~ Capítulo Tres
“¿Dónde está el baño?”
Son las once de la mañana, me quede notablemente dormida. Me duché rápido, me vestí casual y como estábamos casi llegando a la estación veraniega me puse pantalones cortos y blusa manga corta.
Fui al comedor y no había nadie, me dirigí entonces al refrigerador y encontré una nota:
“Amber, fuimos donde tu tía Lucy, necesitaba unos encargos. No quisimos despertarte, bien sabemos que estás cansada y posiblemente dormirías hasta tarde.
Cuídate, te dejamos dinero en el cajón al lado del televisor.
Llegaremos tarde, si quieres invitas a alguna de tus amigas o a Nick.
Besos.
PD: Nada de hacer fiestas (Te queremos)
Mamá.”
Esa posdata estaba demás, ya me había quedado claro que “Nada de fiestas sorpresas mientras nosotros no estemos”. Recordé que tenía que ir donde Nick…mejor llamarlo y que venga él.
-Diga?
-Jerry, soy yo, Amber. Mis padres salieron y me dejaron invitarte a casa, si quieres vienes tu para ayudarte.
-Ah, si claro pero…
-Pero?
-Mi hermano llegó hace poco y bueno…puede venir conmigo?
-Ah, si. Invítalo, no tengo problema en que venga, así aprovechamos de compartir juntos los tres.- ya lo conocía pero media hora no basta y además fue hace muchísimo tiempo, quizás ni se acordaba de mi.
-Ok, nos vemos.
-Espera!- casi lo dejo sordo - no quiero almorzar sola, pueden venirse antes y almorzar conmigo?
-Si claro, vamos en un rato.
-Gracias, te quiero!
-Yo igual… créeme que yo igual- lo último lo dijo en susurro pero igual lo logré escuchar y luego colgó. Hice una limpieza flash, ordené lo que tenía que ordenar, y de pronto escuche el timbre de la casa, bajé corriendo las escaleras, me tropecé pero no caí.
Abrí la puerta y vi a mi amigo con una enorme sonrisa en el rostro y detrás de él un chico no mucho mas alto que él. Pelo ondulado, algo largo y oscuro. Ojos marrones y una sonrisa muy familiar.
-Hola- pronunció Nick algo embobado por lo que yo andaba trayendo.
-Hola Nick- le di un beso en la mejilla mientras los invitaba a pasar.
-Hola Amber- esa voz tan…tan hermosa, como puede un niño cambiar la voz de ardilla por una tan varonil? Como quiera que sea, me consumió viva y por completo, puedo afirmar que si fuera un helado estaría completamente derretida.
-Ho…Hola- dije bastante nerviosa, al saludarlo sentí un escalofrío recorrer toda mi columna y al parecer, no solo a mí me pasó. Él también quedo inmóvil por unos segundos.
-Que les pasa?, no se queden ahí como momias- Nicholas se fijó en lo que había ocurrido.
-Nada…- le respondí haciéndome la desentendida-¿Por qué?
-No sé, solo que…ah olvídenlo. Que cocinaremos?- miró hacia la cocina. Joseph me quedo mirando fijo y me puse aún más nerviosa.
-Spaghetti?- sugerí.
-Si, buena idea.- dijo Nick.
-Déjame ir a revisar si no falta nada, ustedes acomódense mientras- Justamente revisando la despensa encontré todo, menos la salsa para ponerle encima.
-NICK!- lo llamé, una ves estaba en la cocina- Falta la salsa.
-Yo la voy a comprar. Joe me acompañas?
-No puedo, debo ir al baño- hizo cara de urgido.
-Amm, entonces voy y vuelvo. No tardo- Nick salió rápido y yo no sabia que decirle a su hermano mayor que me miraba con cara de suplica.
-Joe…quieres algo? Bebida, jugo?
-No gracias- me sonrió- donde está el baño?
-Ha sí, ven sígueme.- lo guié hasta el segundo piso. Íbamos pasando la primera habitación cuando sentí que sus manos atrapaban mi cintura en un movimiento rápido y segundos después me preguntó susurrándome al oído.
2 comentarios:
OMG!! Por favor chica, subaan más, pleaseee, :D, amo como escriben!
Pero, esto e suna novela?? quiero máas xD
ekjhfska siii yo""ale la esoty escribiendo..gracia spor tu comentario. subiré mas en un rato
Publicar un comentario