Bienvenid@s

Con Agrado queriamos invitarl@s a que lean nuestras pequeñas historias dedicadas e inspiradas en nuestros queridimos Taylor, Nick, Joe, Kevin, Jesse, Justin, entre otros.
Si no es mucha molestia, dejar un comentario en el Tagboard no quita mucho tiempo. :D
Gracias por visitarnos y entretenerte.
Atte.Ale&Isis

Un amor supernatural.

sábado, 9 de julio de 2011

Canción : ET-Katty Perry

Desperté. Un sueño extraño en donde un sujeto que nunca antes había visto decía que me amaba…Su mirada, un marrón intenso y su cabello tan perfecto, rizado y delicado. Su cutis tan tersa…parecía de porcelana, era de otra dimensión. Un ser tan perfecto, lejos de mi realidad, solo era un sueño.

Otro día escolar, no lograba concentrarme, últimamente había estado soñando con un tipo, al parecer joven, que susurraba con ternura alguna frase cerca de mi oído.

-Kath...pon atención- me reprendió mi maestra de Castellano.

-Disculpe señorita…no me siento bien, puedo ir a enfermería?.

-Está bien, hace rato que la veo distraída. Tenga cuidado.-me aconsejó y yo salí del aula. En enfermería solo me dieron una taza con alguna hierba para los nervios, la cual no iba a servir de nada.

Terminada la jornada de clases, mientras caminaba hacia mi hogar sentí que alguien me observaba. Levanté la vista y lo ví. Él era el chico de mi sueño…esa mirada, ese rostro.

Dios! Por que me observaba de esa manera.

Existía algo en él fuera de lo común, yo, paralizada en la acera mientras los demás nos esquivaban. Nos separaban cinco metros como máximo. Una sonrisa se esbozó en su rostro tan perfecto.

-T..Tú- tartamudeé al sentir que su mirada seguía impresa en la mía. Miedo recorrió mi cuerpo.

-Katherine.-volvió a sonreír y fue lo único qué escuché antes que desapareciera junto a un tumulto de gente. Como sabía mi nombre, ¿era real?. Tal vez tenía fiebre y estaba imaginando cosas que no son.

Confusa traté de seguir mi rumbo, esta vez más desconcertada que antes.

Caminaba con lentitud, no sabía que estaba pasando. Miré el cielo, la noche anterior había visto una estrella caer, una hermosa estrella fugaz a la cual le había pedido un deseo.

Mis padres de viaje por el mundo, mis abuelos y familiares lejos, en otro estado. Vivía con mi hermana mayor, ella tenía 24 y yo 17. Nunca nos llevamos tan bien como ahora, prácticamente se había convertido en mi segunda madre.

-Lauren, hoy vi a ese chico, al que se aparece en mis sueños.- le conté mientras ordenaba la mesa para cenar.

-Como es eso?, donde?- me quedó mirando, pero traté de disimular el nerviosismo que de repente me invadía.

-Mientras venía del Instituto…fue extraño, demasiado extraño.

-Ten cuidado, quizás no era nada y solo pensaste que era él, mas que mal, me has contado que sueñas mucho con aquello.

-Por eso mismo, era él, estoy segura.

-Bueno, y que pasó?-se sentó para escucharme con tranquilidad.

-Iba a hablarle, ambos teníamos la vista fija en el otro, pero antes de perderlo de vista solo escuché que dijo mi nombre.

-Y como sabe tu nombre?

-No lo sé Lauren, te juro que no lo sé. Lo más raro fue eso, desapareció de un momento a otro.-lo recordé, no se notaba mucho mayor que yo, seguramente 18 , pero no más.

La conversación había quedado ahí, la cena fue silenciosa. Cuando fui a mi habitación, cerré las cortinas y nuevamente una estrella fugaz cruzaba el cielo.

Quiero que me conozcas, te necesito…

Su voz era como la armonía más pura y angelical. Caminé hacia él. Un resplandor a sus espaldas me impedía poder ver claramente.

-Como te llamas?- le preguntaba con la esperanza que respondiera.

-Nicholas- me respondió mientras se acercaba a mí y cubría la luz cegadora. Ahora podía observarlo, su rostro, su cabello, su figura.-Katherine…te…

Los días pasaban y seguía soñando con el mismo sujeto, ahora ya sabía su nombre.

Cada noche interactuábamos, no sé como, pero dentro del sueño me sentía conciente, sentía que de a ratos podía preguntar o hablar con Nicholas…

No había vuelto a verlo, no en carne y hueso como aquella vez que venía de clases.

Llegaban las vacaciones, no salí con buenas calificaciones. La ausencia de mis padres estos últimos años me perjudicaba, además nos habíamos cambiado de casa hace poco, por lo tanto amigos no tenía y vecinos no conocía aún.

