Bienvenid@s

Con Agrado queriamos invitarl@s a que lean nuestras pequeñas historias dedicadas e inspiradas en nuestros queridimos Taylor, Nick, Joe, Kevin, Jesse, Justin, entre otros.
Si no es mucha molestia, dejar un comentario en el Tagboard no quita mucho tiempo. :D
Gracias por visitarnos y entretenerte.
Atte.Ale&Isis

Fix You.

sábado, 5 de noviembre de 2011


Sabías que cuando sientes que estás en la mejor etapa con tu pareja y al tratar de darle lo mejor de uno y aún así crees que no lo logras por aquellas indiferencias que se hacen notar…o cuando te esfuerzas por algo que tanto has luchado y a cambio recibes algo que no necesitas o no esperabas recibir, no me importó y seguí ahí.

Recuerdas aquella vez en que te sentiste agotada, decaída y sin ganas de nada? Yo estaba ahí en el preciso momento cuando no podías dormir, cuando te encontrabas entre la espada y la pared, allí estaba yo y no supiste valorarlo.

Y tus lágrimas comenzaron a caer por tus hermosas mejillas y sentía como te empezaba a perder, no sabes como se siente eso, no sabes de aquel sufrimiento, no sabes lo que es amar y saber que no te aman, por que me haces esto, no es suficiente para mi?

Yo se que estarás bien, y que tu alma está tranquila, también se que saldrás adelante como sea.

Es difícil dejarte ir, no quiero y no acepto que puedas ser feliz sin mi, sin embargo no soy egoísta como para privar tu felicidad, además, si conmigo nunca fue amor lo que sentiste, espero que puedas vivir en carne propia aquel sentimiento que me invadía cada vez que nuestros labios se chocaban, se estrechaban y se besaban con tanta delicadeza y ternura algunas veces.

Insisto, yo se que este golpe me dolerá más a mi que a ti, sé que lo que hice fue por ti y me dedique un cien por siento a ti, no me arrepiento, te amé, te amo y seguramente te seguiré amando, espero que algún dia tengas el valor de decirme por que tomaste tal decisión, por qué me dejaste de esa manera, que me enfrentes. Yo no te reprocharé, solo quiero saber el por que, quizás hasta agradezca poder volver a tenerte cerca, te extraño, ya no aguanto mucho sin ti.

Espero esto no sea un adiós, espero no enloquecer de amor…

Atentamente, el chico que algún día pensó haberte enamorado por ser tal como era y el que se enamoró de la mujer más hermosa que puede existir en la galaxia entera, tú…

Aaron.





Un amor supernatural.

sábado, 9 de julio de 2011

Canción : ET-Katty Perry

Desperté. Un sueño extraño en donde un sujeto que nunca antes había visto decía que me amaba…Su mirada, un marrón intenso y su cabello tan perfecto, rizado y delicado. Su cutis tan tersa…parecía de porcelana, era de otra dimensión. Un ser tan perfecto, lejos de mi realidad, solo era un sueño.

Otro día escolar, no lograba concentrarme, últimamente había estado soñando con un tipo, al parecer joven, que susurraba con ternura alguna frase cerca de mi oído.

-Kath...pon atención- me reprendió mi maestra de Castellano.

-Disculpe señorita…no me siento bien, puedo ir a enfermería?.

-Está bien, hace rato que la veo distraída. Tenga cuidado.-me aconsejó y yo salí del aula. En enfermería solo me dieron una taza con alguna hierba para los nervios, la cual no iba a servir de nada.

Terminada la jornada de clases, mientras caminaba hacia mi hogar sentí que alguien me observaba. Levanté la vista y lo ví. Él era el chico de mi sueño…esa mirada, ese rostro.

Dios! Por que me observaba de esa manera.

Existía algo en él fuera de lo común, yo, paralizada en la acera mientras los demás nos esquivaban. Nos separaban cinco metros como máximo. Una sonrisa se esbozó en su rostro tan perfecto.

-T..Tú- tartamudeé al sentir que su mirada seguía impresa en la mía. Miedo recorrió mi cuerpo.

-Katherine.-volvió a sonreír y fue lo único qué escuché antes que desapareciera junto a un tumulto de gente. Como sabía mi nombre, ¿era real?. Tal vez tenía fiebre y estaba imaginando cosas que no son.

Confusa traté de seguir mi rumbo, esta vez más desconcertada que antes.

Caminaba con lentitud, no sabía que estaba pasando. Miré el cielo, la noche anterior había visto una estrella caer, una hermosa estrella fugaz a la cual le había pedido un deseo.

Mis padres de viaje por el mundo, mis abuelos y familiares lejos, en otro estado. Vivía con mi hermana mayor, ella tenía 24 y yo 17. Nunca nos llevamos tan bien como ahora, prácticamente se había convertido en mi segunda madre.

-Lauren, hoy vi a ese chico, al que se aparece en mis sueños.- le conté mientras ordenaba la mesa para cenar.

-Como es eso?, donde?- me quedó mirando, pero traté de disimular el nerviosismo que de repente me invadía.

-Mientras venía del Instituto…fue extraño, demasiado extraño.

-Ten cuidado, quizás no era nada y solo pensaste que era él, mas que mal, me has contado que sueñas mucho con aquello.

-Por eso mismo, era él, estoy segura.

-Bueno, y que pasó?-se sentó para escucharme con tranquilidad.

-Iba a hablarle, ambos teníamos la vista fija en el otro, pero antes de perderlo de vista solo escuché que dijo mi nombre.

-Y como sabe tu nombre?

-No lo sé Lauren, te juro que no lo sé. Lo más raro fue eso, desapareció de un momento a otro.-lo recordé, no se notaba mucho mayor que yo, seguramente 18 , pero no más.

La conversación había quedado ahí, la cena fue silenciosa. Cuando fui a mi habitación, cerré las cortinas y nuevamente una estrella fugaz cruzaba el cielo.

Quiero que me conozcas, te necesito…

Su voz era como la armonía más pura y angelical. Caminé hacia él. Un resplandor a sus espaldas me impedía poder ver claramente.

-Como te llamas?- le preguntaba con la esperanza que respondiera.

-Nicholas- me respondió mientras se acercaba a mí y cubría la luz cegadora. Ahora podía observarlo, su rostro, su cabello, su figura.-Katherine…te…

Los días pasaban y seguía soñando con el mismo sujeto, ahora ya sabía su nombre.

Cada noche interactuábamos, no sé como, pero dentro del sueño me sentía conciente, sentía que de a ratos podía preguntar o hablar con Nicholas…

No había vuelto a verlo, no en carne y hueso como aquella vez que venía de clases.

Llegaban las vacaciones, no salí con buenas calificaciones. La ausencia de mis padres estos últimos años me perjudicaba, además nos habíamos cambiado de casa hace poco, por lo tanto amigos no tenía y vecinos no conocía aún.

Mi actitud estaba cambiando, antes de la última mudanza era una chica casi insoportable, odiaba que me dieran órdenes, pero es comprensible que solo siendo dos había que cooperar de alguna manera. No me gustaba nada, muchas veces peleé con Lauren, pero siempre terminaba arrepintiéndome, sabía que ella no tenía la culpa de nada. No me gustaba tener que vivir sin mis padres, en un sitio en donde no iba a conocer a nadie.

Los sueños me habían cambiado, Lauren también lo notaba. Recuerdo que una noche conversé con Nick…le conté lo que me ocurría, él me escuchaba y luego me abrazaba, sin embargo nunca despertaba sin que antes él dijera que me amaba. Dentro del sueño me sentía diferente, era una nueva Katherine, él me hacía bien y creo que también, lo empezaba a amar.

Sentados en un pasto más blando que el algodón, nuestras manos entrelazadas, conversando. Parecía real, pero sabía que no lo era.

-Por que no eres real?...

-Kath despierta, quiero que me conozcas…-su imagen se desvanecía.

-Como, donde estás…Nick!

Mucha gente, un olor a café me embriagaba.

Con un sobresalto me desperté, noté en el reloj que eran las 9:41 AM y me alarmé, tenía que alistarme, debía ir a clases. Tomé mi bolso, fui a la cocina por algún yogurt. Pretendía salir ya de casa cuando Lauren me detiene.

-Adonde crees que vas?-me miró con un dejo de risa en su rostro.

-Al instituto, donde más.- mi hermana explotó en risas.

-Pero Kath, hoy es sábado. Además, recuerda que ayer saliste de vacaciones.- cierto, lo había olvidado. Pero que diablos, como pude confundirme así. Bueno, de algo había servido, ya estaba vestida.

Recordé el sueño con Nicholas…todavía no comprendo como es que puedo conversar con él, ni siquiera se quien es, ni por que sueño con él, pero a pesar de eso, siento que es imprescindible. Pero anoche fue diferente, nunca antes había podido oler algo dentro del sueño…quizás era mi hermana tomando su desayuno…no lo sé.

Todas las noches, sin excepción aparece en mis sueños… ya es tan habitual, que si no soñara con él, quizás me asustaría.

Cerca de las cinco de la tarde, sin tener panorama decidí ir al centro comercial, solo para pasear un rato.

Se me antojó un helado, pero me arrepentí luego de ver la enorme cola que había que hacer, seguí mi camino sin rumbo, las personas andaban con su mejor tenida de verano, el calor era bastante pero no al límite de lo insoportable.

…un olor a café. Cierto, existe una cafetería aquí cerca, podría pedir un café helado para saciar el calor.

Cuando entré al sitio sentí como una brisa tenue se deslizaba por mi cuello, cuando giré para ver de que se trataba me encontré con él, esta vez si era real. Vestía Jeans y una polera negra con cuello en V, además de una cadena que siempre lo acompañaba en mis sueños.

