
Enjoy the Halloween ;)
La fiesta de Halloween era aquel día, treinta y uno de octubre, yo ya estaba frente al espejo, afinando los últimos detalles de mi disfraz. No se que estaba pensando cuando decidí a disfrazarme de novia, en realidad parecía más zombie que novia. El vestido me incomodaba, no serviría para bailar, de eso estaba completamente segura, lo único bueno era que no necesitaba de mayor maquillaje, mi piel blanca iba perfectamente con mi vestimenta.
Mi novio, Lucas, me pasaría a buscar en cosa de minutos. Tal como lo anticipé, el timbre sonó y fui a recibirlo, disfrazado de antiguo príncipe me saludo con un calido beso en la mejilla.
-¡Hey!, de que cementerio te escapaste.- dijo semi-burlándose de mi extravagante disfraz.
-No molestes, solo vamos – balbucee, mientras levantaba el vestido evitando que arrastre con el suelo.
-Pero no es para que te enojes- me abrazó por la cintura y logró robarme un beso- si sabes que te adoro – sonrío y logro contagiarme su alegría. Aunque últimamente las cosas ya no iban muy bien entre nosotros.
-Yo igual Lucas. ¿Vamos? – asintió y comenzamos a caminar hasta el lugar de la fiesta, no era tan lejos, por lo que llegamos al cabo de 20 minutos.
La fiesta era de una de mis amigas, su cumpleaños había sido dentro de esa semana, por lo que decidió hacer algo mas entretenido según la fecha. Apenas entramos nos pidieron las invitaciones, unos pedazos de papeles que iban totalmente acorde al Halloween, eso si tenia estilo.
Al cabo de una o dos horas perdí de vista a Lucas, me sentí extraña entre tanta gente, busqué con la mirada a alguien conocido, pero con aquellas mascaras y demases se me hizo casi imposible. Suerte que me acordaba del traje de mi novio, lo divisé cerca de la escalera mirando a las parejas bailar un tema justamente romántico. Poco menos corrí hacia él y lo besé tiernamente en sus labios.
Él demoró en responderlo, pero me dio igual, seguí perdida en sus labios y lleve mi mano a sus cabello…esperen, había algo extraño allí, Lucas no tenia el pelo rizado, ni tampoco usaba ese perfume. Me aleje extrañada.
- ¡Rayos! – chille al darme cuanta que me había confundido de príncipe.
-¿Tu quien eres?- su voz era suave, nada que ver con mi novio, se saco la mascara y pude ver su rostro, me exalte al ver tal perfección frente a mis ojos, su piel blanca me parecía hermosa, su nariz respingada era un delito, y sus ojos…su mirada me perdería en ella y no había problema si es que no me encontrasen.
- Brittany, perdóname, creo que me equivoque, es que…estás vestido igual que mi novio.- dije mientras me golpeaba la frente con una de mi manos, no podía más de vergüenza – Lo…lo siento – tartamudee y me di media vuelta, sentía como mi pómulos ardían,
-No, espera. Está bien, no pasó nada. Me llamo Nicholas, mucho gusto Brittany – Sonrío mientras estiraba su mano en forma de saludo.
-Mucho gusto – susurre y tomo mi mano. ¿Que era lo que tenia Nicholas que hacia que me estremeciera ante su tacto? – Bien, me voy – musite nerviosa, estaba preparada para irme, pero él aun sostenía mi mano.
-Ven, acompáñame…-lo miré extrañada- vamos, no te haré nada- Lo seguí, me dirigió hasta una habitación cuya luz era bastante tenue.
-¿Que hacemos aquí?- le pregunte intrigada. La habitación era la de invitados, ¿como sabía el que esa pieza era tal?
-¿Quieres jugar un rato?- apuntó hacia las consolas de video juego
-Si claro- le sonreí. Una vez que estábamos entusiasmados en una batalla le pregunte- ¿Por qué me trajiste aquí y quien eres? – sonrío aun concentrado en la pantalla del televisor.
-No me divierten mucho las fiestas y pues, soy Nicholas, creo haberlo nombrado – me miro y volvió a sonreír.