Mi actitud estaba cambiando, antes de la última mudanza era una chica casi insoportable, odiaba que me dieran órdenes, pero es comprensible que solo siendo dos había que cooperar de alguna manera. No me gustaba nada, muchas veces peleé con Lauren, pero siempre terminaba arrepintiéndome, sabía que ella no tenía la culpa de nada. No me gustaba tener que vivir sin mis padres, en un sitio en donde no iba a conocer a nadie.

Los sueños me habían cambiado, Lauren también lo notaba. Recuerdo que una noche conversé con Nick…le conté lo que me ocurría, él me escuchaba y luego me abrazaba, sin embargo nunca despertaba sin que antes él dijera que me amaba. Dentro del sueño me sentía diferente, era una nueva Katherine, él me hacía bien y creo que también, lo empezaba a amar.

Sentados en un pasto más blando que el algodón, nuestras manos entrelazadas, conversando. Parecía real, pero sabía que no lo era.

-Por que no eres real?...

-Kath despierta, quiero que me conozcas…-su imagen se desvanecía.

-Como, donde estás…Nick!

Mucha gente, un olor a café me embriagaba.

Con un sobresalto me desperté, noté en el reloj que eran las 9:41 AM y me alarmé, tenía que alistarme, debía ir a clases. Tomé mi bolso, fui a la cocina por algún yogurt. Pretendía salir ya de casa cuando Lauren me detiene.

-Adonde crees que vas?-me miró con un dejo de risa en su rostro.

-Al instituto, donde más.- mi hermana explotó en risas.

-Pero Kath, hoy es sábado. Además, recuerda que ayer saliste de vacaciones.- cierto, lo había olvidado. Pero que diablos, como pude confundirme así. Bueno, de algo había servido, ya estaba vestida.

Recordé el sueño con Nicholas…todavía no comprendo como es que puedo conversar con él, ni siquiera se quien es, ni por que sueño con él, pero a pesar de eso, siento que es imprescindible. Pero anoche fue diferente, nunca antes había podido oler algo dentro del sueño…quizás era mi hermana tomando su desayuno…no lo sé.

Todas las noches, sin excepción aparece en mis sueños… ya es tan habitual, que si no soñara con él, quizás me asustaría.

Cerca de las cinco de la tarde, sin tener panorama decidí ir al centro comercial, solo para pasear un rato.

Se me antojó un helado, pero me arrepentí luego de ver la enorme cola que había que hacer, seguí mi camino sin rumbo, las personas andaban con su mejor tenida de verano, el calor era bastante pero no al límite de lo insoportable.

…un olor a café. Cierto, existe una cafetería aquí cerca, podría pedir un café helado para saciar el calor.

Cuando entré al sitio sentí como una brisa tenue se deslizaba por mi cuello, cuando giré para ver de que se trataba me encontré con él, esta vez si era real. Vestía Jeans y una polera negra con cuello en V, además de una cadena que siempre lo acompañaba en mis sueños.

-N…Nicholas…er..eres real.- tartamudeé. Levanté mi mano y la coloqué en su mejilla, tibia y suave. Dios, él era de otro planeta. Su sonrisa me decía todo y nada a la vez. – como es que…- silenció lo que iba a decir posando su dedo índice sobre mis labios. Nuestras miradas no se separaban ni por un solo segundo, sentí su calor, esto ya no era un sueño.

-Te amo preciosa- se acercó y beso con delicadeza mis labios. Sentí que mi corazón se paralizaba, no podía creerlo, no podía ser real, sin embargo lo era. Me estaba besando con un extraño que conocía cada noche un poco más. Cuando nos separamos un momento lo miré a los ojos, el me entendía, sabía lo que quería preguntarle- no te preocupes, no volveré a desaparecer.-tomó mi mano e hizo que lo acompañara.

Llegamos hasta un parque repleto de árboles, nos sentamos a la sombra de uno de éstos, tenía tantas preguntas que hacerle.

-No entiendo…te conozco… pero al parecer tu también me conoces a mí.- le dije mientras enredaba mis dedos en el pasto y ocultaba mi mirada.

-No es fácil de explicar, nunca había echo esto- acarició mi mejilla.

-A qué te refieres…- de verdad no comprendía, que quería decir con “esto”. Tendí a rechazar su caricia.

-Yo te conozco, hace mucho que te buscaba.- seguía sin entender, necesitaba razones, como es que existe, por que sentía que lo amaba si no lo conocía…o si lo conocía, ahora ni yo me entendía- razones tengo, pero no se si me creerás. A veces existo, pero solo gracias a ti- estaba respondiendo aquello que estaba pensando, esto era extraño, demasiado extraño- No!, no te asustes por favor- tomó mis manos- yo también te amo, demasiado para creerlo y bueno, soy como tu me conoces.

-¿Por qué respondes?...

-Te diré la verdad, pero no quiero que huyas, no quiero volver a perderte- como volver a perderme?...- si, cuando cumpliste 17, ese día en que no dormiste en toda la noche, fue insoportable no tenerte conmigo.