-N…Nicholas…er..eres real.- tartamudeé. Levanté mi mano y la coloqué en su mejilla, tibia y suave. Dios, él era de otro planeta. Su sonrisa me decía todo y nada a la vez. – como es que…- silenció lo que iba a decir posando su dedo índice sobre mis labios. Nuestras miradas no se separaban ni por un solo segundo, sentí su calor, esto ya no era un sueño.

-Te amo preciosa- se acercó y beso con delicadeza mis labios. Sentí que mi corazón se paralizaba, no podía creerlo, no podía ser real, sin embargo lo era. Me estaba besando con un extraño que conocía cada noche un poco más. Cuando nos separamos un momento lo miré a los ojos, el me entendía, sabía lo que quería preguntarle- no te preocupes, no volveré a desaparecer.-tomó mi mano e hizo que lo acompañara.

Llegamos hasta un parque repleto de árboles, nos sentamos a la sombra de uno de éstos, tenía tantas preguntas que hacerle.

-No entiendo…te conozco… pero al parecer tu también me conoces a mí.- le dije mientras enredaba mis dedos en el pasto y ocultaba mi mirada.

-No es fácil de explicar, nunca había echo esto- acarició mi mejilla.

-A qué te refieres…- de verdad no comprendía, que quería decir con “esto”. Tendí a rechazar su caricia.

-Yo te conozco, hace mucho que te buscaba.- seguía sin entender, necesitaba razones, como es que existe, por que sentía que lo amaba si no lo conocía…o si lo conocía, ahora ni yo me entendía- razones tengo, pero no se si me creerás. A veces existo, pero solo gracias a ti- estaba respondiendo aquello que estaba pensando, esto era extraño, demasiado extraño- No!, no te asustes por favor- tomó mis manos- yo también te amo, demasiado para creerlo y bueno, soy como tu me conoces.

-¿Por qué respondes?...

-Te diré la verdad, pero no quiero que huyas, no quiero volver a perderte- como volver a perderme?...- si, cuando cumpliste 17, ese día en que no dormiste en toda la noche, fue insoportable no tenerte conmigo.

-Cierto, ese día tuve una pequeña fiesta familiar…

-Aparte de poder saber lo que piensas, tengo la capacidad de interactuar en sueños de otras personas. Todos nosotros tenemos esas virtudes.

-A que te refieres con “nosotros”?

-Kath, yo se que esto está fuera de lo normal, pero juro que sin ti no podría vivir.

-No sigas entonces…no quiero arrepentirme de haberte conocido… anoche dijiste que querías que te conociera, pues aquí estás, no puedo pedir más.

-Te prometo que algún día lo entenderás.-junto nuestras manos y luego volvió a besarme con calidez, era un beso diferente, lleno de amor y humildad.

A pesar de no entender como es que tenía esas capacidades, y como podía entrar en mis sueños, lo que ya sentía por él en sueños, hoy había incrementado en mi realidad.

Aquel día nos quedamos hasta tarde bajo la sombra de aquel enorme árbol, hace mucho había salido de casa, y no andaba con teléfono, Lauren se enojará conmigo si llego más tarde.

-Creo que es tarde, tu hermana se va a preocupar.-dijo Nicholas mientras deshacía el abrazo con el que me cobijaba. Lo miré extrañada…como sabía que Lauren…- se lo que piensas Kath- se sonrojó- oh…que extraño

-Qué cosa?- se veía tan hermoso con sus mejillas coloradas, y al pensar eso, sus mejillas se encendieron aún más.

-Mis mejillas arden…

-Lo sé- dije acariciando sus mejillas para luego acercarme y besarlo nuevamente, era una sensación tan fuera de lo común, me encantaba.

-Es hora, mañana pasaré por ti, pero antes…creo que para que esto sea más real, necesito preguntarte algo.- sus rizos tan perfectos me descolocaban.

-Dime?-dije, tratando de no pensar anticipadamente… pero no pude, mi mente me delató

-Exactamente, quieres ser mi novia?- mis mejillas ardieron como nunca, y solo atiné a asentir. Ambos nos juntamos en un abrazo que no quería que terminara jamás.

No demoramos mucho en llegar a mi casa, me despedí de él en la puerta, Lauren no se encontraba pero había dejado una nota.

“Tuve que salir de urgencia, nuestra abuela tubo problemas con unos papeles, trataré de volver el Lunes. Te dejé dinero en el cajón de mi habitación y la comida está en el refrigerador, cuídate pequeña y ten a mano tu celular.

Lauren”

De inmediato pensé en Nicholas, que tan lejos iría? Si hubiese sabido que estaría sola en casa, lo hubiese invitado a ver alguna película. Me senté en el sillón del comedor y me dispuse a buscar alguna buena película. Comenzaba a ganarme el sueño cuando escuché un suave golpe en la puerta, me preguntaba quien sería.

-Nick!- una sonrisa se dibujó de inmediato en mi rostro.

-Que película veremos entonces?- me preguntó con entusiasmo.

-No lo sé…-lo guié hacia el comedor- allí hay muchas- indiqué un estante repleto de dvd’s.

-Que te parece “La casa en el Lago”?- la tomó y me la mostró mientras yo iba en busca de un par de jugos.

-Bueno, es linda…aunque es como en diferentes tiempos, como si estuvieran en dimensiones opuestas. Ponla, yo iré a buscar galletas.- cuando volví Nicholas se encontraba acomodado en el sillón. Yo me senté a su lado, me acurruqué bajo su brazo. Era tan especial tenerlo allí conmigo, y no en sueños. Comencé a observarlo, era tan perfecto, sus ojos, sus labios, su cabello… tomé su mano y entrelacé mis dedos con él.

De un momento a otro sentí su voz y su imagen frente a mi…”Katherine, te estás perdiendo la película…” Desperté.

-Como haces eso!- lo miré desconcertada.

-No lo sé…-besó mi frente. Como me hubiese gustado que ese beso hubiese sido en mi boca…es que él me descolocaba, sus brazos tan fuertes, era un pecado no pensar mal teniéndolo así de cerca. Me miró a los ojos…posó una de sus manos en mi rostro y se acercó hasta que nuestras respiraciones chocaban- tampoco puedo aguantarme teniéndote así de cerca.-respondió y terminó de juntar nuestros rostros.

Me veía capturada por sus labios y un nuevo sentimiento, felicidad, me sentía completa, como si fuéramos los dos sobre la faz de la tierra. Nunca llegamos más allá del jugueteo y los besos, el me respetaba y se lo agradecía, chicos como él no quedan muchos.

-Nick…te amo, no se como pasó, pero…-me interrumpió con un pequeño y delicado beso en la comisura de mis labios llegando lentamente al corazón de ellos.

-Yo igual Kath, a partir de hoy considérame fiel a ti en todos los aspectos. Jamás te defraudaré ni te engañaré con falsedades como los chicos de este mundo.-nuevamente me confundí…acaso el no es de este mundo?

-Te dije que era complicado…más adelante lo entenderás, te lo prometo. Ahora, es tarde, te parece que vayas a dormir?

-Me acompañarás?-obviamente ya sabia lo que le pediría, no hacía falta seguir con la frase.

-Está bien- esbozó una tierna sonrisa.

Pasaron semanas y con mi hermana nos llevábamos mejor que antes desde la llegada de Nicholas. Éramos la familia perfecta, Lauren conoció un chico hace algunos meses, y hasta el día de hoy somos todos muy felices. Conocí el departamento en que vivía, era bastante cómodo, me contó que sus padres estaban de viaje y que no tenía más hermanos.

Pronto se cumplirá un año desde que con Nick somos novios y pensaba en celebrarlo en familia, pero su actitud últimamente me tiene un poco preocupada, anda distraído y a veces cuando conversamos se queda en blanco. Quizás está enfermo…pero no creo, me hubiera dicho. Respecto a aquello que lo hacía diferente a los demás…no volvimos a hablar de aquello.

-Kath, la abuela me pidió que la ayudara con unos pagos, así que me llevaré el auto el mañana en la mañana. Si quieres invitas a Nicholas a quedarse, pero con la condición que me mantendrás informada. No sé cuanto me demore…- dijo mientras estábamos recogiendo la mesa después de la cena.

-Y si yo quiero ir? Por que nunca me preguntas nada?- también quería ver a la abuela, pero bueno, si me daba la oportunidad de quedarme con Nick… además la próxima semana tengo una entrevista para trabajar estas semanas de vacaciones y necesitaba redactar mi currículo.

-Quieres ir?- me dijo sabiendo mi respuesta.

-Mmm…creo que ya no. Mándale muchos saludos. Tengo que terminar un informe para el trabajo que te comenté y bueno, Nick me podría ayudar…

-Lo sabía, me iré a dormir, es posible que mañana no te vea, me iré temprano.

-No me despiertes por favor, sabes que odio eso.

-Entonces me despido ahora, cuídate mucho y nos vemos a más tardar en dos días más.

-Lauren, prométeme que te cuidarás mucho.

-Si obvio, pero más tu- levantó sus cejas.

-No me sonrojes!- la reté, sabía a lo que se refería.

-Kath, necesito hablar contigo algo que me temo es muy importante…-me pilló de improvisto. Él me estaba ayudando a estudiar cuando dijo eso.

-Que pasa, me asustas…

-¿Te acuerdas que una vez te comenté que no era igual a los demás?- claro…acababa de recordarlo, además hace poco me dijo que no era como los chicos de este mundo.- Antes de que sigas preguntándote cosas y no tengas respuestas, quiero aclarártelas de una vez por todas.

