Bienvenid@s

Con Agrado queriamos invitarl@s a que lean nuestras pequeñas historias dedicadas e inspiradas en nuestros queridimos Taylor, Nick, Joe, Kevin, Jesse, Justin, entre otros.
Si no es mucha molestia, dejar un comentario en el Tagboard no quita mucho tiempo. :D
Gracias por visitarnos y entretenerte.
Atte.Ale&Isis

Solo amigos

sábado, 28 de noviembre de 2009

-¡Como pudiste hacerme esto! – Tapó su cara, parecía estar llorando
-Joe, perdóname por favor- las lágrimas me delataban, había engañado a Joseph con su hermano mayor y lo peor, no me arrepentía, pero amaba a Joe…o eso era lo que creía hasta ese momento.
-¿Por que lo hiciste?- se sentó en la esquina de su cama para poder estabilizar su equilibrio.
-Fue un error, Joe…perdóname- lo abrasé por la espalda pero se corrió de inmediato.
-No…no me toques por favor- su cara estaba empapada, nunca pensé que llegaríamos a una situación así, me destrozaba el corazón-como pasó, ¡por qué! Que hicieron.
-No…no puedo.- conteste con la voz quebrada. Un tercer miembro apareció en la habitación con cara de preocupación.
-Que está pasando aquí- Nicholas siempre era mi ángel, aparecía en el momento preciso para salvarme de cualquier problema, pero este no era como los otros. Joseph miró furioso a su hermano y le pregunto.
-¿Tu sabías cierto? Claro, eres su cómplice- estaba cegado, no escucharía a nada ni nadie.
-De que estás hablando.- respondió nick sin saber aún el hecho de nuestra pelea.
-Nick…-traté de sacarlo de la habitación pero no hubo caso, se resistió y me preguntó confundido.
-Que pasó- me miró a los ojos.
-No me preguntes por favor…
-¡Dile! ¿No son tan amigos ustedes dos? O Acaso también te metiste con Nick?- La cara de nick se desfiguró totalmente.
-¿Te…te metiste con Kevin?- me preguntó iluso, claramente no quería escuchar una respuesta positiva de mi parte. Tomó mi brazo.
- Perdón Nick- apenas se escuchó mi susurro en aquella habitación tan repleta de recuerdos que posiblemente formarían parte del pasado. Nick no lo creía, me miró dolido por no haberle dicho, se supone que éramos como hermanos, nos contábamos todo, pero lo que comencé a sentir por Kevin era un error, no podía ser, pero lamentablemente sucedió y no supe como parar. Escuché el portazo de Joe y la soledad dentro de cuarto, aunque Nick aún seguía ahí.
-Dime que no es cierto…Júralo-tomó mi cara con ambas manos- mírame a los ojos y dime que es una de las estúpidas bromas de mi hermano- me obligó. Solo asentí, y él apoyó su frente contra la mía.-Fue mi culpa…
-¡Qué dices Nicholas!- este chico siempre se echaba la culpa, siendo que la mayoría de las veces siempre la tenía yo.
-Kevin siempre ha estado enamorado de ti.
-De eso ya me enteré- le respondí tratando de salir del tema.-por favor no sigas- sequé mis lágrimas.
-Pero fue mi error presentarte a Joseph.
-¿Por qué dices eso?- ahora la confundida era yo.
-Si en aquella fiesta Kevin no hubiese tenido ese inconveniente no estaría pasando esto.
-¿Por…por que?- musite confundida.
-Joseph no te hubiese conocido, no se hubiera enamorado, y tú serias feliz con Kevin.
-Pero no es tú culpa.
-Si lo es, por que si yo no me hubiera…-rozó su mejilla contra la mía- si no me hubiera enamorado de ti, al igual que Kevin o Joe, nunca les hubiera pedido que me acompañasen esa noche.
-Y por que...lo hiciste – susurre atónita.
-Sabía que yo no tendría el coraje para pedirte que fueras mi novia, pero tenerte cerca era mi consuelo, y si eras novia de Kevin todo hubiese sido perfecto…pero Joseph…Tan solo quería estar cerca de ti- acercó sus calidos labios y los presionó con los míos, fue solo eso, ningún movimiento mas.- per…perdóname.
-¿Qué haces, acaso no ves en el lío que estoy metida?
-Escápate con Kevin- dijo de repente captando mi atención nuevamente.
-¿Como? No creo que sea buena idea, además yo...- me interrumpió.
-Lo sé…es la única solución que se me ocurre.- sus ojos se habían tornado cristalinos.
-No digas idioteces – dije moviendo mis manos dramáticamente.
-Si quieres verme feliz y no hacer sufrir más a Joseph, escápate con Kevin. – las lagrimas amenazaban con salir.
-¿Y donde nos iríamos? – pregunte rápidamente.
-Lejos…-una lágrima recorrió su mejilla.
-Pero Nick...tú…- no entendía, ¿quería transar su felicidad por la mía? ¡En que pensaba ese chico!
-Yo te Amo, pero tu amas a Kevin y Kevin te ama a ti, no hay más vuelta que darle. Tan solo hazle caso a tu corazón.- lo miré y todo en mi mente se aclaró.
-Lo haré- cerré los ojos, y me acerqué a él, lo abrasé con fuerza- Gracias por aquella idea pero- besé sus labios, nos dejamos llevar y concluí- me quedo contigo.
-¿Po…por que?- tartamudeó.
-No amo a Kevin, solo estaba confundida, y Joe…creo que era para tenerte cerca – tenia que confesarlo en algún momento.
-¿Hablas enserio?- asentí y bese su mejilla derecha.
-Pero- su cara de felicidad se mezcló con confusión- debemos salir de aquí…por que si nos ven juntos…
-Eso creo que ya lo pensé… ¿y si acatamos tu idea? – murmure bajito
-¿Escaparnos? ¿Los dos? – puso cara de sorpresa.
-Y nuestras prendas de vestir, no estaría mal. Por lo menos hasta que se calmen un poco las cosas.
-¿Te parece que te pase a buscar en media hora? – 10 minutos para llegar a casa, 10 para ordenar ropa, 10 para arreglar el desastre en mi rostro, hice mis cálculos y conteste.
-¿Perfecto, pero ahora por donde salgo? – gran pregunta.
-Nadie te dirá nada- besó mis labios- lo que si te pueden decir es que Yo siempre estuve loquito por ti – se sonrojo y debo admitir que mi “cuñado” se veía hermoso.
-Creo que me había dado cuenta – musite muy segura.
-Te amo – beso con suavidad mis labios.
-Yo más – musite perdida en su aroma varonil.