-Cierto, ese día tuve una pequeña fiesta familiar…

-Aparte de poder saber lo que piensas, tengo la capacidad de interactuar en sueños de otras personas. Todos nosotros tenemos esas virtudes.

-A que te refieres con “nosotros”?

-Kath, yo se que esto está fuera de lo normal, pero juro que sin ti no podría vivir.

-No sigas entonces…no quiero arrepentirme de haberte conocido… anoche dijiste que querías que te conociera, pues aquí estás, no puedo pedir más.

-Te prometo que algún día lo entenderás.-junto nuestras manos y luego volvió a besarme con calidez, era un beso diferente, lleno de amor y humildad.

A pesar de no entender como es que tenía esas capacidades, y como podía entrar en mis sueños, lo que ya sentía por él en sueños, hoy había incrementado en mi realidad.

Aquel día nos quedamos hasta tarde bajo la sombra de aquel enorme árbol, hace mucho había salido de casa, y no andaba con teléfono, Lauren se enojará conmigo si llego más tarde.

-Creo que es tarde, tu hermana se va a preocupar.-dijo Nicholas mientras deshacía el abrazo con el que me cobijaba. Lo miré extrañada…como sabía que Lauren…- se lo que piensas Kath- se sonrojó- oh…que extraño

-Qué cosa?- se veía tan hermoso con sus mejillas coloradas, y al pensar eso, sus mejillas se encendieron aún más.

-Mis mejillas arden…

-Lo sé- dije acariciando sus mejillas para luego acercarme y besarlo nuevamente, era una sensación tan fuera de lo común, me encantaba.

-Es hora, mañana pasaré por ti, pero antes…creo que para que esto sea más real, necesito preguntarte algo.- sus rizos tan perfectos me descolocaban.

-Dime?-dije, tratando de no pensar anticipadamente… pero no pude, mi mente me delató

-Exactamente, quieres ser mi novia?- mis mejillas ardieron como nunca, y solo atiné a asentir. Ambos nos juntamos en un abrazo que no quería que terminara jamás.

No demoramos mucho en llegar a mi casa, me despedí de él en la puerta, Lauren no se encontraba pero había dejado una nota.

“Tuve que salir de urgencia, nuestra abuela tubo problemas con unos papeles, trataré de volver el Lunes. Te dejé dinero en el cajón de mi habitación y la comida está en el refrigerador, cuídate pequeña y ten a mano tu celular.

Lauren”

De inmediato pensé en Nicholas, que tan lejos iría? Si hubiese sabido que estaría sola en casa, lo hubiese invitado a ver alguna película. Me senté en el sillón del comedor y me dispuse a buscar alguna buena película. Comenzaba a ganarme el sueño cuando escuché un suave golpe en la puerta, me preguntaba quien sería.

-Nick!- una sonrisa se dibujó de inmediato en mi rostro.

-Que película veremos entonces?- me preguntó con entusiasmo.

-No lo sé…-lo guié hacia el comedor- allí hay muchas- indiqué un estante repleto de dvd’s.

-Que te parece “La casa en el Lago”?- la tomó y me la mostró mientras yo iba en busca de un par de jugos.

-Bueno, es linda…aunque es como en diferentes tiempos, como si estuvieran en dimensiones opuestas. Ponla, yo iré a buscar galletas.- cuando volví Nicholas se encontraba acomodado en el sillón. Yo me senté a su lado, me acurruqué bajo su brazo. Era tan especial tenerlo allí conmigo, y no en sueños. Comencé a observarlo, era tan perfecto, sus ojos, sus labios, su cabello… tomé su mano y entrelacé mis dedos con él.

De un momento a otro sentí su voz y su imagen frente a mi…”Katherine, te estás perdiendo la película…” Desperté.

-Como haces eso!- lo miré desconcertada.

-No lo sé…-besó mi frente. Como me hubiese gustado que ese beso hubiese sido en mi boca…es que él me descolocaba, sus brazos tan fuertes, era un pecado no pensar mal teniéndolo así de cerca. Me miró a los ojos…posó una de sus manos en mi rostro y se acercó hasta que nuestras respiraciones chocaban- tampoco puedo aguantarme teniéndote así de cerca.-respondió y terminó de juntar nuestros rostros.

Me veía capturada por sus labios y un nuevo sentimiento, felicidad, me sentía completa, como si fuéramos los dos sobre la faz de la tierra. Nunca llegamos más allá del jugueteo y los besos, el me respetaba y se lo agradecía, chicos como él no quedan muchos.

-Nick…te amo, no se como pasó, pero…-me interrumpió con un pequeño y delicado beso en la comisura de mis labios llegando lentamente al corazón de ellos.

-Yo igual Kath, a partir de hoy considérame fiel a ti en todos los aspectos. Jamás te defraudaré ni te engañaré con falsedades como los chicos de este mundo.-nuevamente me confundí…acaso el no es de este mundo?

-Te dije que era complicado…más adelante lo entenderás, te lo prometo. Ahora, es tarde, te parece que vayas a dormir?