-Está bien. Explícame, por que no entiendo y la duda no me deja dormir tranquila, bueno supongo que debes saberlo, siempre estas en mis sueños.- esbocé una pequeña sonrisa y el imitó mi acto.

-Kath…ya te diste cuenta que puedo entrar a tus sueños las veces que quiera, siempe y cuando tu quieras que yo esté en ellos.

-Si… creo que eres telepático…o eres un vampiro, así como la película esa Crepúsculo-reí bajito.

-No Kath, no es eso…- estaba serio, me arrepiento de haber soltado ese comentario.

-Disculpa- agaché la cabeza.

-Mi pequeña, no te disculpes, es solo que no te imaginas…-me dio un leve beso en la frente.- antes, ¿Me amas como yo a ti, cierto?¿Sea lo que sea que te diga, prometes no mirarme de otra manera, ni asustarte, ni alejarte de mi?...promételo, que yo sin ti no vuelvo a vivir.

-Más que nada en toda esta galaxia Nicholas, como se te ocurre preguntarlo - tomé sus manos que estaban un poco mas heladas que de costumbre y algo sudorosas. Al parecer estaba nervioso- Y si, seas lo que seas, un vampiro, un hombre lobo, un actor de hollywood no conocido, un vagabundo, un sapo, un águila, un unicornio, un elfo, extra terreste, un ciclope, un…

-Un ser de otro planeta..?

-Si, eso dije.-demoré un momento en entenderlo.

-Kath, yo no soy de aquí, no pertenezco a este planeta- sus ojos estaban ansiosos de una respuesta, pero ni mi mente ni mi boca producían palabra o pensamiento alguno- disculpa todo este tiempo sin contarte, temía que me tomaras por loco…

-N..Nick, como que eres de otro planeta?- ok, una vez vi ovnis sobrevolando unas montañas…pero Nick…un ovni?...no entiendo.

-No, no soy un ovni, no me encuentro en una nave, ni tampoco tenemos de esas, somos más sofisticados y podemos tele transportarnos a distancia enormes así como la película que una vez vimos, el “Jumper” te acuerdas?- hice un gesto negativo- el tipo que veía una fotografía y podía llegar al otro lado del mundo solo con pensarlo… bueno es una de mis habilidades.

-Pero tambien estas en mis sueños…siempre.

-Si, al principio no lo sabia, tampoco sabía que eras tú, hasta que te encontré… más bien me conociste.

-¿Entonces estabas buscándome?- me levanté de la mesita en donde conversábamos y caminé un poco a su alrededor.-¿Como se que no me harás daño y que lo que me cuentas es cierto?

-Preciosa, ¿alguna vez te he hecho algo malo?, además si no fuera cierto no te hubiera hecho esperar todo este tiempo. Hace poco pensabas que estaba enfermo por que andaba distraído… pues no lo estaba, solo buscaba la manera de decirte todo esto.

-Haber si voy entendiendo. Eres un ser de otro planeta- asintió- puedes leer mis pensamientos y entrar a mis sueños.

-Cierto- dijo Nick son su voz más hermosa que nunca.

-Estas seguro que no eres Edward?

-Ha, pero Katherine, esa es ficción. Es solo una película.- dijo en tono burlesco.

-No, tu eres ficción…solo que yo no soy Bella, por que o sino no podrías leerme los pensamientos… que vergüenza- sonrojé, entonces él sabia todo lo que he pensado cuando estoy con él…que horror.

-¿No te asusta que no sea normal como los demás?- me preguntó confundido.

-Si no ser normal es ser caballero, respetuoso, hermoso, fuera de lo natural, y por sobre todo mi novio…creo que no, no me asusta…pero esta- lo señale de pies a cabeza- ¿ Ésta es tu verdadera apariencia?

-La verdad, no, se supone que mis dientes son azules y mi cara azul, tengo alas rojas, una nariz que apenas se nota por lo tanto no necesitamos respirar como los humanos, además ten en cuenta que en otros planeta el oxigeno prácticamente no existe. Mis manos son mas cortas, llegan más menos hasta mis codos, al igual que mis piernas, solo hasta las rodillas de este cuerpo, mi tronco es bastante mas pequeño y tengo una colita, así como los fantasmas en los monitos animados, mi pelo es blanco, mis ojos son negros enteros, no tienen esa parte blanca que tienes tu, haber que más- mi cara ya era de horror, de solo imaginármelo…-y bueno, era todo broma. Mi apariencia no cambia mucho, eso si, mis ojos son un poco más claros que ahora y la pupila es bastante más pequeña por que necesitamos poquísima luz para poder ver bien, y lo del oxigeno también es cierto.

-De que no tienes nariz?- me senté en el borde de mi cama.

-No tontita, que no necesitamos del oxigeno para vivir.- acarició mi cabello y se arrodilló frente mío.

-Es decir que si yo fuera a tu planeta…no podría vivir.

-No es tan así, lo que pasa es que nuestros organismos están acostumbrados a la falta de ‘aire’. Y para que te tranquilices, al estar un poco más avanzados que ustedes, tenemos maquinas que crean Oxígeno, así como ustedes tienen a las plantas y árboles. Aprovechando esta instancia…yo vine que con misión.

-Ya, entonces yo no moriria…bien, pero espera, antes de la misión, allá envejcen?

-Estás bastante rayadita con esa película señorita- tomó una de mis manos y la acarició.- si, envejecemos, pero con más lentitud. Ejemplo de eso, es que tu te demoras 365 días en cumplir un año, allá cumplimos un año 3.650 días…osea

-Diez años aquí en la tierra.

-Exacto mi matemática loca.- pero aquí yo envejezco igual que tú.-lo miré desafiante y a la vez queriendo saber más. Me callé, solo pensé.- ¿ahora puedo terminar de contarte?- volví a asentir- Kath necesito que escuches bien… y también que decidas lo más pronto posible. Te acabo de decir que existen maquinas que crean Oxigeno, pero, ¿Para que son si nosotros no lo necesitamos, cierto? No se si tu te has dado cuenta en el estado deplorable que va avanzando tu pobre planeta, lo que pasa es que tanto calentamiento global, tantos gases, tantos productos tóxicos, tantas catástofres comenzaron a deteriorarlo de a poco.

-Lo sé…

-Nosotros queremos evitar esta situación, para eso inventamos ‘Maquinas’ como ustedes les llaman, pero no son de metales ni fierros como acá, son …como decirlo, hechas por la naturaleza pero con nuestra ayuda a la vez. Entiendes?-solo me dedicaba a asentir.-a fin de cuentas que contamos con oxigeno, también logramos poseer mar, existen algunos seres en él, pero no los comemos, solo nos alimentamos de frutos secos y agua.

- ¿Y como obtienen los frutos secos?

- Tenemos árboles y tierra fértil, es una de las pocas cosas que compartimos.

-Nick, sigo sin saber la misión.-pensé.

-Cierto, entonces, lo del oxigeno…

-Si, si ya lo sé, ya lo repetiste- le di un golpecito en su hombro.

-Oye, no te pongas agresiva- reímos por esa salida de contexto- bueno, hace muchos años atrás, cuando ni tu ni la historia existía, pasaron muchos acontecimientos, entre ellos grandes destrozos, guerras, saqueos de todo tipo en varias partes del planeta.

Yo tenía alrededor de un año.

-Espera… tu naciste allá? O…eras humano al igual que yo?- no me aguanté a preguntarle.

-Buena pregunta. Yo era humano, por eso mis rasgos son los mismo aquí y allá, solo cambia mi forma de moverme y alimentarme. Y como te iba contando, y espero que no me interrumpas de nuevo- me miró con ternura y se me soltó un “Sí” despacito- tenía más menos un año cuando me fueron a buscar…no me acuerdo mucho, fue hace siglos, pero según lo que me a contado Letty, mi madre adoptiva, de mi familia no quedaban muchos sobrevivientes, tengo un par de fotografías de ellos. Por culpa de aquellos desordenes mataron a mucha gente, no importaba que hacían o que no hacían, fue una época de injusticia total. Fue entonces cuando Letty tomó forma humana, me buscó día y noche hasta que dio con mi paradero, al igual que yo, entraba en mis sueños y así trataba de encontrar el lugar en donde estaba. Creo que cuandó llegó estaba solo en algún lugar de la que fue mi casa, llorando por que hace días no comía, hasta que ella me llevó hasta Teal, nuestro planeta.

-Entonces…si no te hubiera llevado, tu….

-No Kath, estás equivocada en eso, ella me hubiese ido a buscar igual, es su misión, deben cumplirla a como de lugar.

-¿Y si no la cumplen?

-No podríamos seguir viviendo ahí.

-Y por qué?- todavía no entendía bien todo el cuento, era medio enredado.

-Ese planeta fue creado para sobrevivir, el primer poblador puso las reglas, se propuso hacer un planeta mejor y para eso se debe hacer las cosas lo más correctamente posible.

Nosotros allá, no podemos tener hijos, pero si podemos tener pareja, pero para eso tenemos que enamorarnos y llevarla con nosotros. Allá no existe familia sin amor. Es por eso que cuando me fueron a buscar a mi, fue Letty, ella también había sido humana, pero su esposo la salvó justo antes que se estrellaran en un tren.

-O sea que…como que rescatan personas, y esas personas luego rescatan más…y así?

-Si más o menos. Lo que pasa es que tratamos de que la especie de los humanos sobreviva de alguna manera, dándoles la oportunidad a las personas humildes, que se encuentren alejadas de la maldad, o simplemente que se merecen una segunda oportunidad de vivir la vida, como es el caso de muchas personas inocentes que mueren día a día por enfermedades o en medio de guerras.

