e inspiradas en nuestros queridimos Taylor, Nick, Joe, Kevin, Jesse, Justin, entre otros.
Si no es mucha molestia, dejar un comentario en el Tagboard no quita mucho tiempo. :D
Gracias por visitarnos y entretenerte.
Atte.Ale&Isis

Solo amigos

sábado, 28 de noviembre de 2009

-¡Como pudiste hacerme esto! – Tapó su cara, parecía estar llorando
-Joe, perdóname por favor- las lágrimas me delataban, había engañado a Joseph con su hermano mayor y lo peor, no me arrepentía, pero amaba a Joe…o eso era lo que creía hasta ese momento.
-¿Por que lo hiciste?- se sentó en la esquina de su cama para poder estabilizar su equilibrio.
-Fue un error, Joe…perdóname- lo abrasé por la espalda pero se corrió de inmediato.
-No…no me toques por favor- su cara estaba empapada, nunca pensé que llegaríamos a una situación así, me destrozaba el corazón-como pasó, ¡por qué! Que hicieron.
-No…no puedo.- conteste con la voz quebrada. Un tercer miembro apareció en la habitación con cara de preocupación.
-Que está pasando aquí- Nicholas siempre era mi ángel, aparecía en el momento preciso para salvarme de cualquier problema, pero este no era como los otros. Joseph miró furioso a su hermano y le pregunto.
-¿Tu sabías cierto? Claro, eres su cómplice- estaba cegado, no escucharía a nada ni nadie.
-De que estás hablando.- respondió nick sin saber aún el hecho de nuestra pelea.
-Nick…-traté de sacarlo de la habitación pero no hubo caso, se resistió y me preguntó confundido.
-Que pasó- me miró a los ojos.
-No me preguntes por favor…
-¡Dile! ¿No son tan amigos ustedes dos? O Acaso también te metiste con Nick?- La cara de nick se desfiguró totalmente.
-¿Te…te metiste con Kevin?- me preguntó iluso, claramente no quería escuchar una respuesta positiva de mi parte. Tomó mi brazo.
- Perdón Nick- apenas se escuchó mi susurro en aquella habitación tan repleta de recuerdos que posiblemente formarían parte del pasado. Nick no lo creía, me miró dolido por no haberle dicho, se supone que éramos como hermanos, nos contábamos todo, pero lo que comencé a sentir por Kevin era un error, no podía ser, pero lamentablemente sucedió y no supe como parar. Escuché el portazo de Joe y la soledad dentro de cuarto, aunque Nick aún seguía ahí.
-Dime que no es cierto…Júralo-tomó mi cara con ambas manos- mírame a los ojos y dime que es una de las estúpidas bromas de mi hermano- me obligó. Solo asentí, y él apoyó su frente contra la mía.-Fue mi culpa…
-¡Qué dices Nicholas!- este chico siempre se echaba la culpa, siendo que la mayoría de las veces siempre la tenía yo.
-Kevin siempre ha estado enamorado de ti.
-De eso ya me enteré- le respondí tratando de salir del tema.-por favor no sigas- sequé mis lágrimas.
-Pero fue mi error presentarte a Joseph.
-¿Por qué dices eso?- ahora la confundida era yo.
-Si en aquella fiesta Kevin no hubiese tenido ese inconveniente no estaría pasando esto.
-¿Por…por que?- musite confundida.
-Joseph no te hubiese conocido, no se hubiera enamorado, y tú serias feliz con Kevin.
-Pero no es tú culpa.
-Si lo es, por que si yo no me hubiera…-rozó su mejilla contra la mía- si no me hubiera enamorado de ti, al igual que Kevin o Joe, nunca les hubiera pedido que me acompañasen esa noche.
-Y por que...lo hiciste – susurre atónita.
-Sabía que yo no tendría el coraje para pedirte que fueras mi novia, pero tenerte cerca era mi consuelo, y si eras novia de Kevin todo hubiese sido perfecto…pero Joseph…Tan solo quería estar cerca de ti- acercó sus calidos labios y los presionó con los míos, fue solo eso, ningún movimiento mas.- per…perdóname.
-¿Qué haces, acaso no ves en el lío que estoy metida?
-Escápate con Kevin- dijo de repente captando mi atención nuevamente.
-¿Como? No creo que sea buena idea, además yo...- me interrumpió.
-Lo sé…es la única solución que se me ocurre.- sus ojos se habían tornado cristalinos.
-No digas idioteces – dije moviendo mis manos dramáticamente.
-Si quieres verme feliz y no hacer sufrir más a Joseph, escápate con Kevin. – las lagrimas amenazaban con salir.
-¿Y donde nos iríamos? – pregunte rápidamente.
-Lejos…-una lágrima recorrió su mejilla.
-Pero Nick...tú…- no entendía, ¿quería transar su felicidad por la mía? ¡En que pensaba ese chico!
-Yo te Amo, pero tu amas a Kevin y Kevin te ama a ti, no hay más vuelta que darle. Tan solo hazle caso a tu corazón.- lo miré y todo en mi mente se aclaró.
-Lo haré- cerré los ojos, y me acerqué a él, lo abrasé con fuerza- Gracias por aquella idea pero- besé sus labios, nos dejamos llevar y concluí- me quedo contigo.
-¿Po…por que?- tartamudeó.
-No amo a Kevin, solo estaba confundida, y Joe…creo que era para tenerte cerca – tenia que confesarlo en algún momento.
-¿Hablas enserio?- asentí y bese su mejilla derecha.
-Pero- su cara de felicidad se mezcló con confusión- debemos salir de aquí…por que si nos ven juntos…
-Eso creo que ya lo pensé… ¿y si acatamos tu idea? – murmure bajito
-¿Escaparnos? ¿Los dos? – puso cara de sorpresa.
-Y nuestras prendas de vestir, no estaría mal. Por lo menos hasta que se calmen un poco las cosas.
-¿Te parece que te pase a buscar en media hora? – 10 minutos para llegar a casa, 10 para ordenar ropa, 10 para arreglar el desastre en mi rostro, hice mis cálculos y conteste.
-¿Perfecto, pero ahora por donde salgo? – gran pregunta.
-Nadie te dirá nada- besó mis labios- lo que si te pueden decir es que Yo siempre estuve loquito por ti – se sonrojo y debo admitir que mi “cuñado” se veía hermoso.
-Creo que me había dado cuenta – musite muy segura.
-Te amo – beso con suavidad mis labios.
-Yo más – musite perdida en su aroma varonil.

