
-¡Como pudiste hacerme esto! – Tapó su cara, parecía estar llorando
-Joe, perdóname por favor- las lágrimas me delataban, había engañado a Joseph con su hermano mayor y lo peor, no me arrepentía, pero amaba a Joe…o eso era lo que creía hasta ese momento.
-¿Por que lo hiciste?- se sentó en la esquina de su cama para poder estabilizar su equilibrio.
-Fue un error, Joe…perdóname- lo abrasé por la espalda pero se corrió de inmediato.
-No…no me toques por favor- su cara estaba empapada, nunca pensé que llegaríamos a una situación así, me destrozaba el corazón-como pasó, ¡por qué! Que hicieron.
-No…no puedo.- conteste con la voz quebrada. Un tercer miembro apareció en la habitación con cara de preocupación.
-Que está pasando aquí- Nicholas siempre era mi ángel, aparecía en el momento preciso para salvarme de cualquier problema, pero este no era como los otros. Joseph miró furioso a su hermano y le pregunto.
-¿Tu sabías cierto? Claro, eres su cómplice- estaba cegado, no escucharía a nada ni nadie.
-De que estás hablando.- respondió nick sin saber aún el hecho de nuestra pelea.
-Nick…-traté de sacarlo de la habitación pero no hubo caso, se resistió y me preguntó confundido.
-Que pasó- me miró a los ojos.
-No me preguntes por favor…
-¡Dile! ¿No son tan amigos ustedes dos? O Acaso también te metiste con Nick?- La cara de nick se desfiguró totalmente.
-¿Te…te metiste con Kevin?- me preguntó iluso, claramente no quería escuchar una respuesta positiva de mi parte. Tomó mi brazo.
- Perdón Nick- apenas se escuchó mi susurro en aquella habitación tan repleta de recuerdos que posiblemente formarían parte del pasado. Nick no lo creía, me miró dolido por no haberle dicho, se supone que éramos como hermanos, nos contábamos todo, pero lo que comencé a sentir por Kevin era un error, no podía ser, pero lamentablemente sucedió y no supe como parar. Escuché el portazo de Joe y la soledad dentro de cuarto, aunque Nick aún seguía ahí.
-Dime que no es cierto…Júralo-tomó mi cara con ambas manos- mírame a los ojos y dime que es una de las estúpidas bromas de mi hermano- me obligó. Solo asentí, y él apoyó su frente contra la mía.-Fue mi culpa…
-¡Qué dices Nicholas!- este chico siempre se echaba la culpa, siendo que la mayoría de las veces siempre la tenía yo.
-Kevin siempre ha estado enamorado de ti.
-De eso ya me enteré- le respondí tratando de salir del tema.-por favor no sigas- sequé mis lágrimas.
-Pero fue mi error presentarte a Joseph.
-¿Por qué dices eso?- ahora la confundida era yo.
-Si en aquella fiesta Kevin no hubiese tenido ese inconveniente no estaría pasando esto.
-¿Por…por que?- musite confundida.
-Joseph no te hubiese conocido, no se hubiera enamorado, y tú serias feliz con Kevin.
-Pero no es tú culpa.
-Si lo es, por que si yo no me hubiera…-rozó su mejilla contra la mía- si no me hubiera enamorado de ti, al igual que Kevin o Joe, nunca les hubiera pedido que me acompañasen esa noche.
-Y por que...lo hiciste – susurre atónita.
-Sabía que yo no tendría el coraje para pedirte que fueras mi novia, pero tenerte cerca era mi consuelo, y si eras novia de Kevin todo hubiese sido perfecto…pero Joseph…Tan solo quería estar cerca de ti- acercó sus calidos labios y los presionó con los míos, fue solo eso, ningún movimiento mas.- per…perdóname.
-¿Qué haces, acaso no ves en el lío que estoy metida?
-Escápate con Kevin- dijo de repente captando mi atención nuevamente.
-¿Como? No creo que sea buena idea, además yo...- me interrumpió.
-Lo sé…es la única solución que se me ocurre.- sus ojos se habían tornado cristalinos.
-No digas idioteces – dije moviendo mis manos dramáticamente.