-Espera, yo no estoy ni enferma, ni en medio de una guerra…

-Kath, está a punto de estallar la 3ra guerra mundial, y ésta no acabará nunca, ya que lo que se disputará es el agua y sabes bien que se está acabando en éste planeta.

-Tienes razón…pero, por que yo?

-Ahora si vas entendiendo mi misión…me faltó un detalle. Al ser casi todos humanos rescatados, saben que tenemos el Don de enamorarnos, así como dice en la Biblia, se creó el hombre y la mujer ya que el hombre se sentía solo. A todos nos toca en diferentes tiempos, y agradezco que me haya tocado ahora, después a lo mejor no hubiese existido Tierra y no te hubiera encontrado, no me hubiese gustado tener que buscar en otro planeta…hubiesen sido diferentes a mi…yo creo.

-Entonces…tengo que irme contigo lo antes posible…

-Mi vida, es decisión tuya, yo solo cumplo con contarte a lo que venía, pero si te demoras mucho, seguiré cumpliendo años y me haré viejito contigo.

-No hagas chistes con eso…no quiero tener arrugas todavía. ¿Pero…y mi hermana, y mi familia…? Qué pasaría si digo que si, nos vamos juntos…tu historia, y la de Letty eran dramáticas, yo todavía tengo a mi familia.

-Kath, yo solo me enamoré, y la verdad es que tengo un plazo de dos años para poder cumplirla y bueno, ya llevo poco más de un año, si nó tendré que volver a este planeta…y como mi siglo fue otro…creo que no existiría el actual Nicholas.

-Que complicado. No existe posibilidad de llevar a mi familia?- Hizo un gesto raro con su cara-no se de ellos hace mucho…creo que hasta los extraño.

-Discúlpame por no informarte antes…pero también se algunas cosas que tu no sabes, y otras que no te gustaría saber…-un silencio me mantuvo bastante inquita durante unos segundos.

-Nick que es lo que pasa, que es eso que sabes y yo no?.- lo obligué a hablar, mis ojos ya estaban casi por soltar las lágrimas que me estaba aguantando.

-Tómalo con calma por favor- posó su mano en mis ojos y los cerró, una calma increíble se apoderó de mi,hizo algo raro, de pronto comencé a recordar mi infancia, se venían miles de imágenes de mis padres a mi cabeza en muy poco tiempo mientras las voces de ellos relataban una historia la cual escuché muy atentamente.

- Por fin volveremos con nuestras niñas, no sabes lo ansiosa que estoy.

- Relájate cariño, ponte el cinturón y mándale un mensaje a Lauren. Que no le diga nada a Katherine para que sea sorpresa.

- Si, si. A que hora crees que llegaremos?-iban conversando en un avión, parece que todavía no despegaba.

- No lo sé, espero no haya que hacer mucho trasbordo. Suelo confundir las maletas- su cara de mala suerte era cómica.

- Alan, oremos antes de que parta el avión, te parece?

- Está bien.- ambos cerraron sus ojos y oraron en silencio…yo los escuchaba la perfección.-Padre nuestro que estás en los cielos, por favor protégenos en este viaje de vuelta, protege a nuestras hijas, déjanos llegar a salvo a nuestro destino al igual que todas estas personas que nos acompañan, rogamos también por ellas y por todos nuestros prójimos. Cuídanos del mal. Amén-

- Amén.- repitió mi mamá.

Una imagen borrosa se interpuso en esa hermosa escena, había fuego, había humo, gritos ahogados, rostros que no conocía. Entre la oscuridad escuché un “Te amo Julie”, era la voz de mi Padre… “No me sueltes”… “Alan, por…favor..”

Un ruido estrepitoso estalló y sentí que mis oídos explotaban.

>>Un avión con fallas en su ala derecha sufrió de una explosión interna mientras se encontraba en el aire. Cayó en la mitad del océano hace tres horas atrás, la intensa búsqueda de sobrevivientes no ha tenido éxito por el momento.<<

Mi hermana está sentada en el aeropuerto… mi abuela ve las noticias, creo que se desmayó. Lauren acaba de enterarse de lo del avión…ese avión. En ese avión venían mis padres. LAUREN!! Mis padres venían en ese avión…no… no me escucha..LAUREN por favor escúchame..

- Que raro…ni mamá ni papá contestan el teléfono.-dirigió su mirada a la televisión por un momento y escuchó la noticia sin mayor atención.

>>Se trataba del vuelo 062. Origen de salida: Paris, Francia. Destino: Canadá.<<

- Ese es el viaje de mis…-Lauren por dios escúchame. Sentí que por mis mejillas corrían lágrimas de angustia, mi hermana no me escuchaba. El dolor mas fuerte fue ver a mis padres en esa situación.

>>Hasta ahora se han encontrado 9 cuerpos de 250 personas que iban dentro de éste vuelo. Tenemos esperanzas de que todavía exista algún sobreviviente luego de cinco horas de arduo trabajo por parte de los rescatistas.<<

Lauren llora desconsolada en su auto, no puedo frenarla, aunque valla de copiloto no me escucha. Las lágrimas no la dejan ver bien. Está lloviendo, va a chocar…Va a Chocar!...Noo Lauren por favor! Abre los ojos Lauren! NOOOO!”

Abrí los ojos, me pesaban, los sentía hinchados… me dolían…Nick estaba enfrente… su mano ya no tapaba mis ojos.

- ¿Qué…qué fue eso Nick?- él estaba con los ojos cerrados, y con todo su rostro empapado en lágrimas.-no…no me digas que…- mi voz se cortó…un nudo en la garganta me impidió seguir con la frase. Nick abrió sus ojos, estaban rojos, como si hubiese llorado demasiado.

- No digas nada mi pequeña- me abrazó y me consoló…entendí que todo eso había sido real. Estaba sola.-No Kath…yo estoy aquí contigo, hoy y siempre.

- TU SABÍAS!! SABÍAS QUE MORIRÍAN, POR QUE NO EVITASTE!! POR QUE NO LOS SALVASTE A ELLOS!!- la indignación y la impotencia se hizo presente en mi de un momento a otro- Por que!! Nick…por que…

- Kath, yo no podía salvarlos, no soy Dios.

- Pero puedes ir donde quieras… en el momento que quieras…por que no les advertiste.

- Solo puedo salvarte a ti, de ti me enamoré Katherine.

- No quiero irme contigo…no puedo, mi abuela se desmayó…-dije entre sollozos.

- A tu abuela le dio un infarto…

- Un…inf…-sentí que todo se me daba vuelta.

Cuando desperté estaba ya claro…el sueño de anoche había sido horrible, pensar que Nick era un ser de otro planeta, y que mis padres, y ese avión y mi hermana…mi abuela…mejor no recordarlo. Hoy es Lunes, mi hermana debería estar llegando.

Traté de abrir mis ojos, pero los sentía hinchados y me ardían…no había sido un sueño.

-No te esfuerces en recordar, no te hará bien.- Nick estaba a mi lado, con potecito con agua y un pequeño trapo.

-¿Que haces?

-Te dio una fiebre horrible luego de…bueno de saberlo todo. Creo que no estuvo bien .

-Ósea que es verdad todo eso que…

-Si…lamentablemente si.-una lágrima corrió por su mejilla, y al llegar a su mentón calló con más rapidez al suelo.- por mi culpa tuviste hasta pesadillas, pensé que no despertarías más.

-Tú sabias que pasaría todo esto?- dije un poco mas tranquila.

-Me enteré horas antes de que te lo comunicara…la verdad no sabía, pero creo que por eso eras tú a quien debía buscar.

-Puedo pedirte un favor…necesito estar sola.

-Está bien, estaré allá abajo, cualquier cosa piensas en mi.

-Podrías tratar de no leer mis pensamientos por favor…- le pedí en modo de suplica.- creo que esto es un poco personal.

- Lo sé, haré cualquier otra cosa para mantener a mi mente en otro lugar. Te amo Preciosa…discúlpame nuevamente.- Me levanté de mi cama y me acerqué a él, chocábamos nuestras respiraciones hasta que uní nuestros labios.

-También te amo Nicholas.-dejé que un suspiro escapara de boca. Se alegró y salió de mi habitación. Estuve bastante tiempo meditando…tratando de entender una y otra vez. No tenía apetito… y ya había llorado demasiado. Ahora solo quería un abrazo…

-Me llamaste?- apareció Nick detrás de la puerta de entrada a la pieza.

-No, pero lo iba a hacer, necesito…- me abrazó de inmediato, lo necesitaba, era lo único que tenía en esta vida, lo único que me quedaba, la única persona que amaba y seguía conmigo.

-Gracias por confiar en mi.-posó sus manos en mis mejillas e hizo que nuestro beso fuera delicado y suave.

-Gracias a ti por elegirme y no dejarme desamparada en este mundo de maldad y crueldad. Nick…tengo una duda.- y mientras trataba de leer mi duda en mi mente decía un “lalalalalal” constante.

-Oye, no puedo saber cual es tu duda. No hagas eso, me confundes, no entiendo nada de lo que piensas.- había hallado la manera en que no me espiara los pensamientos, pero entre decir “lalalalalala” y pensar…hasta yo me confundía.

-Lo que pasa es que me dijiste que allá no pueden tener hijos…acaso no pueden tener..

-No es que no queramos ni podamos, es que nosotros adoptamos, por decirlo así. Si tu te vas conmigo, en un par de años vendrás y buscarás a nuestro hijo.

-¿ Cómo así? Es decir que si tu y yo…bueno…

- Kath, existen exepciones… mi hermano no es adoptado, es hijo de Letty y mi Leo, mi Padre.

