
~ Capítulo Cinco
“Príncipe Nick.”
-Siéntate cómodo- se sentó en mi cama y dio palmadas para que me sentara a su lado, como buena amiga, le hice caso.
-Amber- tomó mi mentón para que lo mirara a los ojos- se que vine a que me explicaras la materia, pero lo cierto es que ya me la sé.
-Entonces por que…-tapó mis labios con su dedo índice.
-Déjame terminar por favor.-quitó su dedo de mis labios y tomó una de mis manos con las suyas y las comenzó a acariciar.
Esto debía terminar ya, no le veía buen camino a esta conversación. “Es mi amigo, mi mejor amigo” a cada rato me repetía eso en mi cabeza., pero hay algo que no se puede controlar cuando alguien tan guapo está tan cerca de una. Si mi habilidad de pensar no sirve y solamente actúo es por que las hormonas tienen la culpa. Pues bien, allí estaba yo, escuchando sus frases, esperando y buscando escapatoria de lo que se veía venir.
-No creo poder aguantar mucho más ocultando lo que creo que ya te diste cuenta- sí, estaba en lo correcto- Amber…- acercó mi rostro al de él y yo solo le seguí el jueguito.- creo que…- logró rozar sus labios contra los míos- tu me gustas- intercambiamos miradas, momento seguido a este su respiración estaba sobre mis labios, su boca a solo centímetros de la mía, y ya que estábamos con eso de los gustos y los besitos, pues aproveché. ¡MALA IDEA!
El beso tomo ritmo y sus manos que se encontraba estáticas, comenzaron a recorrer mi cintura y mi rostro, con lentitud. No lo soporté, sé que fui yo quien empezó, pero el no me dejó otra. Me aleje rápido.
-Que…- pregunto, pero lo calle y tapé su boca con mi mano- Nicholas por favor- el seguía mirándome atónito- somos amigos.
-Si lo sé, pero…-trataba de acercase pero no lo dejé.
-Pero nada, ya es hora de que te des por vencido, sabes que eres hermoso en todos sus sentidos, pero no eres la clase de chico que a mi me gustan.
-Amber-su rostro se tornó triste.
-Puedes seguir con los abracitos, los besitos en la mejilla, aquello no me molesta, pero confórmate con ser mi mejor amigo, ¿Si?
-Está bien…- la expresión de su rostro me destruyó parte de mi corazón.
-Hey!, no me pongas esa carita- bese su mejilla- en pocos días cumplo dieciséis y necesito mi “Príncipe Nick”-en las fiesta de dieciséis siempre hay que ir acompañada de un chico, ya sea novio o mejor amigo, el cual debe bailar con la cumpleañera la primera pieza de vals para después dejar al padre bailar con ella.
-Si, es cierto.- valla que se le pasa rápido la tristeza, lo más probable es que solo quiere disimular.- Dime en que debo ayudar y que debo hacer, nunca me he perdido alguno de tus cumples.- estábamos en eso cuando sonó estrepitosamente mi teléfono.
-Aló? Como estás Demi?- mi prima Demetria llamó para avisarme que nos vendría a visitar. Sí, es quienes ustedes creen, aquella chica que tiene un show en Disney y sale al aire todos los días, es mi prima. Nicholas la conocía hace más menos dos años. Según él es bastante simpática y sinceramente “Simpática” es muy poco para ella. Es un ejemplo a seguir, me gustaría ser como ella, ser tan amable hasta con su propia mascota. Con su familia es muy comprensiva, todo lo contrario a mí, sin embargo, envidio que ella pueda ser así y yo no. No se como Nick no se fijó en ella, en rasgos físicos somos parecidas, por algo somos primas, pero no así en nuestras vidas cotidianas. Ella es bastante famosa, pero no por eso se le subieron los humos a la cabeza, sigue igual que antes, sencilla y adorable.
-Que te dijo?
-Vendrá a visitarnos en dos semanas-me pare a prender la computadora- justo para mi cumple, espero que la invites a bailar aunque sea una pieza, acuérdate de que no por ser famosa deben tratarla diferente.