Juego de Rugby


La final del campeonato de rugby de la secundaria terminaba aquel día y yo ya estaba sentada en la gradas para apreciar el juego y al jugador que me había quitado el sueño durante tanto tiempo, me entretenía mirando como corría feliz con el balón y amaba cuando celebraba con saltos y gritos cuando lograba hacer un try*.
Estaba decidida que ese día le diría todo lo que sentía por él, aunque tenia miedo, por lo que supe estaba muy dolido, ya que su anterior novia le había sido infiel, y por lo tanto, él evitaba a toda costa tener alguna relación con una chica. Varias veces traté de hacerle frente pero mi cobardía ganaba, siempre terminaba haciendo el ridículo, pero nunca se fijó en mí, o por lo menos eso creía. Mi personalidad no era de las mejores, no era tímida, tampoco introvertida, no tenía buenas notas pero me esforzaba, en cambio él era un cerebrito, rara especie de humano adolescente, mezcla de NERD y chico guapo, resultado, el joven más atractivo de toda la secundaria pero privado de chicas por propia voluntad, Taylor Lautner.
Acabado partido de Rugby, el cual ganaron, los quince jugadores [y no es que los haya contado] se dirigieron a sus camarines. Permanecí sentada en mi puesto, repasaba las palabras que le diría una y otra vez, rogaba a Dios que no quedara paralizada como siempre ocurría. Salió muy rápido el capitán del equipo, parecía que tenía prisa, a los cinco minutos salieron cuatro chicos más, con sus cabellos mojados y el cuerpo a medio secar. Por suerte no se habían dado cuenta de mi lejana presencia. Salieron tres chicos más en los cuales distinguí perfectamente a un chico rubio de ojos claros, Lucas, el mejor amigo de Taylor. No tardaron en salir también tres chicos más, seguidos a estos otro trío más, pero Taylor no aparecía, acaso siempre salía de los últimos?
Me acerqué a la puerta, y desde una ventana escuché que ya no corría agua de las duchas,
Entré y me topé con unos espejos que cubrían desde la cintura hacia arriba, luego había una separación y en medio había un pasillo el cuales seguramente conducía a las duchas que al parecer eran separadas por cortinas y paredes.
-Quién está ahí? Lucas, se te olvidó nuevamente el bálsamo?- Su voz la conocía de memoria a pesar que nunca había hablado con él, no se pregunten cómo. Tomé la perilla para salir del camarín pero su voz volvió a paralizarme dándome vuelta en seco.-Tú no eres Lucas- me examinó sigilosamente con la mirada- qué haces aquí?
-Em…estemm…- estaba solo con una toalla que cubría desde su cintura hasta un poco más abajo de sus rodillas, era obvio que la concentración me jugaba en contra en esos momentos.-Per..perdón.
-Ok, esté no es lugar para que una chica tan linda como tú ande inspeccionando- me dijo linda?. Mi sentido común se estaba apagando, y eso era sinónimo de PELIGRO. Dí una vuelta para salí de aquel lugar pero un instinto animal me hizo girar nuevamente y “tirarme”[arregla esa palabra porfis] encima de él, besé sus labios desaforadamente. Fue un segundo de locura…bueno, fueron varios segundos, pero lamentablemente se alejó de mí notablemente confundido.
-Que haces? – tenía una facción algo enojada, me sentí como si un piano me hubiera caído encima.
-Perdón, enserio, no fue mi intención, fue solo que me gustas demasiado, he tratado de hablarte muchas veces pero no me atrevía, esta era mi oportunidad pero creo que me equivoque, perdóname, enserio lo lamento tanto- logré decir sin haber respirado mientras hablaba- es solo que…me gustas demasiado- mis mejillas ardían a más no poder.
-¿Y por… por que no te acercaste antes? – pregunto confundido y ahí me di cuenta que hasta la cara de confundido se le da bien.
- No me atreví – musite tapándome la cara, me di media vuelta y camine hacia la puerta, cuando abrí un poco la puerta, sentí el brazo de Taylor que la cerro en un solo movimiento, sentí su respiración en mi nuca.
- No te vayas… - su voz varonil me volvía loca, este chico no tenia compasión de mi – quédate…- tomo mi cintura y me volteo dejándome pegada a la puerta y con él encima, de cerca se veía más hermoso, sus facciones me resultaban angelicales y su cuerpo era el camino al infierno; abdomen marcado, brazos grandes y fuertes.
No me pude resistir así que pose mis frías manos en su calido pecho, él sonrío y acerco su rostro al mío, se tuvo que agachar, pues, era bastante más alto que yo, pero eso no fue impedimento para que fundiera nuestro labios en un suave beso, capturaba mi labios inferior y jugaba con este, después hacia lo mismo con el superior, tomo con una de sus manos mis cintura y ladeo su cabeza para así dar paso a su lengua en mi cavidad bucal y allí empezó un lucha desenfrenada de nuestros miembros bucales. Yo sentía que estaba en el cielo, es decir tenia al chico de mis sueños, besandome desenfrenadamente con su torso desnudo y mis manos recorriendo locamente este.