-Ambos antes humanos…- él asintió.-entonces...puedo pedirte un favor antes de que completes tu misión?.

-Sabes que la palabra misión no me gusta, es mejor “Destino”.

-Ya, entonces, antes de que cumplas tu destino…yo quisiera poder gozar la dicha de tener un hijo con el hombre que amo.

-Kath, me halagas…te prometo que te haré la mujer más feliz de toda la galaxia y de toda mi nebulosa.

-Nick , no me dijiste que vivías en una nebulosa.

-Es que, pensé que no era relevante.

-Como se llama?- pregunté mientras lo abrazaba y olía aquel tan exquisito perfume que usaba.

-Científicamente es llamada IC1848, pero es más conocida como “Alma y corazón.”

-Creo haber estudiado algo de eso en la secundaria. Pero nunca supe que vivía gente ni menos que existía vida.

-Para que veas que no siempre enseñan todo en los colegios.-su cara de sabio no le quedaba para nada.

-¿Sabías que hueles como el paraíso?¿y que tus boca está para delirar?¿ y que tu cuerpo me está matando de a poco?-me sonrojé al ver su sonrisa pícara.

-A sí, y como huele el paraíso según tu?-susurró en mi oído y luego mordió el lóbulo de mi oreja.

-A Nicholas…

La Tierra comenzó a erupcionar y temblar muy fuerte en diferentes partes del planeta cuando yo estaba cumpliendo seis meses, fue el momento en que Nicholas decidió que ya no estábamos a salvo.

Teal era hermoso, tenía verde por doquier, el mar era cristalino y de un color turquesa hermoso. Las personas me acogieron como si nos hubiéramos conocido desde siempre. Los padres de Nick eran muy atentos conmigo. Benjamín, nuestro pequeño nació luego de tres meses Tealinianos. Fue todo natural, en Teal era todo tan pacífico, tranquilo, no existían preocupaciones, ni guerras, ni maldad, ni calentamiento global, al contrario, los más jóvenes iban a la Tierra a buscar a sus enamorados. Me acordé de la película en donde el hombre Lobo se imprimaba de la pequeña hija de su enamorada, y la cuidaba siempre. Creo que a pesar de todo lo vivido, puedo seguir con mi vida y mi familia en tranquilidad, además la vida con Nicholas era hermosa, agradable y tan llena de amor, que parece cuento de ficción. Me casé con mi amado ET Nicholas Jonas y unimos nuestros destinos por el resto de nuestras vida y por el resto de toda la eternidad.

For you...

martes, 10 de agosto de 2010

PROXIMAMENTE...

Examen de matemáticas

viernes, 2 de julio de 2010
Discúlpenos enormemente por haber dejado este blog así de botado, el colegio, yo en 4to medio e Isis en 3ro , un grán lio!! en fin, no queríamos volver con las manos vacías, así que aquí les traemos un Shoot recién echito por ambas, se titula "Examen de matemáticas" y esperamos que les guste para continuarlo.




- Isis, necesito ayuda para el examen de Matemáticas.- como negarme a semejante favor? Más que mal, Taylor nunca me había pedido un favor, no compartíamos mucho, pasaba más tiempo con sus amigos. A pesar de llevar cuatro años en el mismo curso, casi nunca hablábamos, pero debo admitir que ese chico era guapo. Todas las chicas morían por él, pero el prefería salir, pasarla bien, no tenia novia y creo que tampoco estaba interesado en tenerla.

- Eh..si claro. El examen es el viernes…ósea en 3 días más.- me puse nerviosa de repente. Que un chico me mirara así me daba un poco de vergüenza, aunque no suelo tenerla, al contrario, soy bastante sociable y amigable, tengo varios amigos hombres, pero en él era diferente.

- Pues, hoy? Puedes hoy en la tarde?- comencé a analizar lo que tenia el resto del día y le respondí.

- Está bien. A las 5 te parece?

- Si claro, pero dame tu dirección- se sonrojó. Nunca había visto a Taylor sonrojarse, me dio risa pero supe disimular. Le di mi dirección y luego tocaron el timbre para volver a clases.

Ese mismo día en la tarde esperaba a Taylor, hacia un poco de frío, el invierno recién comenzaba y la estufa a leña abrigaba mucho, además mi casa era un poco “bastante” espaciosa para no decir Gigante.

- -¡Isis! ¡Timbre! – gritó mi mamá desde su habitación, su resfriado la obligo a tener reposo en cama.

- -¡Ya voy!- grité de vuelta, salí de mi dormitorio y corrí escaleras abajo a abrir la puerta. Grande fue mi sorpresa al encontrar un Taylor todo mojado y con gotitas de lluvia chorreando en su cara, quede sin aire para ser sincera. – Hola – dije bastante nerviosa.
- Hola – sonrío y apunto con su dedo la parte interior de mi casa, a esas altura un lo tenia afuera y pasándose de frío.

- - ¡Oh! lo siento- me aparte de la puerta – pasa y deja tu chaqueta en el perchero –si, su chaqueta estaba mojadísima y debía sacársela. El sonrió y siguió muy obediente mis indicaciones, como una especie de infarto se presento en mí al notar la polera que traía Taylor, una polera blanca de cuello en V que a él lucia muy bien. Volteo y me mostró su cuaderno de matemáticas, reí al notar que la tapa del cuaderno estaba lleno de escrituras como: “odio las x”, “odio los ángulos”, “odio las ecuaciones” y un sorpresivo “ amo acondicionamiento físico” , esa frase si era muy bien practicada por él, de eso no había duda.

- Ha ha, al parecer no te gustan mucho las Matemáticas.- a lo que el rió también.

- No mucho, pero espero que me comiencen a gustar, además es el único ramo en el cual tengo problemas y debo aprobar como sea.- sonrojé sin motivo, se dio cuenta y disimuló una risita, el nerviosismo se estaba pasando, sin embargo, el ardor de mis mejillas aún permanecía intacto.- Ven sígueme, iremos al living.- hizo caso al igual que fuera un pequeño niño obedeciendo a su madre. Nos sentamos en el mismo sillón, ese largo de color crema que combinaban con el color naranjo vivo de mi living.-Mamá esta enferma, así que es posible que me llame en cualquier momento para llevarle su medicina.

- Oh, pero se encuentra bien?

- Si, ya está mejor, es solo un resfriado común.

- Wow, que hermosos colores- dijo mirando a su alrededor.

- Si, son gustos de mamá y yo. Con que quieres que empecemos?

- Ah sí, a lo que vine.- abrió su cuaderno y me llamo la atención el orden que tenía en él.-quiero saber como se hace este problema de trigonometría.

- A ver?- tomé el cuaderno y analicé el ejercicio.- no es difícil, solo tienes que aprender los ángulos principales como 0º, 90º, º180 y 360º. Así puedes sacar el cateto o la hipotenusa de cualquier triángulo…-noté que me miraba fijo, no al problema, si no que a mí y eso me desconcentro un poco- entonces si quieres sacar el lado opuesto al ángulo alfa… me estás poniendo atención?

- Estem..si, perdón es que, estaba pensando en otra cosa.

- Taylor, te tiene que ir bien en esta materia.

- Lo sé, disculpame…pero es que..- me miró fijo a los ojos, pero no le sostuve la mirada y seguí con la explicación.

- Veamos- tomé nuevamente el cuaderno y comencé a explicarle desde el principio, haciendo varios problemas parecidos a los que él tenia en el cuaderno, poco a poco iba entendiendo y se sentía totalmente feliz cuando le salía bien un ejercicio.

Resultaba bastante agradable sentir su risa y sus gruñidos cuando los ejercicios resultaban algo complicados – ¿entendiste ahora? – pregunte, y él me miro sonriendo de oreja a oreja.

- ¡Perfectamente! – Mantenía su sonrisa, dejo el cuaderno, los útiles y las hojas en la mesita de centro y tomo mis manos, por una cosa de reflejos me aleje bruscamente de él, me miro confundido y con cara de querer una pequeña explicación…

- ¡ISIS! – grito mi mamá y apunte con mi dedo el segundo piso, el asintió. Eso se llama “salvada por la campana” o bueno, por el grito.

- Camine al baño y busque en el botiquín los medicamento de mi mamá, busqué un vaso con agua y pase rápidamente el living, con la vista fija en la escalera al segundo piso. Cuando bajé, él seguía mirando fijo su cuaderno, entonces pensé que se le había pasado aquel ataque repentino de tomarme las manos.

- -¿Bueno, sigamos?- me senté feliz en el sillón, como si nada hubiera ocurrido

- -No Isis.- ¿no? Que haría ahora este chico.

- -¿No que?-de verdad estaba perpleja, se suponía que teníamos que seguir estudiando.

- -Es que…am… yo…-nuevamente me miró a los ojos, su cuaderno, mis manos, mis ojos y sus manos- no…no puedo.-que rayos estaba planeando! Aún no comprendía lo que estaba pasando.

- -Taylor, ¿tienes algún problema? ¿Te sientes bien? – me preocupe.