-No te preocupes, tus palabras son ordenes.- me reí con su comentario.
-Está bien.
-Iré a ver que hace Joe. Salió de la habitación en el mismo momento en que sonó el timbre de la casa los que me extrañó, se supone que mis padres volverían tarde. Mi ventana daba al patio trasero así que salí corriendo para ver quien era.
-Amber, hay un chico con maletas allá afuera- me dijo Joe quien había visto por el ventanal de la sala de estar.
-Maletas?- quien podría traer maletas…Salí a recibir a quien estaba afuera, pero cuando abrió la reja no encontré a nadie-Que raro…-dije para mi cuando una manos taparon mi vista- Nick , no estoy jugando- la voz me contestó.
-No soy Nick- aquella voz, aquella fragancia casi olvidada, lo había confundido por un momento. Una alegría inexplicable se hizo presente dentro de mi.
-HERMANO!!!- me di vuelta y lo abrasé, mis ojos no me dejaban ver con claridad.
-Amy!, como estas pequeña, me extrañaste?- no se si era idea mía o Kevin también tenia los ojos cristalinos.
-Obvio que si te extrañe! ¿Hace cuanto llegaste?- no lo dejaba de abrazar, extrañaba tanto su presencia.
-Esta mañana, y nuestros padres?-en ese preciso momento salió Nick seguido de su hermano mayor-Y él?-se refería a Joe.
-Nuestros padres salieron donde tía Lucy, y él… es el hermano mayor de Nicholas- hice el ademán para que se acercaran, Kevin los saludo a ambos. Lo ayudamos a entrar las maletas
A Joe lo note muy raro desde la llegada de mi hermano mayor le pregunté pero esquivó la pregunta. Fue a la cocina tomar un baso de agua y lo seguí.
“Descripciones.”
-Amber, no me siento muy bien, fue hermoso volverte a ver. Si Nicholas pregunta por mi, dile que me fui a casa- me dio un beso en la comisura de los labios y se fue. Quede como estúpida mirando el vacío. Luego de eso regresé al dormitorio de Kevo donde estaban con Nicholas.
Me senté detrás de Nick abrazándolo por la cintura, solo de juego. No se por que de repente se me ocurre hacer cosas tan poco apropiadas en momentos inoportunos.
-QUE? Ustedes dos… - nos miró sorprendido a ambos.
-No pienses cosas que no son. Seguimos siendo amigos- le sonreí a Kevin y Nick me miró extrañado.
-Y Joe?, pensé que habías ido a la cocina a buscarlo.
-Emm..-nervios al ataque- dijo que no se sentía bien- y luego me dio un casi beso que me dejo quemado un fusible- y que iba a casa.
-Ha, Ok- luego de dicho esto Nick, Kevo y yo conversamos hasta la hora de la cena.
Les pedí que se quedaran ahí mientras la preparaba. Mientras ponía la mesa iba cantando “Pongo los platos, pongo la mesa, pongo los cubiertos” y me puse a reír, Joe era un caso, con razón nunca me había olvidado de él.
Me puse a pensar en el encuentro con Joseph, aquel casi beso, lo de Nick, la llegada de mi hermano, el raro comportamiento de Joe…¿Acaso Kevin tendrá que ver con eso?
-Chicos, está listo- como hace mucho, tuvimos una excelente cena. Extrañaba demasiado al ruliento de mi hermano. Hubo una vez en que confundí a Kevin con Nicholas, andábamos de compras y ambos estaban sentados tomando helados y yo llegue y le moví la mano a quien creí que era Nick. Pobre Kevin, quedo todo pegajoso, lo malo es que después del helado tenía que ir a una entrevista para la universidad. Por suerte nuestra casa no quedaba muy lejos.
Pff, que mensa soy, yo contándoles mi historia y ustedes ni siquiera se dan una idea de cómo son físicamente los protagonistas de esta historia. Perdonen! No soy escritora famosa ni muy conocida, pero trato de hacer lo mejor posible.