Yo sentía que estaba en el cielo, es decir tenia al chico de mis sueños, besándome desenfrenadamente con su torso desnudo y mis manos recorriendo locamente este, pero como siempre en esos hermosos sueños, alguien llega a interrumpir.
-Taylor… ¿estas ahí amigo? Se me quedo mi bálsamo en la ducha… ¿podrías pasármelo? – pregunto Lucas, mientras tocaba la puerta, gracias a dios no la abrió.
- Entupido Lucas –susurro Taylor, mientras miraba la puerta con odio –si, deja buscarlo, pero no abras la puerta- grito para que Lucas le escuchase. Camino a paso firme hasta la ducha, mientras yo miraba su triangular espalda alejarse, camine a una especie de asiento que había al lado derecho de la puerta y me senté, poco tiempo después vi a Taylor volver con un envase de bálsamo en la mano, abrió la puerta lo justo y necesario como para que su brazo pasara y pudiera hacer entrega de su tan preciado bálsamo a Lucas.
- Gracias – musito alegre Lucas y sentí sus pasos alejarse del lugar. Taylor me miro y sonrío tiernamente
- Te ves linda sonrojada – musito cuando se sentó a mi lado
- Gracias –susurre nerviosa, mi cuerpo se paralizo cuando Taylor beso mi cuello, y siguió con una serie de besos hasta llegar a la comisura de mis labios.
- ¿Que es lo que tienes que me esta volviendo loco? – tomo mi mentón y me obligo a mirarle a los ojos, vi como mordía tentativo sus labios. No me aguante, tome su rostro y bese con torpeza sus labios.

Quimica



Química


“… y allí iba yo corriendo tras ese hermoso vestido marca Channel, estaba a un centímetros, y era tan… ¿que es ese “TI” repetitivo?, tititititititititititititi…..”