- -Si, si, estoy perfecto, es solo que…-no fueron más de dos segundos cuando sentí sus labios sobre los míos. Podría haberme movido, eso hubiera sido lo correcto, pero no podía, sus labios me parecían bastante agradables, aun más si estaban sobre los míos, por lo tanto se me hacia una tarea casi imposible separarme, aparte Taylor ya estaba evitando eso, pues paso sus manos por detrás de mi cintura y logro hacer una especie de llave con sus brazos, por mi parte pose mis manos en su pecho, bastante formado por lo demás lo que resultaba bastante agradable al tacto, si, muy agradable. No hallé nada mejor que seguirle el bendito juego que estaba revolucionando a mis hormonas en un mil por hora. No me dejé…seguí el jueguito del beso y terminó por encantarme. Mis manos se habían apoderado lenta y delicadamente sobre sus rodillas, Taylor estaba ladeado en el sillón, y pude notar lo trabajado que tenia sus piernas. Al sentir el tacto de mis manos sonrió en medio del beso y eso no podía más que incitarme a seguir con aquel malévolo pero interesante juego. El mientras tenías acomodaba sus manos, una en mi nuca y la otra bajo a mi cintura, haciéndome acercarme. La posición, debo reconocer que era bastante incómoda, y ya que mi pobre madre estaba enferma y no podía salir de su habitación no me preocupé, así que me subí encima de sus pierna haciendo una llave alrededor de su cintura a lo que el sonrojó y yo aún más, se notaba en la temperatura de sus mejillas. Nunca en mi vida había echo eso, tampoco había echo eso con mi único y ex novio que había tenido, me dio vergüenza al principio pero se me pasó cuando él apartó sus labios de los míos, aquel beso que aún no había terminado, para verme y sonreír y luego besarme con tal locura que logró sacarme un gemido, segundo error, eso fue un puntapie inicial para lo que se acercaba…

Sus manos recorrían locamente mis muslos, mi cadera, mi cintura, mi espalda y yo no dejaba de disfrutar el tacto, por mi parte, mis manos se movían locamente por su pecho, no me entraba en la cabeza como un chico de no mas de diecisiete años podía tener tal cuerpo. No se en que pensaba cuando lleve mis manos al borde de su hermosa polera y sin pensarlo dos veces la hice volar por los aires, el sonrío y susurro algo en mi oído, la verdad no entendí en el momento, pero cuando bajo sus manos y las poso en mi polera pude entender, se trataba de una venganza…cinco segundos después ambos estábamos sin polera, mirar a Taylor era un verdadero y placentero espectáculo: su pelo aun mojado por la lluvia, sus labios hinchados, sus respiración bastante agitada y esa sonrisa que parecía estar permanentemente en su rostro me volvía loca, y soy bastante expresiva………

ISIS!- era mamá… salí rápidamente de las piernas de Taylor y me dispuse a ponerme la polera, no lo miré, pero antes le grité a mi madre-YA VOY MAMÁ!- y dirigiéndome al chico con el torso desnudo- Tay, olvidé mis apuntes de mates en mi habitación, está al final del pasillo subiendo las escaleras, voy en 5 minutos – sonreí y vi como él sonreía y mordía sus labios cosa que me volvió loca, pero me concentre y corrí hasta donde mi mamá, no sin antes arreglarme un poco el cabello y respirar profundo, mi mamá solo quería un poco de agua, así que baje y llene el vaso, Taylor ya no estaba en el living y se había preocupado de dejar ordenado y llevarse su cuaderno, sonreí para mi misma y subí la escalera para dejarle el vaso a mi mamá.

- ¿Siguen con matemáticas? – pregunto ella.

- Sip, nos queda para un buen rato…- acomode una frazada en su cama.

- ¡ah! Bueno…acuérdate de darle comida a Tobby- ¡rayos! ¡Tobby! ¡Mi perrito!

- si! Tobby, comida, lo se… me voy mamá… duerme- sonreí y corrí a mi habitación, me encontré con Taylor y mi adorado perro Beagle jugando tirados en el suelo… - que maduro Taylor…

- haha, lindo perro…- dijo y se levanto mirando hacia abajo, el era más alto que yo y enfrente tenia el cuerpazo de este muchacho.

- Si y tiene hambre, grrrrr- me miró y mordió sus labios.

- Creo que encontré tus apuntes justo aquí- dijo mientras se acercaba a mi y cerraba la puerta que estaba a mi espalda, dejándome así, sin escapatoria, estaba entre Taylor y la pared técnicamente.

Continuará…





....- Creo que encontré tus apuntes justo aquí- dijo mientras se acercaba a mi y cerraba la puerta que estaba a mi espalda, dejándome así, sin escapatoria, estaba entre Taylor y la pared técnicamente.

- Mis apuntes- reí despacio mientras me acercaba a sus labios. Veía como ansiaba el beso, pero lo hice esperar y eso lo descontrolaba, me alejé y me miro confuso con una sonrisa torcida- aún no terminamos de estudiar.- el turno de reir fuñe de él, quien se acercó más a mi, aplastándome contra la puerta con delicadesa, ya no podía salir, esto ya no era estudiar.

- Me gustaría aprender otra cosa, matemáticas ya me hartaron- dijo susurrando en mi oído. Toda persona tiene debilidades, y una de las mías era que me hablasen en el oído.

- Eh..eh…-si, aquello me llevaba al infinito y más allá y como siempre, Tay se dio cuenta.- que..que quieres aprender?…- le dije casi besando su cuello. El nuevamente me ganó y al segundo después estaba repartiendo besos en mi cuello, hasta llegar a la comisura de mi boca.

- Isis…yo…-suspiró sobre mis labios- no se como decirte esto…pero creo que ya es tiempo.

- Qué pa…-me interrumpió besándome delicadamente. Que manera de hacer callar a una persona.

- Me encantas, desde hace mucho y …ya no puedo seguir ocultándolo. Lo mire incrédula, ¿estaba hablando enserio?

- Que estas hablando Taylor…- beso la comisura de mis labios.

- Eso, me gustas y mucho y parezco niño de kinder… ayúdame en esto; dame un beso, dime que sientes lo mismo y déjate llevar…- negarme a esa petición habría sido un delito, y me habría pasado de tonta.

Sr. Lautner, el sentimiento mutuo…- el sonrío y se mordió lo labios antes de atacar mi cuellos en suaves besos que me volvían loca y lograban que mis manos se volvieran locas recorriendo todo su torso, sin embargo la polera estorbaba en mi tacto, esto seria fácil; manos al borde de la polera, levantar polera, adiós polera. Y bueno, lo que resulto fácil para mí, para Taylor fue aún más fácil, y de nuevo estábamos en las mismas condiciones que en el sillón, claro que ahora, no había ni un centímetro de distancia que nos separa. Sus besos cálidos y cada vez más intensos estaban apoderándose de mí completamente. Sus brazos nuevamente abrazando mi cintura y sosteniéndome lo más cerca que pudiera, no quería que esto acabara. Sentí arder mis mejillas cuando sus labios comenzaron a bajar por mi cuello, pero antes, caminó hacia atrás hasta chocar con el borde de mi cama, su sonrisa se notaba aunque no estuviese mirándolo. Ambos caímos, yo sobre él, era mi turno. Me alejé y lo observé mientras tomaba aire, ya que ambos estábamos casi sin oxigeno, él solo me observaba y extrañamente yo no sentía vergüenza. Me acomode en su cadera y bese suavemente su rostro, mientras el abrazaba mi cintura, y sonreía, sonrisa que me parecía bastante sensual por lo tanto me volvía loca, claro que poco dure sobre su cadera, en menos de cinco segundo me tenia bajo él y desde ese ángulo podía observar sus hermosas facciones, ese rostro marcado y sus hermosa nariz me hacían pensar en cualquier cosa, menos en las matemáticas, de hecho esto parecía mas anatomía en practica, nada desagradable para ser sincera.

-¿podrías dejar de mirarme? – pregunte algo incomoda – me pones…amm… - no quería decir nerviosa, me dejaba en un estado inferior a él, no me serviría…

- ¿te pongo nerviosa quizá? – esa sonrisa torcida, dios mío, que hombre tenia al frente mío…

- bueno si, nerviosa, eso es, así que evítalo…- entrecerré mis ojos.

- Nerviosa y casi enojada, te ves extremadamente linda…- ahí morí.

- Y tú, respirando agitado, con el pelo algo desordenado y a menos de cinco centímetros, también- susurre, ¡de donde sacaba esa personalidad ahora! Pero valió la pena, sus mejillas se pusieron tan rojas como tomates y aproveché el momento para tomar su cara con ambas manos y acercarlo hasta mis labios, lo único que quería era besarlo, y olvidar que al otro día teníamos prueba y estaba en su habitacion.

- Hey!!, eso no se vale!- me dijo sonriendo, claramente le había gustado mi iniciativa- que pasa si hago esto?- se acercó hasta que sentí su entrecortada respiración provocarme escalofríos en mi cuello.

-¿Haa…hacer que?- me costó, pero lo dije. En fin, aunque le haya preguntado igual no me respondió, si no que atacó con sus labios mi pobre cuello. Que agradable resultaba tener sus labios en mi cuello, sentir el suave roce de sus dientes sobre mi piel me volvía loca, y me llamaba a revolver su cabello en un mini ataque de desesperación. Estaba claro que a esas alturas los suaves gemidos eran cosa normal, sin embargo esto seguía siendo la debilidad de Taylor, y claro las consecuencias de esto las sufría yo…



FIN!

espero les haya gustado! comentario?

http://fotolog.com/jonas__tjb


Ale&Isis.-

Apreciatte. Cap5 al Cap8

domingo, 24 de enero de 2010

~ Capítulo Cinco

“Príncipe Nick.”


-Siéntate cómodo- se sentó en mi cama y dio palmadas para que me sentara a su lado, como buena amiga, le hice caso.

-Amber- tomó mi mentón para que lo mirara a los ojos- se que vine a que me explicaras la materia, pero lo cierto es que ya me la sé.

-Entonces por que…-tapó mis labios con su dedo índice.

-Déjame terminar por favor.-quitó su dedo de mis labios y tomó una de mis manos con las suyas y las comenzó a acariciar.