-Si quieres verme feliz y no hacer sufrir más a Joseph, escápate con Kevin. – las lagrimas amenazaban con salir.
-¿Y donde nos iríamos? – pregunte rápidamente.
-Lejos…-una lágrima recorrió su mejilla.
-Pero Nick...tú…- no entendía, ¿quería transar su felicidad por la mía? ¡En que pensaba ese chico!
-Yo te Amo, pero tu amas a Kevin y Kevin te ama a ti, no hay más vuelta que darle. Tan solo hazle caso a tu corazón.- lo miré y todo en mi mente se aclaró.
-Lo haré- cerré los ojos, y me acerqué a él, lo abrasé con fuerza- Gracias por aquella idea pero- besé sus labios, nos dejamos llevar y concluí- me quedo contigo.
-¿Po…por que?- tartamudeó.
-No amo a Kevin, solo estaba confundida, y Joe…creo que era para tenerte cerca – tenia que confesarlo en algún momento.
-¿Hablas enserio?- asentí y bese su mejilla derecha.
-Pero- su cara de felicidad se mezcló con confusión- debemos salir de aquí…por que si nos ven juntos…
-Eso creo que ya lo pensé… ¿y si acatamos tu idea? – murmure bajito
-¿Escaparnos? ¿Los dos? – puso cara de sorpresa.
-Y nuestras prendas de vestir, no estaría mal. Por lo menos hasta que se calmen un poco las cosas.
-¿Te parece que te pase a buscar en media hora? – 10 minutos para llegar a casa, 10 para ordenar ropa, 10 para arreglar el desastre en mi rostro, hice mis cálculos y conteste.
-¿Perfecto, pero ahora por donde salgo? – gran pregunta.
-Nadie te dirá nada- besó mis labios- lo que si te pueden decir es que Yo siempre estuve loquito por ti – se sonrojo y debo admitir que mi “cuñado” se veía hermoso.
-Creo que me había dado cuenta – musite muy segura.
-Te amo – beso con suavidad mis labios.
-Yo más – musite perdida en su aroma varonil.
-Joe, perdóname por favor- las lágrimas me delataban, había engañado a Joseph con su hermano mayor y lo peor, no me arrepentía, pero amaba a Joe…o eso era lo que creía hasta ese momento.
-¿Por que lo hiciste?- se sentó en la esquina de su cama para poder estabilizar su equilibrio.
-Fue un error, Joe…perdóname- lo abrasé por la espalda pero se corrió de inmediato.
-No…no me toques por favor- su cara estaba empapada, nunca pensé que llegaríamos a una situación así, me destrozaba el corazón-como pasó, ¡por qué! Que hicieron.
-No…no puedo.- conteste con la voz quebrada. Un tercer miembro apareció en la habitación con cara de preocupación.
-Que está pasando aquí- Nicholas siempre era mi ángel, aparecía en el momento preciso para salvarme de cualquier problema, pero este no era como los otros. Joseph miró furioso a su hermano y le pregunto.
-¿Tu sabías cierto? Claro, eres su cómplice- estaba cegado, no escucharía a nada ni nadie.
-De que estás hablando.- respondió nick sin saber aún el hecho de nuestra pelea.
-Nick…-traté de sacarlo de la habitación pero no hubo caso, se resistió y me preguntó confundido.
-Que pasó- me miró a los ojos.
-No me preguntes por favor…
-¡Dile! ¿No son tan amigos ustedes dos? O Acaso también te metiste con Nick?- La cara de nick se desfiguró totalmente.
-¿Te…te metiste con Kevin?- me preguntó iluso, claramente no quería escuchar una respuesta positiva de mi parte. Tomó mi brazo.
- Perdón Nick- apenas se escuchó mi susurro en aquella habitación tan repleta de recuerdos que posiblemente formarían parte del pasado. Nick no lo creía, me miró dolido por no haberle dicho, se supone que éramos como hermanos, nos contábamos todo, pero lo que comencé a sentir por Kevin era un error, no podía ser, pero lamentablemente sucedió y no supe como parar. Escuché el portazo de Joe y la soledad dentro de cuarto, aunque Nick aún seguía ahí.