¡Rayos! – chille antes de aventar lejos el despertador. Aun así, el pequeño aparatito seguía sonando insistentemente. Me levante sin ganas y me acerque al aparatito – Esto no se queda así – y le saque las pilas – sacudí mi cabeza y me fui a la ducha. No me demore mas de quince minutos en salir y vestirme, un jeans pitillo negro, una polera blanca, una chaquetita del mismo color del jeans, y por supuesto mis queridas converses, serian el atuendo que me acompañaría ese día. Baje la escalera casi corriendo con mi bolsito al hombro, tome mis llaves y partí al colegio.
Eran ya las ultimas semanas de clases, estaban haciendo los repasos para los exámenes de síntesis, por suerte, yo me había eximido de todos.
En química siempre había tenido buenas notas, y por lo tanto debía ser tutora de quien lo necesitase, lamentablemente yo no elegía a quien ayudar, si no que el colegio se encargaba de publicar una lista con la persona que necesitase la tutoría y el tutor.
Camine hacia la ya nombrada lista, y me acerque a ver a quien debía ayudar, pase mi dedo por encima de papelito con el fin de encontrar mi apellido.
Aquí esta – susurre al encontrarlo, seguí la línea hacia la derecha y me encontré con algo no muy agradable – ¡Lautner! – casi grite eso.
Sip – esa voz, me voltee para encontrarme con su rostro fijo en la hojita – créeme que tampoco es de mi total agrado – sonrío irónico.
No pienso ayudarte – musite y me aleje del lugar.
¡Lastima! – Grito él, me detuve – por que es tu obligación – susurro al pasar por mi lado – ¡nos vemos mañana querida tutora! – grito nuevamente mientras se alejaba de mi.
Lautner, Taylor Lautner, un mujeriego por donde le mires, y claro las chicas caían fácilmente en sus redes. El es alto, su piel cobriza combina con sus cabellos oscuros, su cuerpo es como el de todo deportista, aunque claro él le dedicaba tiempo y dinero a mantenerlo “irresistible”, ese chico vivía en el gimnasio. Lamento admitir que fui unas de las que callo en su jueguito, estuvimos aproximadamente 1 mes saliendo, hasta que encontró otra, y por supuesto, yo lo odio y él me odia. Es un sentimiento mutuo.
Me pase el día rezongando, no quería pasar una tarde completa explicándole a un cerebro de maní sobre alcanos, alquenos, alquinos y mil cosas mas.
Gracias a dios, llego la hora de ir casa. Salí del colegio y me fui directo al paradero y tome locomoción a mi dulce hogar, al llegar salude a mi mamá y subí a mi cuarto a preparar la clase de química para el cerebrito de maní. Sin darme cuenta me quede dormida y no se como me desperté a la misma hora que suena el despertador, cabe recordar que el aparatito infernal seguía en la esquina, muerto, sin pilas.
Y nuevamente la rutina: ducha, ropa, escaleras, llaves, cierra al puerta, colegio.
Al llegar me fui directo a la biblioteca, me senté y saque los cuadernos, estaba resignada, debía ayudar al imbécil ese.
Hola – musito mientras depositaba sus cuadernos sobre la mesa. Me sorprendí que no agregara mas a ese hola, por lo general era “hola enana”, “hola srta sensible”, “hola cerebrito”.
Hola – susurre – ¿que materia es la que mas te complica? – pregunte sin dudar.
Alcanos, alquenos y alquinos – respondió sin mirarme. Debo admitir que sus facciones aun me resultaban atractivas, sus enormes brazos me volvían casi, casi loca.
Ya, mira no es complicado…- empecé a explicarle, el asentía y anotaba apuntes – ya ahora explícame tu a mi – me miro complicado y movió sus dedos encima de la mesa
Alcanos, enlace simple, terminación ano – asentí – Alquenos, enlace doble, terminación eno – asentí y él sonrío- alquinos, enlace triple, terminación ino.
Entonces, dame un ejemplo de cada uno – musite, y él comenzó a darme una decena de ejemplos, luego le explique los ejercicios, y ni cuenta nos dimos cuando ya habíamos terminado - … y eso es todo –
¿Enserio? – dijo sorprendido.
Si, no era complicado – musite y sonreí, comencé a guardar mis cosas y me levanté para irme, pero su mano sobre la mía me detuvo.
Gracias – sonrío y me derretí en el lugar, él aun causaba ese tipo de cosas en mi.
De nada – musite nerviosa.
Mira se que me odias, pero debo agradecerte, ¿quieres ir a tomar un helado? – me miro expectante. ¿Me estaba hablando enserio? – Por favor – si, era enserio.
Ah, eeem, bueno – sonrío y me tomo de la mano, caminando hacia la salida del colegio.
Caminamos hasta una pequeña heladería cerca del colegio, él aun sostenía mi mano, y creo que no tenía intención de soltarla.
¿De que quieres? - Me sorprendía su buen humor. Sonrío.
Eeh, menta – musite aun sorprendida, el sonrío y pidió los helados, los dos del mismos sabor. Después de un rato nos sentamos en el pasto de un parquecito, con nuestros helados.
Extrañaba esto – musito mirando las nubes. Yo levante una ceja.
¿Que cosa? ¿Las nubes? De esas siempre hay – dije divertida, el río con ganas.
No, las nubes no – me miro – extrañaba estar contigo – abrí los ojos como plato – fui idiota, te deje ir, sabiendo que aun sentía cosas por ti.
Es tu naturaleza – dije sin pelos en la lengua – todo el colegio sabe de tu fama de mujeriego – me miro con ojos entrecerrados.
Lo se – acepto – pero definitivamente dejarte fue un enorme error, aun te quería y te sigo queriendo – daaaa, repítelo, suplique en mi cabecita.
¿De verdad?, no para, ¿y si es uno de tus jueguitos? – ¿en que momento se había acercado tanto?, me aleje en forma reflejo.
¿Tan tonto me crees? , ¿sabes que?, mírame – tomo mi mentón con su mano y me obligo a mirarlo – ya fui entupido una vez, no seria tan verdaderamente entupido como para hacerte sufrir de nuevo, por que se comos sufriste, se que me querías y que yo te hice daño, y no se como arreglar eso ahora, aun te quiero, cuando terminamos, me di cuenta que no sabia a quien tenia frente a mi, dame una oportunidad, déjame demostrarte que puedo ser alguien de confiar – yo no entendía mucho. Aparte estaba un poco sorprendida.
Y…por…¿por que si te gustaba aun, me molestabas cada vez que me veías? – el río bajito.
¿Te debo repetir que soy un verdadero idiota? – yo me uní a su risita. Nuestras risas de apagaron poco a poco, Taylor se acerco a mi rostro, hasta rozar sus labios con los míos – Entonces, ¿me das una oportunidad? – yo sonreí y asentí como cual tonta. – Gracias, prometo no decepcionarte – y me beso tiernamente, mientras acariciaba mi rostro, pose mis manos, como siempre lo hacia antes, en su tan formado pecho y simplemente me deje llevar por el beso.
No he dicho nada, solo sonreí- dije alejándome lentamente de su tibio aliento.
Pensé que era un sí- se entristeció por mi comentario, sin embargo tome una de sus manos y la coloque en mi mejilla.
-Prometes nunca más hacer lo que hiciste…y tratar de cambiar ese pequeño defecto de ser tan mujeriego?-lo miré directamente a sus ojos. El me observo con cuidado y beso mi frente antes de susurrarme al oído.
-Nunca más, si fuera posible volvería en el tiempo para nunca haberlo echo.-beso cautelosamente mi cuello de manera suave y angelical.-pero solo necesito escuchar algo de tus labios para poder pedirte algo demasiado importante.
-Dime que es
-Me perdonas?- vi la sinceridad en su mirada, sus ojos cristalinos suplicaban un si.
-Si, te perdono.- le di un pequeño beso en donde solo hubo un roce entre nuestros labios.
-Entonces, quieres ser mi novia por ahora y para siempre?
–Por el presente, el mañana y el futuro – dije de una vez por todas, el sonrío ampliamente, beso cortamente mis labios y me envolvió entre sus brazos, mientras yo saciaba mis pulmones de su varonil y a la vez angelical perfume.
No tengo idea de cómo fue a pasar todo en un solo día, quizá fue su ternura, quizá su personalidad varonil, quizá su despampanante aroma, o quizá fue simplemente química.
– Te amo querida tutora de química – y abrazo fuertemente mi cintura.
– También yo, aprendiz de química – en su lugar beso mi cuello, y yo otra vez, volvía a sentir las revoloteantes mariposas, esas que no sentía desde que me había alejado de él.