Esto debía terminar ya, no le veía buen camino a esta conversación. “Es mi amigo, mi mejor amigo” a cada rato me repetía eso en mi cabeza., pero hay algo que no se puede controlar cuando alguien tan guapo está tan cerca de una. Si mi habilidad de pensar no sirve y solamente actúo es por que las hormonas tienen la culpa. Pues bien, allí estaba yo, escuchando sus frases, esperando y buscando escapatoria de lo que se veía venir.

-No creo poder aguantar mucho más ocultando lo que creo que ya te diste cuenta- sí, estaba en lo correcto- Amber…- acercó mi rostro al de él y yo solo le seguí el jueguito.- creo que…- logró rozar sus labios contra los míos- tu me gustas- intercambiamos miradas, momento seguido a este su respiración estaba sobre mis labios, su boca a solo centímetros de la mía, y ya que estábamos con eso de los gustos y los besitos, pues aproveché. ¡MALA IDEA!

El beso tomo ritmo y sus manos que se encontraba estáticas, comenzaron a recorrer mi cintura y mi rostro, con lentitud. No lo soporté, sé que fui yo quien empezó, pero el no me dejó otra. Me aleje rápido.

-Que…- pregunto, pero lo calle y tapé su boca con mi mano- Nicholas por favor- el seguía mirándome atónito- somos amigos.

-Si lo sé, pero…-trataba de acercase pero no lo dejé.

-Pero nada, ya es hora de que te des por vencido, sabes que eres hermoso en todos sus sentidos, pero no eres la clase de chico que a mi me gustan.

-Amber-su rostro se tornó triste.

-Puedes seguir con los abracitos, los besitos en la mejilla, aquello no me molesta, pero confórmate con ser mi mejor amigo, ¿Si?

-Está bien…- la expresión de su rostro me destruyó parte de mi corazón.

-Hey!, no me pongas esa carita- bese su mejilla- en pocos días cumplo dieciséis y necesito mi “Príncipe Nick”-en las fiesta de dieciséis siempre hay que ir acompañada de un chico, ya sea novio o mejor amigo, el cual debe bailar con la cumpleañera la primera pieza de vals para después dejar al padre bailar con ella.

-Si, es cierto.- valla que se le pasa rápido la tristeza, lo más probable es que solo quiere disimular.- Dime en que debo ayudar y que debo hacer, nunca me he perdido alguno de tus cumples.- estábamos en eso cuando sonó estrepitosamente mi teléfono.

-Aló? Como estás Demi?- mi prima Demetria llamó para avisarme que nos vendría a visitar. Sí, es quienes ustedes creen, aquella chica que tiene un show en Disney y sale al aire todos los días, es mi prima. Nicholas la conocía hace más menos dos años. Según él es bastante simpática y sinceramente “Simpática” es muy poco para ella. Es un ejemplo a seguir, me gustaría ser como ella, ser tan amable hasta con su propia mascota. Con su familia es muy comprensiva, todo lo contrario a mí, sin embargo, envidio que ella pueda ser así y yo no. No se como Nick no se fijó en ella, en rasgos físicos somos parecidas, por algo somos primas, pero no así en nuestras vidas cotidianas. Ella es bastante famosa, pero no por eso se le subieron los humos a la cabeza, sigue igual que antes, sencilla y adorable.

-Que te dijo?

-Vendrá a visitarnos en dos semanas-me pare a prender la computadora- justo para mi cumple, espero que la invites a bailar aunque sea una pieza, acuérdate de que no por ser famosa deben tratarla diferente.

-No te preocupes, tus palabras son ordenes.- me reí con su comentario.

-Está bien.

-Iré a ver que hace Joe. Salió de la habitación en el mismo momento en que sonó el timbre de la casa los que me extrañó, se supone que mis padres volverían tarde. Mi ventana daba al patio trasero así que salí corriendo para ver quien era.

-Amber, hay un chico con maletas allá afuera- me dijo Joe quien había visto por el ventanal de la sala de estar.

-Maletas?- quien podría traer maletas…Salí a recibir a quien estaba afuera, pero cuando abrió la reja no encontré a nadie-Que raro…-dije para mi cuando una manos taparon mi vista- Nick , no estoy jugando- la voz me contestó.

-No soy Nick- aquella voz, aquella fragancia casi olvidada, lo había confundido por un momento. Una alegría inexplicable se hizo presente dentro de mi.

-HERMANO!!!- me di vuelta y lo abrasé, mis ojos no me dejaban ver con claridad.

-Amy!, como estas pequeña, me extrañaste?- no se si era idea mía o Kevin también tenia los ojos cristalinos.

-Obvio que si te extrañe! ¿Hace cuanto llegaste?- no lo dejaba de abrazar, extrañaba tanto su presencia.

-Esta mañana, y nuestros padres?-en ese preciso momento salió Nick seguido de su hermano mayor-Y él?-se refería a Joe.

-Nuestros padres salieron donde tía Lucy, y él… es el hermano mayor de Nicholas- hice el ademán para que se acercaran, Kevin los saludo a ambos. Lo ayudamos a entrar las maletas

A Joe lo note muy raro desde la llegada de mi hermano mayor le pregunté pero esquivó la pregunta. Fue a la cocina tomar un baso de agua y lo seguí.

~ Capítulo Seis

“Descripciones.”

-Joe, enserio ¿Qué te sucede?- le tome una mano (no se de donde saqué las confianza) y el me respondió tomando las mías.

-Amber, no me siento muy bien, fue hermoso volverte a ver. Si Nicholas pregunta por mi, dile que me fui a casa- me dio un beso en la comisura de los labios y se fue. Quede como estúpida mirando el vacío. Luego de eso regresé al dormitorio de Kevo donde estaban con Nicholas.

Me senté detrás de Nick abrazándolo por la cintura, solo de juego. No se por que de repente se me ocurre hacer cosas tan poco apropiadas en momentos inoportunos.

-QUE? Ustedes dos… - nos miró sorprendido a ambos.

-No pienses cosas que no son. Seguimos siendo amigos- le sonreí a Kevin y Nick me miró extrañado.

-Y Joe?, pensé que habías ido a la cocina a buscarlo.

-Emm..-nervios al ataque- dijo que no se sentía bien- y luego me dio un casi beso que me dejo quemado un fusible- y que iba a casa.

-Ha, Ok- luego de dicho esto Nick, Kevo y yo conversamos hasta la hora de la cena.

Les pedí que se quedaran ahí mientras la preparaba. Mientras ponía la mesa iba cantando “Pongo los platos, pongo la mesa, pongo los cubiertos” y me puse a reír, Joe era un caso, con razón nunca me había olvidado de él.

Me puse a pensar en el encuentro con Joseph, aquel casi beso, lo de Nick, la llegada de mi hermano, el raro comportamiento de Joe…¿Acaso Kevin tendrá que ver con eso?

-Chicos, está listo- como hace mucho, tuvimos una excelente cena. Extrañaba demasiado al ruliento de mi hermano. Hubo una vez en que confundí a Kevin con Nicholas, andábamos de compras y ambos estaban sentados tomando helados y yo llegue y le moví la mano a quien creí que era Nick. Pobre Kevin, quedo todo pegajoso, lo malo es que después del helado tenía que ir a una entrevista para la universidad. Por suerte nuestra casa no quedaba muy lejos.

Pff, que mensa soy, yo contándoles mi historia y ustedes ni siquiera se dan una idea de cómo son físicamente los protagonistas de esta historia. Perdonen! No soy escritora famosa ni muy conocida, pero trato de hacer lo mejor posible.

Nicholas: Mi mejor amigo desde pequeños. Pelo castaño oscuro y rizos demasiado perfectos como para creerlo. Tiene una voz que parecen miles de angelitos cantando. Una mirada tan perfecta y profunda que a veces me intimida y quedo paralizada. Su cuerpo…, está de más describir lo que es obvio, si pudiera definirlo en una palabra: “Perfección”. El único detalle, es muy inteligente para mí.

Kevin: Extrañamente también tiene rizos perfectos y cabello oscuro. A veces siento que se parece demasiado a Nick, pero debe ser de todo los años que lo conozco.

Los ojos de Kevo son verde intenso y físicamente esta mejor que yo. Lo confieso, me gusta el voley, pero no soy adicta al deporte ni a la música tanto como él.

Joseph: Valla dios! Como puedo describir a este ser! Al igual que Nick es perfecto, desde que lo vi por primera ve que sentí una atracción demasiado intensa. Su cabello ahora ondulado, oscuro y largo. Sus ojos pardos tan hermosos, esos labios tan rosados que hoy en la mañana solo decían “bésame”. Su torso! Dios me salve, valla pecado que cometieron sus padres, como le hicieron para que ambos hijos fueran tan “Sin defectos”? Creo que Joseph me gusta más que un simple poco, más bien…Bastante.

~ Capítulo Siete

“Apropósito de Joseph.”

Eran más menos las once de la noche cuando llegaron mis padres. Nick se había ido como hace quince minutos.

Mi madre provocó poco menos una inundación, la emoción se hizo tal que termine sorbete nado mocos como todos los demás. Aparte de mí, la más feliz en ese momento era Cecile, su sonrisa lo decía todo. Amaba verla feliz, ella era la luz de mis ojos, sin ella no se que sería de mi vida, la de mi hermano y la de mis padres.

Pasado este grato rato familiar nos fuimos a cada habitación, pero como siempre, no obedecí y me escapé a la pieza de Kevin.

-Hermano, ya te dormiste?- le susurre desde la puerta.

-No aún no, pasa- prendió la pequeña lámpara y me senté al lado de su cama. Le puse carita de cachorro abandonado para poder abrigarme.