-Si, si, pero me refiero a que eres de mi amiga – rehuí a su mirada y mire mis manos.
-¿De Beht?- Asentí- Hahaha, somos primos – sentí que apago el televisor y la consola de juegos.
-A…- por fin comprendí el por que la confianza de llevarme hasta esa habitación. Había olvidado por completo la fiesta y a mi novio- Oh, perdóname Nicholas, debo irme – palmee mis manos.
-¿Por que?- me miró confuso y su mirada suplicaba que me quedara un rato más.
-Mi novio me esp…- no pude seguir, su rostro estaba tan cerca al mió que me paralicé, por más que trate de reaccionar, mi organismo hizo caso omiso.
-¿Tu novio que?- su aliento a chocolate y menta me enloqueció, traté de alejarme, pero aun no podía mover músculo alguno
- eehh…eehhh…¡Agr! – Bufe molesta y me moví bruscamente lo que hizo que me cayera de la cama, en la cual estábamos sentados, nadie me obliga a sentarme en la puntita de esta. Nicholas se paro rápidamente y se poso arrodillado a mi lado.
- ¿Estas bien?, yo, lo… lo siento, fue mi culpa – dijo mientras pasaba un brazo por mi cintura y otro por mis piernas para levantarme del suelo, no le costo, creo que no peso mucho. Me deposito tendida en la cama y acomodo una almohada en mi cabeza, su rostro estaba demasiado cerca, podía ver sus perfectas facciones sin mayor esfuerzo, me miro extrañado – ¿Estas bien? – Repitió - es que no has hablado nada – sus ojos se movían confundidos, yo no dije nada, acaricie su rostro y el sonrío cuando sintió mi tacto – por lo menos te mueves – susurro a centímetros de mi labios.
- Y también hablo, no fue tan fuerte el golpe – susurre al igual que él, claro estaba que mi voz no eran tan angelical como la suya. El río entre dientes, yo me quede callada, me acerque a rostro y roce mis labios con los suyos ya no soportaba, ¡me volvía loca! , su cara, su aliento, su voz, ¡todo!
Cerró sus perfectos ojos y presionó aún más sus labios contra los míos, entonces me sentó en la cama.
A esas alturas ya no me interesaba nada, solo compartir un rato agradable con dicho caballero.
Se sentó a mi lado y nos miramos fijo durante algunos segundos, al rato una de sus manos tomó mi mentón y nuevamente se acercó con cautela y precisión hasta encontrar mi boca, la cual anhelaba de forma exagerada un beso suyo. Sin poder esperar más, posé mi mano en su nuca para luego acariciar su mejilla. El se paró y yo con él, era mucho más alto por lo que tuve que estar de puntillas, cruce mis brazos por detrás de su cuello. Me tomó entre sus brazos y me llevó hasta una cómoda en donde había un par de fotografías que tomó y tiró hacia un sillón. Eso se había convertido en algo más que un juego, el calor comenzaba a invadir nuestros cuerpos, el traje me incomodaba demasiado, pero no me preocupe.
- Realmente no se que me pasa – musito mientras repartía besos en mi cuello y seguía hasta llegar a la comisura de mis labios.
- A estas alturas no debería de preocuparte – susurre en su oído. ¡WTF! Me desconocía a mi misma. El rió y acaricio mi espalda.
- Tienes razón – comenzó a besar mis labios de forma desesperada, y yo la verdad es que no lo hacia nada de mal. Sus manos recorrían toda mi espalda y por ratos se posaban en mi cintura, yo movía mis manos en su pecho, buscaba la forma de sacarle el trajecito que traía puesto. Un rato después logre dar con los botoncitos, comencé a aflojar uno por uno, hasta que tuve su torso desnudo frente a mi, él se alejo suavemente y me miro – Estoy en desventaja – Yo abrí mis ojos como platos, mientras él sonreía malévolamente. Beso mi cuello y comenzó a recorrer mi espalda en busca del cierre del vestido, hasta que muy astutamente lo encontró y sin pensarlo dos veces lo bajo, el vestido era de esos sin hombros así que bajo fácilmente, además me quedaba grande. Se alejo de nuevo y me inspecciono con la mirada, me avergoncé.