-Me acompañarás?-obviamente ya sabia lo que le pediría, no hacía falta seguir con la frase.

-Está bien- esbozó una tierna sonrisa.

Pasaron semanas y con mi hermana nos llevábamos mejor que antes desde la llegada de Nicholas. Éramos la familia perfecta, Lauren conoció un chico hace algunos meses, y hasta el día de hoy somos todos muy felices. Conocí el departamento en que vivía, era bastante cómodo, me contó que sus padres estaban de viaje y que no tenía más hermanos.

Pronto se cumplirá un año desde que con Nick somos novios y pensaba en celebrarlo en familia, pero su actitud últimamente me tiene un poco preocupada, anda distraído y a veces cuando conversamos se queda en blanco. Quizás está enfermo…pero no creo, me hubiera dicho. Respecto a aquello que lo hacía diferente a los demás…no volvimos a hablar de aquello.

-Kath, la abuela me pidió que la ayudara con unos pagos, así que me llevaré el auto el mañana en la mañana. Si quieres invitas a Nicholas a quedarse, pero con la condición que me mantendrás informada. No sé cuanto me demore…- dijo mientras estábamos recogiendo la mesa después de la cena.

-Y si yo quiero ir? Por que nunca me preguntas nada?- también quería ver a la abuela, pero bueno, si me daba la oportunidad de quedarme con Nick… además la próxima semana tengo una entrevista para trabajar estas semanas de vacaciones y necesitaba redactar mi currículo.

-Quieres ir?- me dijo sabiendo mi respuesta.

-Mmm…creo que ya no. Mándale muchos saludos. Tengo que terminar un informe para el trabajo que te comenté y bueno, Nick me podría ayudar…

-Lo sabía, me iré a dormir, es posible que mañana no te vea, me iré temprano.

-No me despiertes por favor, sabes que odio eso.

-Entonces me despido ahora, cuídate mucho y nos vemos a más tardar en dos días más.

-Lauren, prométeme que te cuidarás mucho.

-Si obvio, pero más tu- levantó sus cejas.

-No me sonrojes!- la reté, sabía a lo que se refería.

-Kath, necesito hablar contigo algo que me temo es muy importante…-me pilló de improvisto. Él me estaba ayudando a estudiar cuando dijo eso.

-Que pasa, me asustas…

-¿Te acuerdas que una vez te comenté que no era igual a los demás?- claro…acababa de recordarlo, además hace poco me dijo que no era como los chicos de este mundo.- Antes de que sigas preguntándote cosas y no tengas respuestas, quiero aclarártelas de una vez por todas.

-Está bien. Explícame, por que no entiendo y la duda no me deja dormir tranquila, bueno supongo que debes saberlo, siempre estas en mis sueños.- esbocé una pequeña sonrisa y el imitó mi acto.

-Kath…ya te diste cuenta que puedo entrar a tus sueños las veces que quiera, siempe y cuando tu quieras que yo esté en ellos.

-Si… creo que eres telepático…o eres un vampiro, así como la película esa Crepúsculo-reí bajito.

-No Kath, no es eso…- estaba serio, me arrepiento de haber soltado ese comentario.

-Disculpa- agaché la cabeza.

-Mi pequeña, no te disculpes, es solo que no te imaginas…-me dio un leve beso en la frente.- antes, ¿Me amas como yo a ti, cierto?¿Sea lo que sea que te diga, prometes no mirarme de otra manera, ni asustarte, ni alejarte de mi?...promételo, que yo sin ti no vuelvo a vivir.

-Más que nada en toda esta galaxia Nicholas, como se te ocurre preguntarlo - tomé sus manos que estaban un poco mas heladas que de costumbre y algo sudorosas. Al parecer estaba nervioso- Y si, seas lo que seas, un vampiro, un hombre lobo, un actor de hollywood no conocido, un vagabundo, un sapo, un águila, un unicornio, un elfo, extra terreste, un ciclope, un…

-Un ser de otro planeta..?

-Si, eso dije.-demoré un momento en entenderlo.

-Kath, yo no soy de aquí, no pertenezco a este planeta- sus ojos estaban ansiosos de una respuesta, pero ni mi mente ni mi boca producían palabra o pensamiento alguno- disculpa todo este tiempo sin contarte, temía que me tomaras por loco…

-N..Nick, como que eres de otro planeta?- ok, una vez vi ovnis sobrevolando unas montañas…pero Nick…un ovni?...no entiendo.

-No, no soy un ovni, no me encuentro en una nave, ni tampoco tenemos de esas, somos más sofisticados y podemos tele transportarnos a distancia enormes así como la película que una vez vimos, el “Jumper” te acuerdas?- hice un gesto negativo- el tipo que veía una fotografía y podía llegar al otro lado del mundo solo con pensarlo… bueno es una de mis habilidades.

-Pero tambien estas en mis sueños…siempre.