Nicholas: Mi mejor amigo desde pequeños. Pelo castaño oscuro y rizos demasiado perfectos como para creerlo. Tiene una voz que parecen miles de angelitos cantando. Una mirada tan perfecta y profunda que a veces me intimida y quedo paralizada. Su cuerpo…, está de más describir lo que es obvio, si pudiera definirlo en una palabra: “Perfección”. El único detalle, es muy inteligente para mí.
Kevin: Extrañamente también tiene rizos perfectos y cabello oscuro. A veces siento que se parece demasiado a Nick, pero debe ser de todo los años que lo conozco.
Los ojos de Kevo son verde intenso y físicamente esta mejor que yo. Lo confieso, me gusta el voley, pero no soy adicta al deporte ni a la música tanto como él.
Joseph: Valla dios! Como puedo describir a este ser! Al igual que Nick es perfecto, desde que lo vi por primera ve que sentí una atracción demasiado intensa. Su cabello ahora ondulado, oscuro y largo. Sus ojos pardos tan hermosos, esos labios tan rosados que hoy en la mañana solo decían “bésame”. Su torso! Dios me salve, valla pecado que cometieron sus padres, como le hicieron para que ambos hijos fueran tan “Sin defectos”? Creo que Joseph me gusta más que un simple poco, más bien…Bastante.
~ Capítulo Siete
“Apropósito de Joseph.”
Eran más menos las once de la noche cuando llegaron mis padres. Nick se había ido como hace quince minutos.
Mi madre provocó poco menos una inundación, la emoción se hizo tal que termine sorbete nado mocos como todos los demás. Aparte de mí, la más feliz en ese momento era Cecile, su sonrisa lo decía todo. Amaba verla feliz, ella era la luz de mis ojos, sin ella no se que sería de mi vida, la de mi hermano y la de mis padres.
Pasado este grato rato familiar nos fuimos a cada habitación, pero como siempre, no obedecí y me escapé a la pieza de Kevin.
-Hermano, ya te dormiste?- le susurre desde la puerta.
-No aún no, pasa- prendió la pequeña lámpara y me senté al lado de su cama. Le puse carita de cachorro abandonado para poder abrigarme.
-Vamos, entra o te resfriarás, aún hay un lugar para ti.- me dejó acomodarme a su lado.
-Te extrañé muchísimo Kevo- lo abrasé fuerte.
-Yo igual Amy, sabes hace cuanto no me sentía tan querido?
-Desde que te fuiste?- le respondí con otra pregunta.
-Exacto- me acarició la cabeza- Hey? Ese chico, el hermano de Jerry- asentí y sentí como mis mejillas comenzaron a arder- me parece familiar. ¿Y que le pasó? ¿Por que se fue así de repente?
-La verdad, también lo encuentro bastante familiar, es hermano de Nick.- obviedad.- y lo segundo, también me causó duda su comportamiento. Apropósito de Joseph- me miró raro- creo que me gusta y eso no es bueno.
-Y por que no es bueno según tu?
-Es hermano de mi mejor amigo y tu sabes que a nick…pues…
-No te compliques por eso, solo sigue a tu corazón. Y hablando de amores…también tengo algo que contarte. Y necesito un consejo de hermana.-acaso estaba loco?, no soy la mas indicada para dar consejos.
-Hahaha, Ok, dime que pasa y trataré de darte un “consejo”- marque las comillas con mis dedos.
-Mientras estudiaba, conocí a una chica y pues…pasaron cosas…- esto me sonaba mal, muy mal.- y bueno…- su cara se tornó completamente seria- aún no quiero decírselo a nuestros padres, creo que es una noticia que merece tiempo…y a lo mejor no están preparado para aquello.
-Vamos Kevin no me asustes.
-Creo que tendrás un sobrinito- sobrino? Yo?, Kevin con un hijo?
-QUE?- me sorprendí demasiado, aquello no podía ser, tiene tan solo 22 años.- Es una mentira cierto? Dime que no es cierto!