Aqui les dejo el PDF de el shoot que ayude a escribir a Isis para que lo descarguen

Apreciatte

“La vida es tan frágil, que si no la sabemos aprovechar podemos perder tiempo, que afines de cuenta nos terminamos arrepintiendo.
Cuantos de nosotros hemos querido retroceder el tiempo?”

The Neighbor [El vecino]

miércoles, 22 de julio de 2009


Soy una idiota, estúpida, y todos los sinónimos que se les pueda atribuir a aquellas palabras. El haber dejado pasar tal oportunidad ha sido el peor error de toda mi vida.

Para aclararles un poco el tema, resulta que cuando pequeña, mi vecino, Nick era el pequeño más lindo del vecindario, por lo mismo le tenía cierta envidia, siempre lograba lo que quería y poco menos yo lo odiaba. Resulta que un amigo de él me dijo que a Nick yo le gustaba, pero como toda infante, no le creí una sola palabra, me incentivó a odiarlo más, pero este pequeño creció, al igual que yo.

Nicholas se había convertido en un adolescente, y vaya que adolescente. Me traía loca; sus perfectos rizos, su sonrisa seductora que dejaba ver sus perfectos y blancos dientes, su cuerpo bastante bien formado para tener solo dieciséis años, todo eso , me gustaba más de lo que hubiese querido, pero había un problema; él se había olvidado completamente de mi, mientras que yo, estaba irrevocablemente enamorada de él.

Para él yo no existía, o eso creía, para captar su atención, me paseaba casi todas las tardes por la villa, caminaba frente a él y ponía mi mejor cara, pero nada servia, él seguía su vida como si nada. Esta situación me tenia harta, ya no aguantaba su indiferencia, no aguantaba que cuando caminaba con mi mejor pinta frente Nicholas, él siguiera con lo suyo sin siquiera mirarme de soslayo,

- ¡Decidido! – Musite cuando estaba sentada en mi cama – ¡hoy día mismo, le hablo! – me levante de mi cama y camine a mi closet, una polera blanca, un jeans pitillos azul, unas converses plateadas, fueron las elegidas para salir y caminar hacia él. El día estaba lindo, no hacia ni calor ni frío, respire profundo, tome mis llaves y salí a la calle, camine decidida hasta el parquecito que había en la villa, y como me imaginaba allí estaba Nicholas, sentado en la sombra de un árbol, con los audífonos puestos y mirando hacia la nada. Otra vez tome aire fuertemente y camine a paso firme hasta llegar al árbol, sin pensarlo dos veces me senté al lado de él, apenas me vio abrió los ojos como plato, se saco un audífono y me miro confundido.

- Hola – susurre, y los nervios hacia que cada parte de mi anatomía tiritara y mi corazón latiera a mil por hora.

- Hola – musito él y se saco el otro audífono, miro su i-pod y lo apagó- ¿como estas? – susurro tranquilo.

- Yo…eem…bi…bien – podría decir que hasta mi sobrina de dos años habla muchísimo mejor que yo. – ¿y…y…tu? – que entupida podía sonar yo nerviosa.

- Bien - ¡fuck! Ya se me había acabado el tema de conversación. ¡AH! No esperen, tenia que decirle que le amaba perdidamente.

- Yo…emm, tengo que decirte algo – ¡bien! Primer paso.

- Dime – sus ojos se posaron en mí y mi cuerpo se estremeció completamente.

- Se que no me conoces bien, de hecho yo a ti no te conozco bien – que manera tan estúpida de presentarme era esa. Él sonrío tiernamente.

-Em, okei- rió y yo me sonrojé.

-Es que…bueno… desde hace mucho que tú…- mire el cielo tratando de escapar a su mirada.

-Yo qué?- acomodó un mechón de mi cabello que se había desordenado por causa del viento, lo que produjo un aceleramiento excesivo en mi pobre corazón.