- Basta – musite nerviosa.
- Eres muy hermosa – sonrío y me miro a los ojos. Luego volvió a mis labios, me levanto por la cintura y me bajo al suelo, siguió besándome y comenzó a caminar, hasta dejarme pegada a la pared de la habitación. Por supuesto, el vestido ya estaba en el suelo, estaba en ropa interior frente a un completo desconocido, y este desconocido me resultaba muy pero muy atractivo, mi cordura en ese momento jugaba en contra, jalé su cabello rizado en un intento de ahogar mi desesperación, él sostenía mi cintura con fuerza, podía sentir su trabajado abdomen rozando la piel desnuda de mi vientre. Ahora era yo la que estaba en desventaja, así que, sin pensarlo mucho, lleve mis manos al cinturón de su pantalón, y lo desabroché. Me miró y pronunció sensualmente- ¡Hey! ¿Que piensas que estas haciendo? – su cara de maldad no hacia mas que volverme aun mas loca.
-Lo que tú me llevaste a hacer.- me costó pero logré quitarle sus preciados pantalones. Ahora si estábamos a la par, el desconocido se veía bastante bien en sus boxers de corazoncitos – ¡que sexy tu ropa! – manifesté y reí, suavemente, mientras él enrojecía.
- No te rías, me puedo vengar… - acaricio mi rostro.
- ¿ah si?, que miedo… - él rió con ganas y me beso mis labios con desesperación. Sus manos se posaron en mi cintura, pero no por mucho tiempo, una se quedó en su sitio y me presionó mas contra él mientras nos besábamos, la otra se deslizó hasta mi nuca para que nuestros labios no tuviesen respiro. Comenzó a avanzar y yo caminaba de espaldas, mi pantorrilla chocó con un borde de madera y de repente sentí como ambos caíamos encima de la acolchada cama, sus manos quedaron a mis costados, sosteniendo su propio peso él respiraba agitado, sus rulos ya estaban desordenados y sus labios estaban rojos e hinchados, un verdadero y placentero espectáculo.
Repartió besos a lo largo de mi cuello dejándome escapar más de algún gemido, su rostro en ese momento era de total pasión y lujuria, “Que pase lo que tenga que pasar”, pensaba para mis adentros.
Tan decidido como yo, llevó sus manos hasta mi brasier dispuesto a quitarlo, en mi caso tenía el elástico de sus boxer entre mis dedos.
-Ups, me equivoque - Alguien se asomó por la puerta y la cerró rápidamente. Con Nicholas nos miramos.
-Ese no era…- no terminó la frase cuando ese alguien volvió a abrir la puerta pero esta vez no se iría tan rápidamente.
-Tu…- su cara de ira me dejó bastante shockeada, Lucas no era violento, pero sus manos temblaban de enojo, me había metido en problemas – ¡QUE RAYOS ES ESTO! –Nicholas seguía encima de mí y reía entre dientes. Me pare rápidamente.
- Me confundí de príncipe…- musite nerviosa mientras que Lucas ya estaba con el puño alzado frente a Nicholas, este último se paró y le ganó en estatura a lo que sería mi novio.
-No Lucas, no es lo que tu piensas- Tomé mi traje para cubrirme y los intercepte, defendiendo a Nick. No lo soportó y se marchó corriendo y dando un buen portazo. Nicholas me abrazó
-Vamos Brittany, no es tan malo. Se fue él, pero llegué yo - Le sonreí y lo besé - Solo prométeme que no irás a una fiesta de disfraces nunca más- logro calmarme un poco.
-Lo prometo – musite aun nerviosa, de seguro debería hablar con Lucas después, no me importo mucho en ese momento, Nicholas lograba cautivarme de forma completa.
5 comentarios:
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me encanto este one shoot! amo a nicholas y amo sus historias, siganlas por favor no dejen de escribir nunca!!
Gracias :)
wooooow esta genial yo kiero ke kontinuuuue subanla a algun log o algo pero kmo nove no komo one shoot
jajaj la idea es one-shoot kdsjhks es q novela es demasiado para nosotras
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