Juego de Rugby


La final del campeonato de rugby de la secundaria terminaba aquel día y yo ya estaba sentada en la gradas para apreciar el juego y al jugador que me había quitado el sueño durante tanto tiempo, me entretenía mirando como corría feliz con el balón y amaba cuando celebraba con saltos y gritos cuando lograba hacer un try*.
Estaba decidida que ese día le diría todo lo que sentía por él, aunque tenia miedo, por lo que supe estaba muy dolido, ya que su anterior novia le había sido infiel, y por lo tanto, él evitaba a toda costa tener alguna relación con una chica. Varias veces traté de hacerle frente pero mi cobardía ganaba, siempre terminaba haciendo el ridículo, pero nunca se fijó en mí, o por lo menos eso creía. Mi personalidad no era de las mejores, no era tímida, tampoco introvertida, no tenía buenas notas pero me esforzaba, en cambio él era un cerebrito, rara especie de humano adolescente, mezcla de NERD y chico guapo, resultado, el joven más atractivo de toda la secundaria pero privado de chicas por propia voluntad, Taylor Lautner.
Acabado partido de Rugby, el cual ganaron, los quince jugadores [y no es que los haya contado] se dirigieron a sus camarines. Permanecí sentada en mi puesto, repasaba las palabras que le diría una y otra vez, rogaba a Dios que no quedara paralizada como siempre ocurría. Salió muy rápido el capitán del equipo, parecía que tenía prisa, a los cinco minutos salieron cuatro chicos más, con sus cabellos mojados y el cuerpo a medio secar. Por suerte no se habían dado cuenta de mi lejana presencia. Salieron tres chicos más en los cuales distinguí perfectamente a un chico rubio de ojos claros, Lucas, el mejor amigo de Taylor. No tardaron en salir también tres chicos más, seguidos a estos otro trío más, pero Taylor no aparecía, acaso siempre salía de los últimos?
Me acerqué a la puerta, y desde una ventana escuché que ya no corría agua de las duchas,
Entré y me topé con unos espejos que cubrían desde la cintura hacia arriba, luego había una separación y en medio había un pasillo el cuales seguramente conducía a las duchas que al parecer eran separadas por cortinas y paredes.
-Quién está ahí? Lucas, se te olvidó nuevamente el bálsamo?- Su voz la conocía de memoria a pesar que nunca había hablado con él, no se pregunten cómo. Tomé la perilla para salir del camarín pero su voz volvió a paralizarme dándome vuelta en seco.-Tú no eres Lucas- me examinó sigilosamente con la mirada- qué haces aquí?
-Em…estemm…- estaba solo con una toalla que cubría desde su cintura hasta un poco más abajo de sus rodillas, era obvio que la concentración me jugaba en contra en esos momentos.-Per..perdón.
-Ok, esté no es lugar para que una chica tan linda como tú ande inspeccionando- me dijo linda?. Mi sentido común se estaba apagando, y eso era sinónimo de PELIGRO. Dí una vuelta para salí de aquel lugar pero un instinto animal me hizo girar nuevamente y “tirarme”[arregla esa palabra porfis] encima de él, besé sus labios desaforadamente. Fue un segundo de locura…bueno, fueron varios segundos, pero lamentablemente se alejó de mí notablemente confundido.
-Que haces? – tenía una facción algo enojada, me sentí como si un piano me hubiera caído encima.