-Dime que no es cierto…Júralo-tomó mi cara con ambas manos- mírame a los ojos y dime que es una de las estúpidas bromas de mi hermano- me obligó. Solo asentí, y él apoyó su frente contra la mía.-Fue mi culpa…
-¡Qué dices Nicholas!- este chico siempre se echaba la culpa, siendo que la mayoría de las veces siempre la tenía yo.
-Kevin siempre ha estado enamorado de ti.
-De eso ya me enteré- le respondí tratando de salir del tema.-por favor no sigas- sequé mis lágrimas.
-Pero fue mi error presentarte a Joseph.
-¿Por qué dices eso?- ahora la confundida era yo.
-Si en aquella fiesta Kevin no hubiese tenido ese inconveniente no estaría pasando esto.
-¿Por…por que?- musite confundida.
-Joseph no te hubiese conocido, no se hubiera enamorado, y tú serias feliz con Kevin.
-Pero no es tú culpa.
-Si lo es, por que si yo no me hubiera…-rozó su mejilla contra la mía- si no me hubiera enamorado de ti, al igual que Kevin o Joe, nunca les hubiera pedido que me acompañasen esa noche.
-Y por que...lo hiciste – susurre atónita.
-Sabía que yo no tendría el coraje para pedirte que fueras mi novia, pero tenerte cerca era mi consuelo, y si eras novia de Kevin todo hubiese sido perfecto…pero Joseph…Tan solo quería estar cerca de ti- acercó sus calidos labios y los presionó con los míos, fue solo eso, ningún movimiento mas.- per…perdóname.
-¿Qué haces, acaso no ves en el lío que estoy metida?
-Escápate con Kevin- dijo de repente captando mi atención nuevamente.
-¿Como? No creo que sea buena idea, además yo...- me interrumpió.
-Lo sé…es la única solución que se me ocurre.- sus ojos se habían tornado cristalinos.
-No digas idioteces – dije moviendo mis manos dramáticamente.
-Si quieres verme feliz y no hacer sufrir más a Joseph, escápate con Kevin. – las lagrimas amenazaban con salir.
-¿Y donde nos iríamos? – pregunte rápidamente.
-Lejos…-una lágrima recorrió su mejilla.
-Pero Nick...tú…- no entendía, ¿quería transar su felicidad por la mía? ¡En que pensaba ese chico!
-Yo te Amo, pero tu amas a Kevin y Kevin te ama a ti, no hay más vuelta que darle. Tan solo hazle caso a tu corazón.- lo miré y todo en mi mente se aclaró.
-Lo haré- cerré los ojos, y me acerqué a él, lo abrasé con fuerza- Gracias por aquella idea pero- besé sus labios, nos dejamos llevar y concluí- me quedo contigo.
-¿Po…por que?- tartamudeó.
-No amo a Kevin, solo estaba confundida, y Joe…creo que era para tenerte cerca – tenia que confesarlo en algún momento.
-¿Hablas enserio?- asentí y bese su mejilla derecha.
-Pero- su cara de felicidad se mezcló con confusión- debemos salir de aquí…por que si nos ven juntos…
-Eso creo que ya lo pensé… ¿y si acatamos tu idea? – murmure bajito
-¿Escaparnos? ¿Los dos? – puso cara de sorpresa.
-Y nuestras prendas de vestir, no estaría mal. Por lo menos hasta que se calmen un poco las cosas.
-¿Te parece que te pase a buscar en media hora? – 10 minutos para llegar a casa, 10 para ordenar ropa, 10 para arreglar el desastre en mi rostro, hice mis cálculos y conteste.
-¿Perfecto, pero ahora por donde salgo? – gran pregunta.
-Nadie te dirá nada- besó mis labios- lo que si te pueden decir es que Yo siempre estuve loquito por ti – se sonrojo y debo admitir que mi “cuñado” se veía hermoso.
-Creo que me había dado cuenta – musite muy segura.
-Te amo – beso con suavidad mis labios.
-Yo más – musite perdida en su aroma varonil.

.jpg)