-Tú…- iba a fijar mi mirada en la suya nuevamente pero sus cálidos labios me atraparon antes de hacerlo, abrí mis ojos como plato y pude ver su rostro, sus ojos cerrados y su expresión me delataban que algo en mi le gustaba. Me deje llevar por el encanto y cerré mis ojos, pose mis manos en su delicado rostro. El beso no era más que un simple juego, sus labios tomaban los míos suavemente y yo hacia lo mismo con los suyos. Al cabo de un largo rato separo de mí lentamente y mantuvo los ojos cerrados por un momento, y al abrirlos me miro con ternura.

- Créeme que se quien eres –acaricio mi rostro con suma delicadeza.

- ¿En…enserio? – mis manos tiritaban desmedidamente.

- Sip – musito como un niño – eres la chica de la cual he estado enamorado toda mi vida. - Quede helada, no podía creer lo que escuchaba, mi sueño, mi tan anhelado sueño se hacia ahora realidad, suena cursi, pero es verdad.

- No…no puedo creerlo – susurre y mire el rostro de Nicholas, quien no hacia mas que sonreír.

- Créelo- musito antes de abrazarme por la cintura y susurrar en mi oído – te amo.



Autoras: Isiis&Ale-.



Ascensor

sábado, 18 de julio de 2009


La profesora se dedicaba a nombrar las parejas del trabajo “Entrevistas a profesionales”, en mi mente rogaba a todos los dioses que no me tocara con el egocéntrico de Nicholas, le odiaba, era la persona mas detestable que conocía, creía que podía tener a cualquier chica a sus pies, pensaba que podía conseguir lo que quisiese con un simple coqueteo, y varias caían a sus pies, pues, le consideraban “lindo”

- Bieber con Nuñez – ¡maldita sea, esta señora no pensaba nombrarme nunca!, la profesora siguió nombrando parejas, me desesperaba al paso de los segundos, no podía ser tan cruel la espera, para relajarme, me puse a dibujar garabatos en una hoja de papel.

- Y quedan solo ustedes dos… - ¡no! – Jonas y usted señorita – dijo dejándome un papel sobre mi mesa que decía “ingeniería en construcción”.

- pe…pero, ¿no hay posibilidades de que lo haga yo sola? - rogué con cara de ángel a la profesora, ella me miro extrañada.

- ¿Acaso te causo miedo chiquita? – ¡como se atrevía a llamarme así! ¡Que se cree este engendro!

- Cállate tarado – no me hizo caso, se sentó a mi lado sin siquiera pedir permiso, que chico tan insoportable podía ser Nicholas.

- Sé que se terminaran llevando muy bien después de este trabajo – musitó la profesora y se alejo de nosotros.

- Si claro –susurramos con odio los dos al mismo tiempo.

- ¿y bien que nos toco cerebrito? – pedazo de….

- Hagamos algo, hacemos la entrevista y no nos dirigimos nunca mas la palabra – sonreí irónica.

- Me agrada la idea – dijo y ni se digno a mirarme.

- Bien pues, hoy después de clases en el edificio que queda en la esquina, por lo que se hay un ingeniero allí- dije mientras seguía dibujando en mi hojita de garabatos-

- como sea –musito mirando hacia la nada y en ese momento sonó el timbre de receso. Antes de salir de clases, Nicholas miro mi dibujo – dibujas mal – dijo cuando ya caminaba hacia la salida del salón.

- Y tú eres un idiota – respondí rápidamente.

Después de eso salí al receso, tocaba almuerzo así que me dirigí al comedor, tome una bandeja y empecé a comer.

No se como, pero la tarde paso mas rápido de lo que hubiese querido y en ese momento estaba parada en la entrada del edificio donde haríamos la entrevista con el niño ego. Habían pasado ya quince minutos y Nicholas aun no aparecía, me estaba desesperando, como podía ser tan irresponsable.

- Bien y a donde tenemos que ir – musito Nicholas cuando llegó.

- ¿Sabes lo que es la puntualidad? – dije mostrándole el rejolito que aparecía en la pantalla de mi celular.

- Ya estoy aquí, eso es lo que vale – me miro entrecerrando lo ojos.

- Si…bien pues, tenemos que entrar por acá, y preguntar en que piso esta la oficina- el asintió y entramos al edificio, caminé decidida hasta la recepción con Nicholas a mi siga – Buenas tardes, necesito saber en que piso puedo encontrar un ingeniero en construcción – la chica de la recepción me sonrío y al momento contestó.

- En el octavo piso, oficina 826 – Asentí, di las respectivas gracias, y camine al ascensor.

- ¿Podrías esperarme? –dijo Nicholas frustrado.

- Apúrate – musite cuando apretaba el botoncito del ascensor, él se había quedado paralizado fuera de éste y de pronto una sonrisa malévola se dibujó en su rostro, entró antes de que ambas puertas se cerraran completamente. Piso 2…piso 3…piso..? Qué paso?

Las Luces comenzaron a tintinear, miré extrañada a Nick que no hacía nada más que reírse despacio.

-Que haces?, acaso noves que esto anda mal?

-Si, lo sé.