-Perdón, enserio, no fue mi intención, fue solo que me gustas demasiado, he tratado de hablarte muchas veces pero no me atrevía, esta era mi oportunidad pero creo que me equivoque, perdóname, enserio lo lamento tanto- logré decir sin haber respirado mientras hablaba- es solo que…me gustas demasiado- mis mejillas ardían a más no poder.
-¿Y por… por que no te acercaste antes? – pregunto confundido y ahí me di cuenta que hasta la cara de confundido se le da bien.
- No me atreví – musite tapándome la cara, me di media vuelta y camine hacia la puerta, cuando abrí un poco la puerta, sentí el brazo de Taylor que la cerro en un solo movimiento, sentí su respiración en mi nuca.
- No te vayas… - su voz varonil me volvía loca, este chico no tenia compasión de mi – quédate…- tomo mi cintura y me volteo dejándome pegada a la puerta y con él encima, de cerca se veía más hermoso, sus facciones me resultaban angelicales y su cuerpo era el camino al infierno; abdomen marcado, brazos grandes y fuertes.
No me pude resistir así que pose mis frías manos en su calido pecho, él sonrío y acerco su rostro al mío, se tuvo que agachar, pues, era bastante más alto que yo, pero eso no fue impedimento para que fundiera nuestro labios en un suave beso, capturaba mi labios inferior y jugaba con este, después hacia lo mismo con el superior, tomo con una de sus manos mis cintura y ladeo su cabeza para así dar paso a su lengua en mi cavidad bucal y allí empezó un lucha desenfrenada de nuestros miembros bucales. Yo sentía que estaba en el cielo, es decir tenia al chico de mis sueños, besandome desenfrenadamente con su torso desnudo y mis manos recorriendo locamente este.

Yo sentía que estaba en el cielo, es decir tenia al chico de mis sueños, besándome desenfrenadamente con su torso desnudo y mis manos recorriendo locamente este, pero como siempre en esos hermosos sueños, alguien llega a interrumpir.
-Taylor… ¿estas ahí amigo? Se me quedo mi bálsamo en la ducha… ¿podrías pasármelo? – pregunto Lucas, mientras tocaba la puerta, gracias a dios no la abrió.
- Entupido Lucas –susurro Taylor, mientras miraba la puerta con odio –si, deja buscarlo, pero no abras la puerta- grito para que Lucas le escuchase. Camino a paso firme hasta la ducha, mientras yo miraba su triangular espalda alejarse, camine a una especie de asiento que había al lado derecho de la puerta y me senté, poco tiempo después vi a Taylor volver con un envase de bálsamo en la mano, abrió la puerta lo justo y necesario como para que su brazo pasara y pudiera hacer entrega de su tan preciado bálsamo a Lucas.
- Gracias – musito alegre Lucas y sentí sus pasos alejarse del lugar. Taylor me miro y sonrío tiernamente
- Te ves linda sonrojada – musito cuando se sentó a mi lado
- Gracias –susurre nerviosa, mi cuerpo se paralizo cuando Taylor beso mi cuello, y siguió con una serie de besos hasta llegar a la comisura de mis labios.
- ¿Que es lo que tienes que me esta volviendo loco? – tomo mi mentón y me obligo a mirarle a los ojos, vi como mordía tentativo sus labios. No me aguante, tome su rostro y bese con torpeza sus labios.

Quimica



Química


“… y allí iba yo corriendo tras ese hermoso vestido marca Channel, estaba a un centímetros, y era tan… ¿que es ese “TI” repetitivo?, tititititititititititititi…..”