-No tontita, era una broma, quería ver como reaccionabas.- le pegué en el hombro y puse mi mejor cara de indiferencia.
-Eso no se hace.
-Extrañaba verte enojada- me sacó una sonrisa con ese comentario. Le di un beso en la frente y le repetí que no hiciera eso de nuevo. Me fui a mi habitación.
Como de costumbre revise mi celular para ver la hora y me encontré con nueve llamadas perdidas y un mensaje de voz de Nicholas.
“Amber…te necesito, Joe me dijo algo….estoy mal, Amb, por favor…”-al final del mensaje se escuchó un suspiro de tristeza y de inmediato entendí que era urgente.
¿Que le habrá dicho ese chico para que mi amigo estuviera así? Su voz angustiada y triste me hizo pensar miles de cosas. Eran pasadas las tres de la madrugada.
Me cambié rápido , jeans negros, polera con tirantes celeste y una chaqueta oscura, cuando iba bajando cautelosamente las escaleras vi a la pequeña Cecile saliendo de su habitación.
-Donde vas hermanita?- me preguntó refregándose los ojitos a causa del sueño.
-Iba a…-que puedo inventar?- tomar un vaso de leche.
-Y entonces por que viste así?- rayos, era cierto, me había cambiado para salir.
-Me pillaste Celi, voy donde Nick, me llamó urgente. Y tú que haces despierta a esta hora?
-Tuve una pesadilla. Me dio mucho miedo, a Kevin se lo llevaban lejos y nosotros corríamos y corríamos pero no podíamos alcanzarlo.
-Mmm…que rara la pesadilla. Si quieres duerme con él, recién pase por su habitación y aún no se dormía. Pero no le cuentes que me viste saliendo por favor. Si?
Y no pienses en esa pesadilla, Kevo está bien.
-Si, gracias. Cuídate también. –me dio un beso en la mejilla y caminó a paso rápido al cuarto de nuestro hermano. Bajé y tomé las llaves, abrí con cautela y salí hasta la casa de mi amigo.
“¿Otro Hermano?”
-Nick, estoy afuera, ábreme la ventana, subiré.- lo llamé por teléfono para no gritarle ni tocar el timbre de la casa para que todos se dieran cuenta de mi presencia. Se asomó a la ventana y abrió la ventana. Como era segundo piso tuve que buscar la escalera que estaba al final del patio, escalé con la mayor agilidad posible.
-Ya, aquí estoy, dime que pasó, me tienes preocupada- susurré mientras cerraba la ventana- que te dijo Joseph- estaba a oscuras, traté de palpar hasta encontrarlo, cuando lo hice descubrí que tenía el rostro cubierto por sus manos- Nick..- me arrodille frente a el y lo abrasé- cuéntame, que pasó, por que estás así.
-Mis padres…-logró decir con dificultad
-Que pasó con ellos!
-Joe me contó por que se separaron- él no estaba llorando, más bien estaba demasiado serio.
-No des mas vueltas, dime que pasó- le di un beso en donde pensé que estaba su mejilla y creo que nuevamente me equivoque.
-Tengo un hermano- Por eso estaba así?
-Claro, Joseph- le dije con tono de obviedad.
-No, él no.-repuso
-Frankie?
-Es mayor que yo y Joe.
-Mayor que tu y Joe? No habrá una equivocación?...como es eso, no entiendo nada.
-Mamá tubo un hijo mientras estaba de viaje, por eso nunca se enteró de él ni de que lo había dado en adopción hasta meses antes que naciera Frankie.
Las cosas comenzaron a ir de mal en peor entre ellos y decidieron separarse.
-Eso suena horrible…entonces…tienes un hermano que no conoces. Sabes por lo menos su nombre o edad?
-Sí, Joe dijo que nació el 8-, actualmente tiene 22 y su nombre era Paul- me senté al lado de él.
-Y tú lo quieres conocer o que?
-No lo sé, esta situación me tiene algo confundido.
-Y, Joe como está?