-Vamos, entra o te resfriarás, aún hay un lugar para ti.- me dejó acomodarme a su lado.

-Te extrañé muchísimo Kevo- lo abrasé fuerte.

-Yo igual Amy, sabes hace cuanto no me sentía tan querido?

-Desde que te fuiste?- le respondí con otra pregunta.

-Exacto- me acarició la cabeza- Hey? Ese chico, el hermano de Jerry- asentí y sentí como mis mejillas comenzaron a arder- me parece familiar. ¿Y que le pasó? ¿Por que se fue así de repente?

-La verdad, también lo encuentro bastante familiar, es hermano de Nick.- obviedad.- y lo segundo, también me causó duda su comportamiento. Apropósito de Joseph- me miró raro- creo que me gusta y eso no es bueno.

-Y por que no es bueno según tu?

-Es hermano de mi mejor amigo y tu sabes que a nick…pues…

-No te compliques por eso, solo sigue a tu corazón. Y hablando de amores…también tengo algo que contarte. Y necesito un consejo de hermana.-acaso estaba loco?, no soy la mas indicada para dar consejos.

-Hahaha, Ok, dime que pasa y trataré de darte un “consejo”- marque las comillas con mis dedos.

-Mientras estudiaba, conocí a una chica y pues…pasaron cosas…- esto me sonaba mal, muy mal.- y bueno…- su cara se tornó completamente seria- aún no quiero decírselo a nuestros padres, creo que es una noticia que merece tiempo…y a lo mejor no están preparado para aquello.

-Vamos Kevin no me asustes.

-Creo que tendrás un sobrinito- sobrino? Yo?, Kevin con un hijo?

-QUE?- me sorprendí demasiado, aquello no podía ser, tiene tan solo 22 años.- Es una mentira cierto? Dime que no es cierto!

-No tontita, era una broma, quería ver como reaccionabas.- le pegué en el hombro y puse mi mejor cara de indiferencia.

-Eso no se hace.

-Extrañaba verte enojada- me sacó una sonrisa con ese comentario. Le di un beso en la frente y le repetí que no hiciera eso de nuevo. Me fui a mi habitación.

Como de costumbre revise mi celular para ver la hora y me encontré con nueve llamadas perdidas y un mensaje de voz de Nicholas.

“Amber…te necesito, Joe me dijo algo….estoy mal, Amb, por favor…”-al final del mensaje se escuchó un suspiro de tristeza y de inmediato entendí que era urgente.

¿Que le habrá dicho ese chico para que mi amigo estuviera así? Su voz angustiada y triste me hizo pensar miles de cosas. Eran pasadas las tres de la madrugada.

Me cambié rápido , jeans negros, polera con tirantes celeste y una chaqueta oscura, cuando iba bajando cautelosamente las escaleras vi a la pequeña Cecile saliendo de su habitación.

-Donde vas hermanita?- me preguntó refregándose los ojitos a causa del sueño.

-Iba a…-que puedo inventar?- tomar un vaso de leche.

-Y entonces por que viste así?- rayos, era cierto, me había cambiado para salir.

-Me pillaste Celi, voy donde Nick, me llamó urgente. Y tú que haces despierta a esta hora?

-Tuve una pesadilla. Me dio mucho miedo, a Kevin se lo llevaban lejos y nosotros corríamos y corríamos pero no podíamos alcanzarlo.

-Mmm…que rara la pesadilla. Si quieres duerme con él, recién pase por su habitación y aún no se dormía. Pero no le cuentes que me viste saliendo por favor. Si?

Y no pienses en esa pesadilla, Kevo está bien.

-Si, gracias. Cuídate también. –me dio un beso en la mejilla y caminó a paso rápido al cuarto de nuestro hermano. Bajé y tomé las llaves, abrí con cautela y salí hasta la casa de mi amigo.

~ Capítulo Ocho

“¿Otro Hermano?”

-Nick, estoy afuera, ábreme la ventana, subiré.- lo llamé por teléfono para no gritarle ni tocar el timbre de la casa para que todos se dieran cuenta de mi presencia. Se asomó a la ventana y abrió la ventana. Como era segundo piso tuve que buscar la escalera que estaba al final del patio, escalé con la mayor agilidad posible.

-Ya, aquí estoy, dime que pasó, me tienes preocupada- susurré mientras cerraba la ventana- que te dijo Joseph- estaba a oscuras, traté de palpar hasta encontrarlo, cuando lo hice descubrí que tenía el rostro cubierto por sus manos- Nick..- me arrodille frente a el y lo abrasé- cuéntame, que pasó, por que estás así.

-Mis padres…-logró decir con dificultad

-Que pasó con ellos!

-Joe me contó por que se separaron- él no estaba llorando, más bien estaba demasiado serio.

-No des mas vueltas, dime que pasó- le di un beso en donde pensé que estaba su mejilla y creo que nuevamente me equivoque.

-Tengo un hermano- Por eso estaba así?

-Claro, Joseph- le dije con tono de obviedad.

-No, él no.-repuso

-Frankie?

-Es mayor que yo y Joe.

-Mayor que tu y Joe? No habrá una equivocación?...como es eso, no entiendo nada.

-Mamá tubo un hijo mientras estaba de viaje, por eso nunca se enteró de él ni de que lo había dado en adopción hasta meses antes que naciera Frankie.

Las cosas comenzaron a ir de mal en peor entre ellos y decidieron separarse.

-Eso suena horrible…entonces…tienes un hermano que no conoces. Sabes por lo menos su nombre o edad?

-Sí, Joe dijo que nació el 8-, actualmente tiene 22 y su nombre era Paul- me senté al lado de él.

-Y tú lo quieres conocer o que?

-No lo sé, esta situación me tiene algo confundido.

-Y, Joe como está?

-La causa de su estadía en esta casa es esa, se enojó con mamá por no habernos contado y bueno, en cierto sentido tiene la razón.

-Y sabes por que lo dio en adopción?

-Al parecer tenía miedo, papá siempre ha sido bastante firme con la religión, tú lo conoces y pues…aún no se casaban…que enredo- dijo para él.

-Bueno….si necesitas ayuda, yo estoy dispuesta a todo.

-Gracias Amber- Me abrazó y dio un beso en los labios.

-Hey!- me alejé- no hagas eso de nuevo.

-Perdóname…lo necesitaba- su rostro iluminado por la luz de la luna que se filtraba por su ventana me dejó ver su arrepentimiento. No se que fue ni en que momento se me ocurrió decir.

-Está bien- me oí resignada. Me acerqué de forma involuntaria a su rostro. En un par de segundos sentí uno de sus suspiros sobre mis labios y una suave presión en los míos. De apoco sentí en entreabrir de los suyos, no me había dado cuenta de su esencia tan masculina. El beso siguió tierno y pausado, con una de sus manos acarició mi mejilla y se alejó despacio.

-Gracias- y me volvió a abrazar no se por cuanto tiempo permanecimos así, pero no quería soltarlo. Por alguna extraña razón me comenzó a gustar esa situación. Pero mi conciencia lo arruinaba siempre. Que había hecho? Es mi mejor amigo, no podía volver a dejarme vencer por unas palabras.

-Será mejor que vuelva casa- me paré y él me siguió.

-Van a ser las dos de la madrugada, estás segura? Por que no mejor te quedas.

-Me interrogarán, que quieres que les diga? Me estaba besando con mi mejor amigo?. Además no es tan tarde- rió despacio.

-No te preocupes, les invento algo creíble.

-Ha!, si es así, entonces me quedo, pero no pienso dormir contigo.- dije al recordar que la pieza de invitados estaba ocupada.

-Por que no? Ya no pego patadas ni combos, duermo tranquilo.- hizo una cara de niñito bueno.

-No me refiero a eso…como se que tu..y yo…bueno, tu sabes, lo de recién he?- nadie sabe cuando aun adolescente le llega un ataque hormonal.

-No te preocupes, con lo que me dijiste en la tarde quedó más que claro, solo amigos. Y lo de recién…creo que lo necesitaba.

-Okay, okay…me quedo pero con una condición.

-Dime

-Préstame algo ara dormir, estos pantalones son demasiado gruesos y es posible que muera de calor contigo al lado- prendió una lamparita y comenzó a buscar en su armario.

-Tengo esta playera y…siguió buscando- esta camisa- ambas eran largas, me taparían lo suficiente.

-Elijo la camisa- la tomé y como había que salir del cuarto para llegar al baño le dije avergonzada- date vuelta- a lo que él entendió de inmediato e hizo caso. Me quite la chaqueta, los pantalones y mi playera. Mientras me ponía la camisa restada Nick se dio vuelta al involuntariamente al oír un gato, al igual que yo. Su vista al fijarse en mi torso semidesnudo se volvió malévola.

-Que estás pensando y por que te diste vuelta!- le dije susurrando enojada y algo alterada…bueno, bastante.

-Pienso que deberías quedarte mas seguido en mi casa- se dio vuelta y terminó su frase- y me di vuelta por que escuche un ruido fuera de la ventana.- tomé una almohada y se la lancé directo a su cabeza. –Hey!- ambos nos pusimos a reír.-Shh…aquí los únicos que no duermen somos nosotros.

-Se me había olvidado-me reí.-Ya, estoy lista, ahora a dormir.-Entré rápido a la cama y el entró segundo.

-Sueña con los angelitos Amb.

-Tu igual, y lo de ese hermano…se va a solucionar, no te preocupes.

-Gracias- me dijo y apagó la lamparita. Me di media vuelta y besé su mejilla. Al rato sentí su brazo cruzar mi cintura, no me incomodaba como pensé que lo haría, al contrario, me sentí protegida.