-Si, al principio no lo sabia, tampoco sabía que eras tú, hasta que te encontré… más bien me conociste.

-¿Entonces estabas buscándome?- me levanté de la mesita en donde conversábamos y caminé un poco a su alrededor.-¿Como se que no me harás daño y que lo que me cuentas es cierto?

-Preciosa, ¿alguna vez te he hecho algo malo?, además si no fuera cierto no te hubiera hecho esperar todo este tiempo. Hace poco pensabas que estaba enfermo por que andaba distraído… pues no lo estaba, solo buscaba la manera de decirte todo esto.

-Haber si voy entendiendo. Eres un ser de otro planeta- asintió- puedes leer mis pensamientos y entrar a mis sueños.

-Cierto- dijo Nick son su voz más hermosa que nunca.

-Estas seguro que no eres Edward?

-Ha, pero Katherine, esa es ficción. Es solo una película.- dijo en tono burlesco.

-No, tu eres ficción…solo que yo no soy Bella, por que o sino no podrías leerme los pensamientos… que vergüenza- sonrojé, entonces él sabia todo lo que he pensado cuando estoy con él…que horror.

-¿No te asusta que no sea normal como los demás?- me preguntó confundido.

-Si no ser normal es ser caballero, respetuoso, hermoso, fuera de lo natural, y por sobre todo mi novio…creo que no, no me asusta…pero esta- lo señale de pies a cabeza- ¿ Ésta es tu verdadera apariencia?

-La verdad, no, se supone que mis dientes son azules y mi cara azul, tengo alas rojas, una nariz que apenas se nota por lo tanto no necesitamos respirar como los humanos, además ten en cuenta que en otros planeta el oxigeno prácticamente no existe. Mis manos son mas cortas, llegan más menos hasta mis codos, al igual que mis piernas, solo hasta las rodillas de este cuerpo, mi tronco es bastante mas pequeño y tengo una colita, así como los fantasmas en los monitos animados, mi pelo es blanco, mis ojos son negros enteros, no tienen esa parte blanca que tienes tu, haber que más- mi cara ya era de horror, de solo imaginármelo…-y bueno, era todo broma. Mi apariencia no cambia mucho, eso si, mis ojos son un poco más claros que ahora y la pupila es bastante más pequeña por que necesitamos poquísima luz para poder ver bien, y lo del oxigeno también es cierto.

-De que no tienes nariz?- me senté en el borde de mi cama.

-No tontita, que no necesitamos del oxigeno para vivir.- acarició mi cabello y se arrodilló frente mío.

-Es decir que si yo fuera a tu planeta…no podría vivir.

-No es tan así, lo que pasa es que nuestros organismos están acostumbrados a la falta de ‘aire’. Y para que te tranquilices, al estar un poco más avanzados que ustedes, tenemos maquinas que crean Oxígeno, así como ustedes tienen a las plantas y árboles. Aprovechando esta instancia…yo vine que con misión.

-Ya, entonces yo no moriria…bien, pero espera, antes de la misión, allá envejcen?

-Estás bastante rayadita con esa película señorita- tomó una de mis manos y la acarició.- si, envejecemos, pero con más lentitud. Ejemplo de eso, es que tu te demoras 365 días en cumplir un año, allá cumplimos un año 3.650 días…osea

-Diez años aquí en la tierra.

-Exacto mi matemática loca.- pero aquí yo envejezco igual que tú.-lo miré desafiante y a la vez queriendo saber más. Me callé, solo pensé.- ¿ahora puedo terminar de contarte?- volví a asentir- Kath necesito que escuches bien… y también que decidas lo más pronto posible. Te acabo de decir que existen maquinas que crean Oxigeno, pero, ¿Para que son si nosotros no lo necesitamos, cierto? No se si tu te has dado cuenta en el estado deplorable que va avanzando tu pobre planeta, lo que pasa es que tanto calentamiento global, tantos gases, tantos productos tóxicos, tantas catástofres comenzaron a deteriorarlo de a poco.

-Lo sé…

-Nosotros queremos evitar esta situación, para eso inventamos ‘Maquinas’ como ustedes les llaman, pero no son de metales ni fierros como acá, son …como decirlo, hechas por la naturaleza pero con nuestra ayuda a la vez. Entiendes?-solo me dedicaba a asentir.-a fin de cuentas que contamos con oxigeno, también logramos poseer mar, existen algunos seres en él, pero no los comemos, solo nos alimentamos de frutos secos y agua.

- ¿Y como obtienen los frutos secos?

- Tenemos árboles y tierra fértil, es una de las pocas cosas que compartimos.

-Nick, sigo sin saber la misión.-pensé.

-Cierto, entonces, lo del oxigeno…

-Si, si ya lo sé, ya lo repetiste- le di un golpecito en su hombro.

-Oye, no te pongas agresiva- reímos por esa salida de contexto- bueno, hace muchos años atrás, cuando ni tu ni la historia existía, pasaron muchos acontecimientos, entre ellos grandes destrozos, guerras, saqueos de todo tipo en varias partes del planeta.