-Entonces, por que te ríes.-era claustrofóbica, odiaba subirme a ascensores.

-Acaso no viste el cartel de “Ascensor en manutención”- quedé helada, mis sentidos se apagaron, solo escuchaba los latidos de mi corazón.

-Por…por que no me detuviste?- mi voz estaba perdiéndose , y la luz con ella. A oscuras, solo escuchaba nuestras respiraciones y respectivos latidos, los míos estaban mucho más acelerados que los de Nick…Por que? Algo chocó contra mí, luego una respiración calmada se acercó a mi oído. Mantuve silencio, un escalofrío recorrió mi cuerpo completo cuando mi compañero decidió morderlo con delicadeza y sensualidad.-Que..Que haces Nick.

-Shht…solo- su susurro me hizo estremecer aún más- quiero…- ya sabía por que todas las chicas caían rendidas a sus pies, si con aquella voz tan varonil y masculina no podías negarte ni en el peor de los casos, como éste.

-Alto- me alejé, y oculté mi cara debajo de mis manos, mi cara ardía- Respóndeme, por que no me detuviste y subiste conmigo al ascensor!- le dije muy cerca para que ésta vez viera que hablaba encerio.

- No quise… - contesto como si nada.

- Eres idiota – quise empujarlo, pero fue más rápido y tomo mi brazo, sonrío.

- ¿Por qué me odias? – musitó a centímetros de mi rostro.

- Eres un narcisista, y no me agrada – rozo su mejilla con la mía, ¿Qué pretendía? No volvería a caer en su juego.

- En que te basas para decir eso de mi? – ahora rozaba su nariz con la mía y entrelazaba sus dedos con los míos. ¡No!, no seria una más.

-¡Basta Nicholas! – me moví bruscamente – ¿Que crees? Que voy a ser de esas que tu logras conquistar, por que créeme que no lo vas a lo… - me vi interrumpida en mi monologo, ya que Nicholas me besaba desaforadamente y acariciaba mi cuerpo sin tapujos, respondí al beso y lleve mis manos a su rostro, le acariciaba con desesperación, pero dios santo, ¡donde había quedado mi sentido común!, da igual me dije a mi misma. Nicholas tomó mis muslos y me elevo para que así yo cruzara mis piernas a su cadera y eso fue exactamente lo que hice.

Me desespere cuando comenzó a besar mi cuello y producto de ello comencé a jugar con sus alucinantes rizos, poco tiempo después volvió a mis labios, los mordía con delicadeza, sin causarme daño.

- Te…odio – musité en medio del beso.

- No…te…creo – respondió agitado.

-Hay alguien ahí?-Una tercera voz hizo acto de presencia. Miré a nicholas aterrorizada por el estado deplorable en que ambos nos encontrábamos.

-No…no digas nada.

- La…la entrevista – modulé y golpee mi frente.

- ¿Crees que me interesa ahora? – beso otra vez mis labios, comenzó a impartir besos por cuanta parte de mi anatomía se le cruzara, hasta que llego a mi mano, beso el dorso de esta con cariño.

-Qué?-Aquel beso fuñe solo el comienzo, su mano caliente comenzó a subir lentamente debajo de mi blusa, pero como no me gusta perder Pan ni pedazo, le saqué la corbatita del colegio y comencé a desabotonar lo botones de su, hasta ahora, camisa sin arrugas.

De un momento a otro la camisa y la blusa adornaban el suelo del ascensor, no podía creer el estado en el que me encontraba, había desatado mi lado animal, sentía como nuestras pieles ardían, nuestras respiraciones se aceleraban y nuestros labios pedían contacto, ¿para que se lo negaríamos?

Bese bruscamente sus labios y él enseguida comenzó a mover su lengua desesperada por mi cavidad bucal, ladeaba su cabeza para así hacer mas extenso su recorrido por mi boca, mis manos se movían desesperadas por todo su torso, me sorprendía que un chico que no mas de 16 años tuviera tal cuerpo, completamente marcado.

Sus manos hacían lo propio con mi cuerpo, acariciaban mi espalda, mi cintura, mis brazos, comenzó a besar mis hombros y allí se entretuvo bastante.

-Nicholas… - me miro o por lo menos eso creí, la oscuridad no permitía mucha visibilidad.

-Dime – musito tranquilamente.

- ¿por qué haces esto? – abraso mi cintura con sus fuertes brazos.

- Siempre me gustaste, pero, pensé que jamás me harías caso, no creí que te fuera a gustar un mujeriego como yo… - escondió su rostro en mi cuello.

-¿hablas enserio? – asintió.

- ¿Hay alguien allí? – que inoportuna voz.

- será mejor que hablemos – reímos juntos, y poco después beso tiernamente mis labios y mi mejilla derecha.

- ¡SI! El ascensor se hecho a perder –grite para que las voz inoportuna me escuchara.

- ¿Cuántos son? – me respondió al instante la voz.

- ¡Dos! – grite de nuevo, al mismo tiempo que Nicholas y yo nos vestíamos.

- Es que acaso no vieron el letrero de “Ascensor en mantención” – pregunto la voz.

- ¡NO! – respondimos Nicholas y yo al mismo al tiempo y nos echamos a reír a carcajadas.