¡Rayos! – chille antes de aventar lejos el despertador. Aun así, el pequeño aparatito seguía sonando insistentemente. Me levante sin ganas y me acerque al aparatito – Esto no se queda así – y le saque las pilas – sacudí mi cabeza y me fui a la ducha. No me demore mas de quince minutos en salir y vestirme, un jeans pitillo negro, una polera blanca, una chaquetita del mismo color del jeans, y por supuesto mis queridas converses, serian el atuendo que me acompañaría ese día. Baje la escalera casi corriendo con mi bolsito al hombro, tome mis llaves y partí al colegio.
Eran ya las ultimas semanas de clases, estaban haciendo los repasos para los exámenes de síntesis, por suerte, yo me había eximido de todos.
En química siempre había tenido buenas notas, y por lo tanto debía ser tutora de quien lo necesitase, lamentablemente yo no elegía a quien ayudar, si no que el colegio se encargaba de publicar una lista con la persona que necesitase la tutoría y el tutor.
Camine hacia la ya nombrada lista, y me acerque a ver a quien debía ayudar, pase mi dedo por encima de papelito con el fin de encontrar mi apellido.
Aquí esta – susurre al encontrarlo, seguí la línea hacia la derecha y me encontré con algo no muy agradable – ¡Lautner! – casi grite eso.
Sip – esa voz, me voltee para encontrarme con su rostro fijo en la hojita – créeme que tampoco es de mi total agrado – sonrío irónico.
No pienso ayudarte – musite y me aleje del lugar.
¡Lastima! – Grito él, me detuve – por que es tu obligación – susurro al pasar por mi lado – ¡nos vemos mañana querida tutora! – grito nuevamente mientras se alejaba de mi.
Lautner, Taylor Lautner, un mujeriego por donde le mires, y claro las chicas caían fácilmente en sus redes. El es alto, su piel cobriza combina con sus cabellos oscuros, su cuerpo es como el de todo deportista, aunque claro él le dedicaba tiempo y dinero a mantenerlo “irresistible”, ese chico vivía en el gimnasio. Lamento admitir que fui unas de las que callo en su jueguito, estuvimos aproximadamente 1 mes saliendo, hasta que encontró otra, y por supuesto, yo lo odio y él me odia. Es un sentimiento mutuo.
Me pase el día rezongando, no quería pasar una tarde completa explicándole a un cerebro de maní sobre alcanos, alquenos, alquinos y mil cosas mas.
Gracias a dios, llego la hora de ir casa. Salí del colegio y me fui directo al paradero y tome locomoción a mi dulce hogar, al llegar salude a mi mamá y subí a mi cuarto a preparar la clase de química para el cerebrito de maní. Sin darme cuenta me quede dormida y no se como me desperté a la misma hora que suena el despertador, cabe recordar que el aparatito infernal seguía en la esquina, muerto, sin pilas.
Y nuevamente la rutina: ducha, ropa, escaleras, llaves, cierra al puerta, colegio.
Al llegar me fui directo a la biblioteca, me senté y saque los cuadernos, estaba resignada, debía ayudar al imbécil ese.
Hola – musito mientras depositaba sus cuadernos sobre la mesa. Me sorprendí que no agregara mas a ese hola, por lo general era “hola enana”, “hola srta sensible”, “hola cerebrito”.
Hola – susurre – ¿que materia es la que mas te complica? – pregunte sin dudar.
Alcanos, alquenos y alquinos – respondió sin mirarme. Debo admitir que sus facciones aun me resultaban atractivas, sus enormes brazos me volvían casi, casi loca.
Ya, mira no es complicado…- empecé a explicarle, el asentía y anotaba apuntes – ya ahora explícame tu a mi – me miro complicado y movió sus dedos encima de la mesa
Alcanos, enlace simple, terminación ano – asentí – Alquenos, enlace doble, terminación eno – asentí y él sonrío- alquinos, enlace triple, terminación ino.
Entonces, dame un ejemplo de cada uno – musite, y él comenzó a darme una decena de ejemplos, luego le explique los ejercicios, y ni cuenta nos dimos cuando ya habíamos terminado - … y eso es todo –
¿Enserio? – dijo sorprendido.
Si, no era complicado – musite y sonreí, comencé a guardar mis cosas y me levanté para irme, pero su mano sobre la mía me detuvo.
Gracias – sonrío y me derretí en el lugar, él aun causaba ese tipo de cosas en mi.
De nada – musite nerviosa.