Yo tenía alrededor de un año.

-Espera… tu naciste allá? O…eras humano al igual que yo?- no me aguanté a preguntarle.

-Buena pregunta. Yo era humano, por eso mis rasgos son los mismo aquí y allá, solo cambia mi forma de moverme y alimentarme. Y como te iba contando, y espero que no me interrumpas de nuevo- me miró con ternura y se me soltó un “Sí” despacito- tenía más menos un año cuando me fueron a buscar…no me acuerdo mucho, fue hace siglos, pero según lo que me a contado Letty, mi madre adoptiva, de mi familia no quedaban muchos sobrevivientes, tengo un par de fotografías de ellos. Por culpa de aquellos desordenes mataron a mucha gente, no importaba que hacían o que no hacían, fue una época de injusticia total. Fue entonces cuando Letty tomó forma humana, me buscó día y noche hasta que dio con mi paradero, al igual que yo, entraba en mis sueños y así trataba de encontrar el lugar en donde estaba. Creo que cuandó llegó estaba solo en algún lugar de la que fue mi casa, llorando por que hace días no comía, hasta que ella me llevó hasta Teal, nuestro planeta.

-Entonces…si no te hubiera llevado, tu….

-No Kath, estás equivocada en eso, ella me hubiese ido a buscar igual, es su misión, deben cumplirla a como de lugar.

-¿Y si no la cumplen?

-No podríamos seguir viviendo ahí.

-Y por qué?- todavía no entendía bien todo el cuento, era medio enredado.

-Ese planeta fue creado para sobrevivir, el primer poblador puso las reglas, se propuso hacer un planeta mejor y para eso se debe hacer las cosas lo más correctamente posible.

Nosotros allá, no podemos tener hijos, pero si podemos tener pareja, pero para eso tenemos que enamorarnos y llevarla con nosotros. Allá no existe familia sin amor. Es por eso que cuando me fueron a buscar a mi, fue Letty, ella también había sido humana, pero su esposo la salvó justo antes que se estrellaran en un tren.

-O sea que…como que rescatan personas, y esas personas luego rescatan más…y así?

-Si más o menos. Lo que pasa es que tratamos de que la especie de los humanos sobreviva de alguna manera, dándoles la oportunidad a las personas humildes, que se encuentren alejadas de la maldad, o simplemente que se merecen una segunda oportunidad de vivir la vida, como es el caso de muchas personas inocentes que mueren día a día por enfermedades o en medio de guerras.

-Espera, yo no estoy ni enferma, ni en medio de una guerra…

-Kath, está a punto de estallar la 3ra guerra mundial, y ésta no acabará nunca, ya que lo que se disputará es el agua y sabes bien que se está acabando en éste planeta.

-Tienes razón…pero, por que yo?

-Ahora si vas entendiendo mi misión…me faltó un detalle. Al ser casi todos humanos rescatados, saben que tenemos el Don de enamorarnos, así como dice en la Biblia, se creó el hombre y la mujer ya que el hombre se sentía solo. A todos nos toca en diferentes tiempos, y agradezco que me haya tocado ahora, después a lo mejor no hubiese existido Tierra y no te hubiera encontrado, no me hubiese gustado tener que buscar en otro planeta…hubiesen sido diferentes a mi…yo creo.

-Entonces…tengo que irme contigo lo antes posible…

-Mi vida, es decisión tuya, yo solo cumplo con contarte a lo que venía, pero si te demoras mucho, seguiré cumpliendo años y me haré viejito contigo.

-No hagas chistes con eso…no quiero tener arrugas todavía. ¿Pero…y mi hermana, y mi familia…? Qué pasaría si digo que si, nos vamos juntos…tu historia, y la de Letty eran dramáticas, yo todavía tengo a mi familia.

-Kath, yo solo me enamoré, y la verdad es que tengo un plazo de dos años para poder cumplirla y bueno, ya llevo poco más de un año, si nó tendré que volver a este planeta…y como mi siglo fue otro…creo que no existiría el actual Nicholas.

-Que complicado. No existe posibilidad de llevar a mi familia?- Hizo un gesto raro con su cara-no se de ellos hace mucho…creo que hasta los extraño.

-Discúlpame por no informarte antes…pero también se algunas cosas que tu no sabes, y otras que no te gustaría saber…-un silencio me mantuvo bastante inquita durante unos segundos.

-Nick que es lo que pasa, que es eso que sabes y yo no?.- lo obligué a hablar, mis ojos ya estaban casi por soltar las lágrimas que me estaba aguantando.

-Tómalo con calma por favor- posó su mano en mis ojos y los cerró, una calma increíble se apoderó de mi,hizo algo raro, de pronto comencé a recordar mi infancia, se venían miles de imágenes de mis padres a mi cabeza en muy poco tiempo mientras las voces de ellos relataban una historia la cual escuché muy atentamente.