-La causa de su estadía en esta casa es esa, se enojó con mamá por no habernos contado y bueno, en cierto sentido tiene la razón.
-Y sabes por que lo dio en adopción?
-Al parecer tenía miedo, papá siempre ha sido bastante firme con la religión, tú lo conoces y pues…aún no se casaban…que enredo- dijo para él.
-Bueno….si necesitas ayuda, yo estoy dispuesta a todo.
-Gracias Amber- Me abrazó y dio un beso en los labios.
-Hey!- me alejé- no hagas eso de nuevo.
-Perdóname…lo necesitaba- su rostro iluminado por la luz de la luna que se filtraba por su ventana me dejó ver su arrepentimiento. No se que fue ni en que momento se me ocurrió decir.
-Está bien- me oí resignada. Me acerqué de forma involuntaria a su rostro. En un par de segundos sentí uno de sus suspiros sobre mis labios y una suave presión en los míos. De apoco sentí en entreabrir de los suyos, no me había dado cuenta de su esencia tan masculina. El beso siguió tierno y pausado, con una de sus manos acarició mi mejilla y se alejó despacio.
-Gracias- y me volvió a abrazar no se por cuanto tiempo permanecimos así, pero no quería soltarlo. Por alguna extraña razón me comenzó a gustar esa situación. Pero mi conciencia lo arruinaba siempre. Que había hecho? Es mi mejor amigo, no podía volver a dejarme vencer por unas palabras.
-Será mejor que vuelva casa- me paré y él me siguió.
-Van a ser las dos de la madrugada, estás segura? Por que no mejor te quedas.
-Me interrogarán, que quieres que les diga? Me estaba besando con mi mejor amigo?. Además no es tan tarde- rió despacio.
-No te preocupes, les invento algo creíble.
-Ha!, si es así, entonces me quedo, pero no pienso dormir contigo.- dije al recordar que la pieza de invitados estaba ocupada.
-Por que no? Ya no pego patadas ni combos, duermo tranquilo.- hizo una cara de niñito bueno.
-No me refiero a eso…como se que tu..y yo…bueno, tu sabes, lo de recién he?- nadie sabe cuando aun adolescente le llega un ataque hormonal.
-No te preocupes, con lo que me dijiste en la tarde quedó más que claro, solo amigos. Y lo de recién…creo que lo necesitaba.
-Okay, okay…me quedo pero con una condición.
-Dime
-Préstame algo ara dormir, estos pantalones son demasiado gruesos y es posible que muera de calor contigo al lado- prendió una lamparita y comenzó a buscar en su armario.
-Tengo esta playera y…siguió buscando- esta camisa- ambas eran largas, me taparían lo suficiente.
-Elijo la camisa- la tomé y como había que salir del cuarto para llegar al baño le dije avergonzada- date vuelta- a lo que él entendió de inmediato e hizo caso. Me quite la chaqueta, los pantalones y mi playera. Mientras me ponía la camisa restada Nick se dio vuelta al involuntariamente al oír un gato, al igual que yo. Su vista al fijarse en mi torso semidesnudo se volvió malévola.
-Que estás pensando y por que te diste vuelta!- le dije susurrando enojada y algo alterada…bueno, bastante.
-Pienso que deberías quedarte mas seguido en mi casa- se dio vuelta y terminó su frase- y me di vuelta por que escuche un ruido fuera de la ventana.- tomé una almohada y se la lancé directo a su cabeza. –Hey!- ambos nos pusimos a reír.-Shh…aquí los únicos que no duermen somos nosotros.
-Se me había olvidado-me reí.-Ya, estoy lista, ahora a dormir.-Entré rápido a la cama y el entró segundo.
-Sueña con los angelitos Amb.
-Tu igual, y lo de ese hermano…se va a solucionar, no te preocupes.
-Gracias- me dijo y apagó la lamparita. Me di media vuelta y besé su mejilla. Al rato sentí su brazo cruzar mi cintura, no me incomodaba como pensé que lo haría, al contrario, me sentí protegida.

