Mamá había salido a buscar a Matt, mi hermano menor. Me quedé sola en casa así que me encerré en mi habitación, prendí la computadora y le conecté los parlantes, entre carpeta y carpeta encontré la música que cuando pequeña amaba.
Because I'm bad , I'm bad - come on , You know I'm bad , I'm bad - you know it! , You know I'm bad , I'm bad - come on , And the whole world has to answer right now , Just to tell you once again who's bad! – la música sonaba increíblemente fuerte,, mientras yo saltaba feliz por habitación, poco me interesaba el ruido que pudiera causar pues dudo que a alguien le moleste escuchar al legendario Michael Jackson.
Escuche unos golpecitos, más pensé que había sido mi ilusa imaginación. Nuevamente los golpecitos, la canción debe estar dañada, pensé.
-Que acaso no escuchas que estoy golpeando la puerta?- dijo gritando pero, que hace Taylor aquí.
-Que quieres?- le grité.
-Tranquilidad!- apenas lo escuche, la música estaba demasiado fuerte.
-Qué?- le grité de vuelta. Una de sus manos tomó el cable de los parlantes y lo sacó fácilmente del enchufe.- Oye que haces!
-Trato de apaciguar el ambiente- estaba calmado, todo lo contrario a mi.
-Si no vuelves a enchufar los parlantes te voy a- me quedé sin palabras- te voy a…
-Que vas a hacer si no los enchufo nuevamente?
-Voy a…- Puede mi mente fabricar otra frase que no sea “voy a”- voy… – tome el control remoto de
- ¡Jah! Que tierna eres –ironizo. Me quito el control de las manos y lo lanzo encima de mi cama, aproveche su descuido para moverme lejos de él, corrí a enchufar los parlantes, ERROR!. Al enchufarlos la música cubrió nuestras voces, y no escuché cuando se acercó tan rápido que me tomó de un brazo y presionó sus labios contra los míos.¡Que se supone que estaba haciendo!. Ok, no lo niego, sus labios me resultaban más exquisitos al paso de los segundos, pero él era mi amigo desde pequeños, vecino desde toda la vida, y nada más que eso, o por lo menos, eso pensaba hasta ese momento.
Al parecer se dio cuenta de sus actos, y se separo bruscamente de mi cuerpo.
- Perdón, yo… yo…no… debí, perdón- de que se disculpa este chico?, besa mejor que cualquier ex que hubiera tenido! Iba a tomar la manija de la puerta cuando le grité.
-ESPERA!
-Que pas…- junté salvajemente mis labios con los suyos, debía volver a probar sus suaves labios, esto le tomo por sorpresa, pero al parecer no le molesto, ubico sus manos en mis caderas y me empujo suavemente hasta dejarme entre la pared y su trabajado cuerpo, nuestro labios se movían con desesperación y nuestra lenguas luchaban incansablemente, su manos acariciaban torpemente mi cintura, mientras que yo tocaba sin vergüenza su pecho, y me detenía en delinear cada músculo de éste.
- ¿Qué…que…estamos haciendo? – musito con el aire entrecortado.
- Lo que teníamos que haber hecho hace ya mucho – dije una vez que ya había tomado aire él sonrió con picardía y beso suavemente mis labios, esta vez sin lujuria, si no que con cariño y delicadeza.
El juego parecía que nunca acabaría, entre más tiempo mejor, pensé.
RING-RING
El molesto celular tenía que hacer su aparición.
-Ta..Tay, debo- tomé aire- contestar- me alejé de el, pero no mucho, lo suficiente para agarra el celular y bajar el volumen de la música. Miré la pantalla y mi vista se tornó desesperada- Es..es Nick… -Taylor tomó el celular y lo arrojo a dios sabe donde, agarró mis rostro, y nuevamente comenzó con aquel juego tan peculiar.
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