- Por fin volveremos con nuestras niñas, no sabes lo ansiosa que estoy.

- Relájate cariño, ponte el cinturón y mándale un mensaje a Lauren. Que no le diga nada a Katherine para que sea sorpresa.

- Si, si. A que hora crees que llegaremos?-iban conversando en un avión, parece que todavía no despegaba.

- No lo sé, espero no haya que hacer mucho trasbordo. Suelo confundir las maletas- su cara de mala suerte era cómica.

- Alan, oremos antes de que parta el avión, te parece?

- Está bien.- ambos cerraron sus ojos y oraron en silencio…yo los escuchaba la perfección.-Padre nuestro que estás en los cielos, por favor protégenos en este viaje de vuelta, protege a nuestras hijas, déjanos llegar a salvo a nuestro destino al igual que todas estas personas que nos acompañan, rogamos también por ellas y por todos nuestros prójimos. Cuídanos del mal. Amén-

- Amén.- repitió mi mamá.

Una imagen borrosa se interpuso en esa hermosa escena, había fuego, había humo, gritos ahogados, rostros que no conocía. Entre la oscuridad escuché un “Te amo Julie”, era la voz de mi Padre… “No me sueltes”… “Alan, por…favor..”

Un ruido estrepitoso estalló y sentí que mis oídos explotaban.

>>Un avión con fallas en su ala derecha sufrió de una explosión interna mientras se encontraba en el aire. Cayó en la mitad del océano hace tres horas atrás, la intensa búsqueda de sobrevivientes no ha tenido éxito por el momento.<<

Mi hermana está sentada en el aeropuerto… mi abuela ve las noticias, creo que se desmayó. Lauren acaba de enterarse de lo del avión…ese avión. En ese avión venían mis padres. LAUREN!! Mis padres venían en ese avión…no… no me escucha..LAUREN por favor escúchame..

- Que raro…ni mamá ni papá contestan el teléfono.-dirigió su mirada a la televisión por un momento y escuchó la noticia sin mayor atención.

>>Se trataba del vuelo 062. Origen de salida: Paris, Francia. Destino: Canadá.<<

- Ese es el viaje de mis…-Lauren por dios escúchame. Sentí que por mis mejillas corrían lágrimas de angustia, mi hermana no me escuchaba. El dolor mas fuerte fue ver a mis padres en esa situación.

>>Hasta ahora se han encontrado 9 cuerpos de 250 personas que iban dentro de éste vuelo. Tenemos esperanzas de que todavía exista algún sobreviviente luego de cinco horas de arduo trabajo por parte de los rescatistas.<<

Lauren llora desconsolada en su auto, no puedo frenarla, aunque valla de copiloto no me escucha. Las lágrimas no la dejan ver bien. Está lloviendo, va a chocar…Va a Chocar!...Noo Lauren por favor! Abre los ojos Lauren! NOOOO!”

Abrí los ojos, me pesaban, los sentía hinchados… me dolían…Nick estaba enfrente… su mano ya no tapaba mis ojos.

- ¿Qué…qué fue eso Nick?- él estaba con los ojos cerrados, y con todo su rostro empapado en lágrimas.-no…no me digas que…- mi voz se cortó…un nudo en la garganta me impidió seguir con la frase. Nick abrió sus ojos, estaban rojos, como si hubiese llorado demasiado.

- No digas nada mi pequeña- me abrazó y me consoló…entendí que todo eso había sido real. Estaba sola.-No Kath…yo estoy aquí contigo, hoy y siempre.

- TU SABÍAS!! SABÍAS QUE MORIRÍAN, POR QUE NO EVITASTE!! POR QUE NO LOS SALVASTE A ELLOS!!- la indignación y la impotencia se hizo presente en mi de un momento a otro- Por que!! Nick…por que…

- Kath, yo no podía salvarlos, no soy Dios.

- Pero puedes ir donde quieras… en el momento que quieras…por que no les advertiste.

- Solo puedo salvarte a ti, de ti me enamoré Katherine.

- No quiero irme contigo…no puedo, mi abuela se desmayó…-dije entre sollozos.

- A tu abuela le dio un infarto…

- Un…inf…-sentí que todo se me daba vuelta.

Cuando desperté estaba ya claro…el sueño de anoche había sido horrible, pensar que Nick era un ser de otro planeta, y que mis padres, y ese avión y mi hermana…mi abuela…mejor no recordarlo. Hoy es Lunes, mi hermana debería estar llegando.

Traté de abrir mis ojos, pero los sentía hinchados y me ardían…no había sido un sueño.

-No te esfuerces en recordar, no te hará bien.- Nick estaba a mi lado, con potecito con agua y un pequeño trapo.

-¿Que haces?

-Te dio una fiebre horrible luego de…bueno de saberlo todo. Creo que no estuvo bien .

-Ósea que es verdad todo eso que…

-Si…lamentablemente si.-una lágrima corrió por su mejilla, y al llegar a su mentón calló con más rapidez al suelo.- por mi culpa tuviste hasta pesadillas, pensé que no despertarías más.