Mira se que me odias, pero debo agradecerte, ¿quieres ir a tomar un helado? – me miro expectante. ¿Me estaba hablando enserio? – Por favor – si, era enserio.
Ah, eeem, bueno – sonrío y me tomo de la mano, caminando hacia la salida del colegio.
Caminamos hasta una pequeña heladería cerca del colegio, él aun sostenía mi mano, y creo que no tenía intención de soltarla.
¿De que quieres? - Me sorprendía su buen humor. Sonrío.
Eeh, menta – musite aun sorprendida, el sonrío y pidió los helados, los dos del mismos sabor. Después de un rato nos sentamos en el pasto de un parquecito, con nuestros helados.
Extrañaba esto – musito mirando las nubes. Yo levante una ceja.
¿Que cosa? ¿Las nubes? De esas siempre hay – dije divertida, el río con ganas.
No, las nubes no – me miro – extrañaba estar contigo – abrí los ojos como plato – fui idiota, te deje ir, sabiendo que aun sentía cosas por ti.
Es tu naturaleza – dije sin pelos en la lengua – todo el colegio sabe de tu fama de mujeriego – me miro con ojos entrecerrados.
Lo se – acepto – pero definitivamente dejarte fue un enorme error, aun te quería y te sigo queriendo – daaaa, repítelo, suplique en mi cabecita.
¿De verdad?, no para, ¿y si es uno de tus jueguitos? – ¿en que momento se había acercado tanto?, me aleje en forma reflejo.
¿Tan tonto me crees? , ¿sabes que?, mírame – tomo mi mentón con su mano y me obligo a mirarlo – ya fui entupido una vez, no seria tan verdaderamente entupido como para hacerte sufrir de nuevo, por que se comos sufriste, se que me querías y que yo te hice daño, y no se como arreglar eso ahora, aun te quiero, cuando terminamos, me di cuenta que no sabia a quien tenia frente a mi, dame una oportunidad, déjame demostrarte que puedo ser alguien de confiar – yo no entendía mucho. Aparte estaba un poco sorprendida.
Y…por…¿por que si te gustaba aun, me molestabas cada vez que me veías? – el río bajito.
¿Te debo repetir que soy un verdadero idiota? – yo me uní a su risita. Nuestras risas de apagaron poco a poco, Taylor se acerco a mi rostro, hasta rozar sus labios con los míos – Entonces, ¿me das una oportunidad? – yo sonreí y asentí como cual tonta. – Gracias, prometo no decepcionarte – y me beso tiernamente, mientras acariciaba mi rostro, pose mis manos, como siempre lo hacia antes, en su tan formado pecho y simplemente me deje llevar por el beso.
No he dicho nada, solo sonreí- dije alejándome lentamente de su tibio aliento.
Pensé que era un sí- se entristeció por mi comentario, sin embargo tome una de sus manos y la coloque en mi mejilla.
-Prometes nunca más hacer lo que hiciste…y tratar de cambiar ese pequeño defecto de ser tan mujeriego?-lo miré directamente a sus ojos. El me observo con cuidado y beso mi frente antes de susurrarme al oído.
-Nunca más, si fuera posible volvería en el tiempo para nunca haberlo echo.-beso cautelosamente mi cuello de manera suave y angelical.-pero solo necesito escuchar algo de tus labios para poder pedirte algo demasiado importante.
-Dime que es
-Me perdonas?- vi la sinceridad en su mirada, sus ojos cristalinos suplicaban un si.
-Si, te perdono.- le di un pequeño beso en donde solo hubo un roce entre nuestros labios.
-Entonces, quieres ser mi novia por ahora y para siempre?
–Por el presente, el mañana y el futuro – dije de una vez por todas, el sonrío ampliamente, beso cortamente mis labios y me envolvió entre sus brazos, mientras yo saciaba mis pulmones de su varonil y a la vez angelical perfume.
No tengo idea de cómo fue a pasar todo en un solo día, quizá fue su ternura, quizá su personalidad varonil, quizá su despampanante aroma, o quizá fue simplemente química.
– Te amo querida tutora de química – y abrazo fuertemente mi cintura.
– También yo, aprendiz de química – en su lugar beso mi cuello, y yo otra vez, volvía a sentir las revoloteantes mariposas, esas que no sentía desde que me había alejado de él.


Aqui les dejo el PDF de el shoot que ayude a escribir a Isis para que lo descarguen

Apreciatte

“La vida es tan frágil, que si no la sabemos aprovechar podemos perder tiempo, que afines de cuenta nos terminamos arrepintiendo.
Cuantos de nosotros hemos querido retroceder el tiempo?”