Autoras: Isiis&Ale.-


Tarde de Picnic




Todo paso tan rápido, que ni tiempo me dio para asimilar lo que venía.

Brillantes luces que cegaban mi mirar, velozmente deslizada en una no muy cómoda colcha sobre unos barrotes helados, posiblemente era una camilla de hospital, seis jóvenes vestidos de azul y la cara a medio tapar, un aparato molesto que abría mi cavidad bucal, n me dejaba mirar mas allá de mi nariz, al fin recordé que había pasado.

//Horas antes//

-Nicholas, subiste la cesta con los alimentos?

-Si, fue lo primero que guarde.

-Y el mantel? Y los servicios? Y.-no pude terminar la pregunta cuando el respondió.

-Lo guarde todo, no te preocupes tanto, no es la primera vez que salimos de picnic- se acercó y besó delicadamente mis labios- Ahora déjame poner atención al camino, esta bien?- solo asentí, debo admitir que sus besos me dejan muda.

Íbamos m uy tranquilamente, escuchando música suave, una de nuestras favoritas: “Hello beautiful” que la canta un grupo muy reconocido de Norte America, canción que Nick me dedicó al formalizar nuestro noviazgo. Cuando de pronto diviso un enorme camión que se atravesaba por en medio de la avenida, y no se como ni en que momento pasó a rozar el auto en que andábamos, en ese mismo momento, el volante se soltó de las manos de Nick perdiendo el completo control sobre el auto, tratando de volverlo a tomar pero le fue imposible, en cuestión de segundos el auto estaba volcado y nosotros adentro. Creo que en ese momento me desmaye, por q no recuerdo mucho más.

-200cc de anestesia local

-Fractura interna, extremidad derecha superior

-Contusiones leves en piernas y costillas

-Pulso acelerado

-Temperatura 39! Elevada

-Fiebre controlada

-A pabellón para tratar la fractura

Voces y más voces, sentía el como me observaban y revisaban, al parecer el accidente fue grave, y Nicholas?

-Nick-susurre al ver que nadie me escuchaba- donde está Nick- subí el tono de mi voz, pero ellos seguían con lo de inyectarme un no se que intravenoso. No resistí y grité lo mas fuerte que pude- DONDE ESTÄ NICK- al parecer me escucharon perfectamente por que una señora, con el mismo traje azul, se me acercó y contesto.

-Tu amigo esta bien, ahora cálmate, deben curarte el brazo- sentí un leve pinchazo en uno de mis brazos- luego verás a tu amigo, no te desesperes- sentí como mis ojos caían sin esfuerzo, como un sueño profundo se apoderaba de mi.

//Horas después de la operación//

Abrí lentamente mis ojos, no distinguía bien donde me encontraba, miré la reluciente luz que prendida estaba en aquel pequeño cuarto. Mire hacía un lado y encima de un pequeño mueble una rosa roja, recordé a Nick de inmediato, al moverme sentí un cuerpo pesado, alguien estaba recostado al borde de mi cama.

-Nick?-pregunte sorprendida, al parecer hablé muy despacio, decidí mecerlo, pero al ejercer tal movimiento sentí una fuerte punzada en mi brazo derecho.

-Aush-me queje y vi como la soñolienta cara de mi novio abría sus perfectos ojos de un sueño desvelado.

-Despertaste-una lagrima cruzo desde el borde de sus ojos hasta un costado de su boca.

-Como estás? Que te paso?- Le respondí de inmediato.

-Nada grave, te sientes bien?- se notaba preocupado por mi estado.

-Si estoy bien, solo me duele un poco el brazo, pero nada más- sonrió y en su intento de abrazarme soltó un quejido- No Nick, no te levantes, dime que te paso, por que te quejaste?- lo detuve, secó aquellas lagrimas que hace un rato había quedado cerca de sus labios.

-Esta bien, al fin y al cabo igual te darás cuenta- me mito nuevamente y tomo mi mano izquierda, comenzó- resultado del accidente, el auto de papá volcó y nosotros junto con el, tu te protegiste con tu brazo, por eso es tu lesión.

-Eso ya lo se, me di cuenta hace un rato- lo trate de apurar.

-Bueno, ya sigo ya sigo- tratando de calmar mis ansias de saber- yo al conducir quedé atrapado y debido a eso, al tratar de salir o safarme, fracturé una de mis piernas, por lo que no podré caminar en un mes, luego podré pero con muletas, posiblemente por otro mes más- lo mire atónita, como tanta tranquilidad frente a su estado?

-Estás tranquilo contándome todo eso?- pregunte un poco molesta.

-No, nada más estoy tranquilo al saber que no te pasó nada grave, no por nada trate de safarme.

-Estás tratando de decir que tu lesión…-se paró de si silla con un poco de dificultad y se sentó en mi cama.

-Si fuera no volver a caminar nunca más a cambio de que tú estés bien, lo haría mil y un veces más y sin pensarlo dos veces.

-Nick- reproché mientras una lagrima demostraba lo que sentía en aquel momento

“Hay cosas en la vida, situaciones las cuales puedes rescatarlas, no pierdas algo importante por no atreverte, haz todo hasta lo imposible y serás feliz”




Autora: Ale.-