-Tú sabias que pasaría todo esto?- dije un poco mas tranquila.

-Me enteré horas antes de que te lo comunicara…la verdad no sabía, pero creo que por eso eras tú a quien debía buscar.

-Puedo pedirte un favor…necesito estar sola.

-Está bien, estaré allá abajo, cualquier cosa piensas en mi.

-Podrías tratar de no leer mis pensamientos por favor…- le pedí en modo de suplica.- creo que esto es un poco personal.

- Lo sé, haré cualquier otra cosa para mantener a mi mente en otro lugar. Te amo Preciosa…discúlpame nuevamente.- Me levanté de mi cama y me acerqué a él, chocábamos nuestras respiraciones hasta que uní nuestros labios.

-También te amo Nicholas.-dejé que un suspiro escapara de boca. Se alegró y salió de mi habitación. Estuve bastante tiempo meditando…tratando de entender una y otra vez. No tenía apetito… y ya había llorado demasiado. Ahora solo quería un abrazo…

-Me llamaste?- apareció Nick detrás de la puerta de entrada a la pieza.

-No, pero lo iba a hacer, necesito…- me abrazó de inmediato, lo necesitaba, era lo único que tenía en esta vida, lo único que me quedaba, la única persona que amaba y seguía conmigo.

-Gracias por confiar en mi.-posó sus manos en mis mejillas e hizo que nuestro beso fuera delicado y suave.

-Gracias a ti por elegirme y no dejarme desamparada en este mundo de maldad y crueldad. Nick…tengo una duda.- y mientras trataba de leer mi duda en mi mente decía un “lalalalalal” constante.

-Oye, no puedo saber cual es tu duda. No hagas eso, me confundes, no entiendo nada de lo que piensas.- había hallado la manera en que no me espiara los pensamientos, pero entre decir “lalalalalala” y pensar…hasta yo me confundía.

-Lo que pasa es que me dijiste que allá no pueden tener hijos…acaso no pueden tener..

-No es que no queramos ni podamos, es que nosotros adoptamos, por decirlo así. Si tu te vas conmigo, en un par de años vendrás y buscarás a nuestro hijo.

-¿ Cómo así? Es decir que si tu y yo…bueno…

- Kath, existen exepciones… mi hermano no es adoptado, es hijo de Letty y mi Leo, mi Padre.

-Ambos antes humanos…- él asintió.-entonces...puedo pedirte un favor antes de que completes tu misión?.

-Sabes que la palabra misión no me gusta, es mejor “Destino”.

-Ya, entonces, antes de que cumplas tu destino…yo quisiera poder gozar la dicha de tener un hijo con el hombre que amo.

-Kath, me halagas…te prometo que te haré la mujer más feliz de toda la galaxia y de toda mi nebulosa.

-Nick , no me dijiste que vivías en una nebulosa.

-Es que, pensé que no era relevante.

-Como se llama?- pregunté mientras lo abrazaba y olía aquel tan exquisito perfume que usaba.

-Científicamente es llamada IC1848, pero es más conocida como “Alma y corazón.”

-Creo haber estudiado algo de eso en la secundaria. Pero nunca supe que vivía gente ni menos que existía vida.

-Para que veas que no siempre enseñan todo en los colegios.-su cara de sabio no le quedaba para nada.

-¿Sabías que hueles como el paraíso?¿y que tus boca está para delirar?¿ y que tu cuerpo me está matando de a poco?-me sonrojé al ver su sonrisa pícara.

-A sí, y como huele el paraíso según tu?-susurró en mi oído y luego mordió el lóbulo de mi oreja.

-A Nicholas…

La Tierra comenzó a erupcionar y temblar muy fuerte en diferentes partes del planeta cuando yo estaba cumpliendo seis meses, fue el momento en que Nicholas decidió que ya no estábamos a salvo.

Teal era hermoso, tenía verde por doquier, el mar era cristalino y de un color turquesa hermoso. Las personas me acogieron como si nos hubiéramos conocido desde siempre. Los padres de Nick eran muy atentos conmigo. Benjamín, nuestro pequeño nació luego de tres meses Tealinianos. Fue todo natural, en Teal era todo tan pacífico, tranquilo, no existían preocupaciones, ni guerras, ni maldad, ni calentamiento global, al contrario, los más jóvenes iban a la Tierra a buscar a sus enamorados. Me acordé de la película en donde el hombre Lobo se imprimaba de la pequeña hija de su enamorada, y la cuidaba siempre. Creo que a pesar de todo lo vivido, puedo seguir con mi vida y mi familia en tranquilidad, además la vida con Nicholas era hermosa, agradable y tan llena de amor, que parece cuento de ficción. Me casé con mi amado ET Nicholas Jonas y unimos nuestros destinos por el resto de nuestras vida y por el resto de toda la eternidad.

0 comentarios: